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miércoles, 27 de julio de 2016

Miércoles: nos despedimos de Nicanora (dibujo de la semana 22)



Querida Nicanora:

todo toca su fin y este retrato que te he hecho también. Han sido sólo dos días, pero he aprendido mucho de ti y espero que hayas quedado contenta con el resultado. Voy poniendo las fotos del desarrollo de este dibujo para que te solaces:


Como puedes observar, aquí he estado puliendo el trabajo de trama cruzada en la parte izquierda del rostro. Así he conseguido darle más vibración al color y un aspecto más natural a la piel. Siempre, teniendo en cuenta aquello que me contaba Esteve, y es que siempre hay que incluir colores que no parecen estar ahí (en este caso un verde claro, por ejemplo o una gama limitada de azules). Un repasito a los labios y un buen trabajo sobre el ojo de la izquierda y la nariz han ayudado a que el dibujo resalte mucho más. Para lograr que los blancos fuesen más blancos he metido unas manchas muy poderosas de este color (nariz y zona bajo el ojo fundamentalmente) de forma que no queden colores tibios en la zona de máxima iluminación. y luego he seguido:



He pasado al lado derecho de la faz para matizar las diferentes partes. Se nota especialmente bajo el ojo de este lado, que en la fase anterior del dibujo tenía un valor demasiado oscuro. He aprovechado para dar su aspecto final a ambos ojos. De este aspecto del dibujo estoy muy satisfecho. Aunque no están perfectamente alineados, el brillo está muy conseguido. También he matizado el aspecto de los labios (demasiado brillo) y he acabado de perfilar la ceja de la derecha. Con esto había dado por acabada la zona de la cara y podía pasar a todo lo que la rodeaba:



Hablemos claro, Nicanora: lograr recrear la textura del tejido alrededor de la cabeza era complicado o habría requerido dosis de paciencia que n estoy en disposición de ofrecer en este momento de la vida. Es así como decidí hacer las partes más oscuras sobre el naranja (porque al revés ya pude ver en el dibujo de la semana 16 que no funcionaba) e ir alternando colores para lograr el efecto de los pliegues y aproximarme a los valores de la imagen de referencia.. El pelo fue algo más simple. partiendo del fondo oscuro sobre el que resaltan, era cuestión de utilizar tonos progresivamente más claros (azul celeste, verde muy claro, gris y finalmente trazas de blanco) para ir dando la sensación de brillo de algunos de ellos, pero sin que se llevasen la mirada del espectador. Un último detalle: el vendi o puntito entre las cejas que llevan algunas mujeres hindúes y con esto y unos toques al fondo lo di por terminado. Un detalle que pasa muy desapercibido pero que veo bastante interesante es el hilo de luz amarilla que recorre el borde del tejido por la parte izquierda del papel, que separa perfectamente los planos, y además le da una luz especial a esta parte. Por esto me felicito y me doy un ósculo a mi mismo.
Y ya ves, Nicanora, que aunque el parecido no es el mayor, sin embargo el dibujo goza de una fuerza que a mi me cautiva. me encantaría que pudieses verlo, pero en estos tiempos en que estamos todos conectados, parece casi imposible llegar a conectar realmente con la gente de carne y hueso. Así que valga como humilde homenaje a todos los anónimos que poblamos el mundo y cuyos caminos en cierto momento se cruzan por el motivo que sea.

Atentamente

Uno


miércoles, 8 de julio de 2015

¡Se acabó el Espai d'art hasta Septiembre! ¡Oooooohhhhhh!

Ayer fue el último día de Espai d'art com Mr. Esteve. El tiempo no acompañaba, a la ola de calor que asola el país se añadía la humedad típica de la ciudad condal y era un bochorno alucinante, que no daba ganas ni de moverse de casa (si tienes una casa fresquita, claro ;)). Aún así, me armé con los bártulos de pintor y me fui para Gràcia a ver si terminaba el último óleo del curso. Lo había dejado en un punto tal, que se trataba de manejar el tema de la pared rocosa de la derecha y dedicarme a los detalles. Empecé por la cara de la figura principal; no estaba convencido con cómo habían quedado los ojos y la boca, así que me dediqué un poco al asunto. En parte fue un desastre y quedó un ojo pipa, pero por otro lado, la cantidad de trabajo consiguió que esta figura destacase dentro de la composición por encima de las demás. También retoqué la ropa para contrastar más el claroscuro y ya que estaba con colores claros, aproveché para matizar los cabellos de la señora de la izquierda y esa que está detrás de la protagonista y a la que no se ve. La foto es una chufa, pero se aprecian los detalles del sari rojo, por ejemplo, que ha quedado realmente chulo:


Y después de esto, que me ocupó más o menos la primera hora de sesión, me dediqué a lo que me tocaba: la pared de roca. Había comprado una paletina especialmente para la ocasión, y cuando fui a echar mano de ella... sí, se me había olvidado, ¿vale? :). Anduve preguntando a algunos compis y al propio Esteve si tenían una por ahí, pero nadie disponía de una. En fin, tras el mini cabreo inicial por el olvido, cogí el pincelote más gordo que tengo y me puse al jaleo. Según el jefe, se trataba de difuminar a grandes paletadas de pintura todo el trabajo de esta zona. La explicación es bien sencilla, pero me apoyaré en la metáfora del profe para explicarla: un cuadro es como una orquesta sinfónica: puedes tener el mejor clarinetista, el mejor trompetista o violoncelista, pero si suenan todos a la vez y al unísono, el resultado no va a funcionar. En pintura sucede algo semejante. Digamos que no todo el cuadro puede ser protagonista, sino que el pintor ha de dirigir la atención del que observa a determinados puntos. En el caso que nos ocupa, estaríamos hablando de la señora que protagoniza (o hemos hecho protagonizar) la escena. Por tanto, esta figura es interesante que esté bien trabajada y que las pinceladas tengan materia, para distinguirlas de aquellas que presenta la parte más alejada del fondo respecto al espectador. Lo que estaba pasando con la pared rocosa de la derecha es que sin querer, la había trabajado a un nivel muy potente, dándole una textura y colorido que llamaban mucho la atención. ¿Y eso está mal? os preguntaréis. No es es una cuestión de bien o mal, en este punto es un tema 100% pragmático: funciona o no funciona. Y toda la información en la pared sugería que era una de las protagonistas de la obra (si no la principal), lo que causaba que el cuadro no acabase de funcionar.
En parte fue duro, porque reconozco que me había encariñado con esa parte del cuadro. Ahí entro en juego la sabiduría antediluviana del profe. "Kill your darlings" me dijo. "Mata aquello que quieres" podríamos traducir. Es una manera muy sintética de expresar que el apego en pintura es un lastre y que a veces se gana más eliminando una parte que no funciona (aunque el trabajo de la misma pueda ser espectacular) para así favorecer el resultado final. Así lo hice y finalmente el cuadro quedó como sigue:


Además, esta ya es una foto con la cámara buena, con lo que todo resalta más ;). Una clase muy densa y filosófica la de ayer, lo que para mi es la manera ideal de poner un broche a un curso caracterizado por la evolución de la técnica del que escribe hasta este último óleo, que podemos considerar que integra todo lo que he ido asimilando este año: pincelada larga y suelta, trazas de colores que no siempre están presentes en la fotografía, uso de colores con mayor grado de pureza y huida de los colores sucios, evitar utilizar sólo el azul marino para las zonas de sombra y manejar el claroscuro con cierta gracia. De hecho y sobre este último punto, he de destacar el trabajo del templo en este lienzo, con el aliciente de que además me lo he pasado pipa haciéndolo. Y con este buen regusto a conocimientos adquiridos, nos despedimos del Espai d'art hasta el próximo trimestre, porque, no cabe la menor duda, allí estaré :)

¡Hasta Septiembre Espai d'art!


martes, 30 de junio de 2015

¡¡Ayayayay!! ¡Por un pelo!

¡Ains! Qúe poco ha faltado para poner fin a este cuadro ayer en el Espai d'art. Era mi idea, pero como de costumbre, Uno se lía y empieza con detalles, de manera que al final no he podido terminarlo y lo he dejado para una última sesión, que además será la última del curso.
Bueno, al lío: ¿en qué me he estado entreteniendo con este lienzo? Empecé con mi caballo de batalla principal, a saber, la figura protagonista de primer plano, porque la cara no me convencía, especialmente el detalle de los ojos. La verdad es que no ha quedado perfecto, pero por lo menos los ojos están ahora alineados y la boca no queda tan raruna. Aparte la nariz tiene ahora más sentido y funciona mejor en el conjunto de la cara. Igualmente y con pinceladas bastante generales trabaje la ropa de la mujer y algo del brazo y el cuello. Cuando me quise dar cuenta me había pasado cerca de una hora sólo con estos detalles y me quedaba sólo una hora para todo lo demás.
Así que raudo me puse a trabajar la ropa del señor enfadado (sí, el alto) y las dos figuras del extremo izquierdo del cuadro, que eran las que estaban más descuidadas y con menor cantidad de trabajo, especialmente la pobre mujer, a la que nunca me daba tiempo a llegar. Lo que no quise tocar bajo ningún concepto fue la cara del señor del fondo, que me gustaba cómo estaba resuelta. Me resultó muy atractivo el aspecto de la señora del extremo izquierdo, una resolución en pocas y efectivas pinceladas que además captaron con bastante fidelidad la expresión en la fotografía original. El tratamiento de la ropa también me parece bastante chulo y fue cuestión de unas cuantas manchas bien colocadas. Una vez que estaba por esta zona, detecté alguna cosilla que podía ser mejorada en el templo, simplemente algunas sombras que no eran lo bastante oscuras y perfilar algunas aristas para que se entendiese mejor.
Hecho hesto, ya era tarde, cerca de las 21:20 y sólo pude añadir un pelín de blanco al cantaro sobre la cabeza de la figura en primer plano, para que se "separase" del fondo. Debajo se puede apreciar cómo quedó el cuadro al final de la sesión:


Sin embargo, no me gustan las fotos que hace mi móvil de los cuadros, porque a veces se ven las cosas muuuy diferentes a lo que son. Al final de la clase me entretuve en hacer unas cuantas instantáneas más de primeros planos de las caras, en las que se aprecia algo mejor (aunque siempre es preferible el original) todo el detalle del trabajo. Por ejemplo, la prota:


Aquí se aprecia mejor la expresión y el claroscuro, si bien probablemente tenga que hacer algunos leves ajustes en los ojos y la valoración tonal. también le saqué una foto al señor enfadado y al abuelo:


De verdad que está cabreadísimo, el muchacho, a pesar de que en la foto original no tenía para nada esta expresión. Y por último la señora de extrema izquierda (estoooo, del extremo izquierdo):

 
Me atrae mucho la mezcla de marones oscuros con magenta del rostro y la expresividad del mismo. Con esto ya me fui a casa, con una cuenta pendiente para el próximo día: ¡la pared de la derecha!
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
 

¡Vamos otra vez! Confurso de Pintura en el Passeig de Sant Joan

El fin de semana pasado estuve formando parte del concurso de pintura en el Passeig de Sant Joan. No había preparado nada nuevo, por temas de tiempo y logísticos, así que aproveché los cuadros al óleo hechos durante este curso, uno en el Espai d'art y otro en casa. Este año, a diferencia del pasado, lo monté un poco más "profesional". Aparte de los cuadros, adjunté unos cartelitos con códigos GR que redirigían al inicio de cada una de las obras así como textos que complementaban el sentido de las imágenes, extraídos de mi acervo filosófico y en especial de aquellos filósofos fetiche para mi como son Foucault y Nietzsche :). ¡Y no quedó ahí la cosa! Además puse unas pequeñas piezas rectangulares de cartón pluma con el título, medidas y técnica utilizada. Por último dispuse una pequeña caja de plástico con las tarjetas de visita que me había hecho para la ocasión:

 
 
 
 
 
 
 
 
Como el año pasado, la experiencia fue muy buena. Es genial ver la variedad de estilos y temáticas que rondan la cabeza de la gente y de qué manera quedan plasmadas sobre un lienzo o tabla. Respecto a los premios... bueno, no gané ninguno ;). Tenía como vecino de la izquierda a un señor francés, Fred Servant que practicaba un hiperrealismo tal que era necesario acercarse mucho al cuadro en busca de pinceladas para corroborar que no se trataba de una impresión fotográfica sobre lienzo. Total que con un vecino así al lado, los míos quedaban un poco deslucidos. Es como hacer un examen de 5 pero a la hora de corregir el profesor ha lidiado antes con uno de 9,5; lo más probable es que el de 5 suspenda por yuxtaposición XD. Debajo algunos cuadros que me llamaron la atención:
 




 
 
Respecto a los ganadores, ya lo rebloguearé cuando aparezca en el blog de la asociación, pero según recuerdo, eran bastante merecedores de los premios, muy originales y con una técnica destacable. Además en la sección amateur un antiguo compañero de la Academia Taure ¡se llevo el tercer premio! ¡Enhorabuena Andrés!
En fin, muy buena experiencia como decía y genial también estar a pie de calle para ver las reacciones de la gente y el interés general suscitado, amén de la gran labor de la asociación en el barrio, destinando muchos esfuerzos al siempre necesario trabajo social.
 
¡Será hasta otro año Concurso del Passeig de Sant Joan!

jueves, 25 de junio de 2015

Espai d'art sessions

¡Vengaaaaaaaa! ¡Claro que sí! ¡A hacer una entrada tres días después de haber hecho las cosas! Ay madreeee, ¡ que voy sin tiempo pa ná! La cosa es así: el martes fue la víspera de Sant Joan, festividad por excelencia en Barcelona, en la que la gente compra toneladas de petardos y los arroja por las calles hasta que parezca una zona cero cualquiera. Además los padres se dejan un dineral con la excusa de que los niños disfruten ¡y acaban tirando ellos la mayoría de los petardos como unos chiquillos! En fin, bromas aparte, se trata de celebrar el solsticio de verano de una manera pagana, con hogueras en las que se queman los deseos y las cosas chungas, todo ello aderezado con los mencionados mini-explosivos y muuuucho alcohol. Total, que debido a esto, no había clase en el Espai d'art el martes. Gracias a lo que sea, con Esteve nunca hay problema y es todo muy flexible, de manera que me pasé el lunes a hacer mi sesioncita.
¡Y que sesión! Era uno de esos días en los que Uno está concentrado y le sale todo más o menos como debe ser (el "como debe ser" o "comme il faut", ese gran ente que establece los criterios de normalidad). La idea y la ejecución se basó en el fondo, que necesitaba algo de trabajo. Y contábamos como siempre con las pautas básicas: utilizar colores más bien puros y evitar los sucios, conectar largas pinceladas a lo largo de la superficie del lienzo y prestar atención al claroscuro. Lo que más me interesaba era el juego de blancos en la parte superior del cuadro, que me iba a dar la máxima luz e iba a enmarcar el resto de la escena. La cosa más importante en este momento era lograr unos blancos muy puros y luminosos mezclados con colores muy poco saturados, con poco pigmento, para que esta zona se "aleje" y la atención del observador no se dirija aquí como un punto focal de atención. Y con mucho tesón y cariño, lo fui consiguiendo, hasta el punto de decir que quedé bastante satisfecho con el resultado, en el que se aprecia el paisaje rocoso en este último plano de la imagen:
 
Poco más hice en este primer momento. Era hora de pasar al templo, una de mis zonas favoritas del cuadro, por el juego que da y la iluminación que he conseguido de esta zona, muy colorida, pero equilibrada a la vez. Fui matizando las pinceladas de amarillo de cadmio que había dado en la última sesión y que cantaban más que La Traviata. Fui sustituyendo esto por otros colores poco saturados, con presencia de tonos azules y verdosos que me dieron muy buen resultado. Un detalle que me gustó fue el hecho de definir las piedras de la base del templo con cuatro pinceladas rápidas y que resultase una textura rocosa. ¡Ah! casi se me olvida, también me dediqué a trabajar el cantaro y el paño que lleva la figura principal sobre la cabeza. Lamentablemente la fotografía que hice con mi móvil es terrible, pero puedeo prometer y prometo que al natural es mucho mejor todo. Como en otras ocasiones, intentaré colgar una foto hecha con la cámara buena una vez lleve el cuadro a casa, para que se pueda apreciar mejor el trabajo. Así estaban las cosas cuando me decidí a hacer lo que es a la vez la parte más salvaje y la más delicada del cuadro: la pared rocosa de la derecha. Y me propuse hacerlo bien, pero con energía, y dando a entender la textura de la roca. Y la cosa fue bien y mal a la vez como se puede observar bajo estas líneas:

 
 
 
Bien porque la textura está conseguida y el muro tiene una potencia brutal. Mal porque esa misma potencia le resta protagonismo al resto del cuadro como me comentó Esteve. Él me dijo que al mirar el cuadro la vista se va irremisiblemente hacia esta parte por el trabajo que lleva y me sugirió que comprase algun pincel muy ancho para este tipo de superficies, de manera que en pocas pinceladas pudiese resolverlo sin que fuese tan potente. Me lo tendré que plantear pero será ya de cara a la semana que viene, que estamos a final de messss. Sin embargo me pareció una sesión muy productiva e incluso el jefe me dijo que el fondo ya lo podemos dar por acabado. Mi idea es terminar la semana que viene, penúltimo día del curso y luego hacer un cuadro pequeño en un día, pero va a depender de cómo enfoquemos el trabajo el próximo día...
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
 

viernes, 19 de junio de 2015

Espai dart, viaje a la India

¡Vaya semanita! Bastante trabajo por un lado y mil cosas que hacer y preparar por otro me han ido manteniendo ocupado de manera que no he podido colgar todo el curro de la semana hasta ahora. Y empeizo con lo hecho el martes en el Espai d'art. La semana anterior había estado trabajando el fondo del cuadro de los Intocables y esta semana me había propuesto "levantar" un poco las figuras, es decir, trabajarlas más meter más pasta, etc. Me dediqué en primera instancia a la figuar protagonista y a lo poco que se ve de la que está detrás de la misma:
 
 
La verdad, así visto, no me gusat pero nada. Sí, el trabajo de pincelada y de color no está mal, pero la señora parece tener los ojos que le hayan picado 20 abejas y aparte tiene una cara como de extraterrestre. Sí que me quedo con el trabajo del sari y el del brazo, aunque hay que machacarlo un pocquillo para mi gusto. Luego "sólo" quedaba dedicarse al resto de figuras:
 
 
De nuevo fue el señor alto del segundo plano el que más me convence por mil motivos, aunque ha salido muchíiiisimo más enfadado que en la foto original. Lo que asoma de la cabeza del anciano de detrás me gusta también. El pelo estaba un poco raro antes de dedicarme a ello, y como era un gris, me acordé de lo que comentaba Esteve: para desaturar un color, le pones su complementario. Así que cogí un poquito de azul y un poquito de naranja, los mezclé y con algo de blanco para aclarar voilà! Ahí tenemos un gris perfecto, que queda perfecto para este señor. Por último fue cuestión de trabajar el rostro del niño, que no quedó mal, aunque habrá que trabajarlo mejor en otra sesión. El problema, el de siempre: la señora de la izquierda del todo se queda con muy poco trabajo, porque no me suele dar tiempo a llegar ahí. El próximo día creo que me dedicaré al fondo de nuevo y si no entonces, al siguiente empezaré por esta señora, en lugar de hacerlo por la protagonista. Por cierto, y como se puede apreciar, también aproveché los últimos pegotes de pintura para ponerlos en la pared rocosa de la derecha, ya que Esteve me había comentado que tenía que estar un poco más iluminada. Esat es la parte que resultará probablemente más dura del próximo día, pero ya veremos, mejor no adelantar acontecimientossss...
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!

jueves, 11 de junio de 2015

Intocables...

Un martes más, el tercero ya, estuve dedicándome a mi cuadro con los Intocables de Hampi. Este título, por desgracia dista mucho de aquellos otros de Eliot Ness. Los Intocables son la casta inferior en la India, y se llaman así porque nadie les debe tocar, ya que se consideran portadores de cualquier mal. Parece que antiguamente tenían que ir con el torso desnudo para que se les pudiese reconocer y su sombra no podía tocar a nadie (es por ello que solían entrar en los pueblos y ciudades de noche). Supersticiones sociales en este caso que jsutifican un statu quo. Sin embargo algunos de estos intocables tienen una función decisiva en la sociedad. Es el caso de los que mantienen el fuego para las cremaciones en Varanasi. Todo el que quiera incinerar un cuerpo debe pasar por ellos, con lo que su rol es fundamental para llevar a cabo un entierro. Si bien la idea de las castas tiene un regusto a Edad Media, parece que ha sido una pieza muy importante a la hora de ensamblar las diferentes etnias, culturas y religiones que componen ese bestial mosaico de realidades que es la India. Ahí lo dejo, y el que quiera que lea más sobre el tema ;).
Total, que me fui el martes para el Espai d'art con la mente clara y con lo que quería hacer bien presente: continuar en la dinámica del otro día: pinceladas largas y que moldeen las formas, darle cierta "energía" al lienzo. Y como en la última sesión estuve trabajando principalmente las figuras, era el momento de atacar el fondo. No planteaba unas dificultades locas en principio, a excepción de la pared de la derecha, que me dio y me dará trabajo, pero es lo que hay. En un primer momento, más o menos la primera hora, me dediqué a las rocas con toques de luz blanquecina del fondo y ya de paso estuve metiéndole mano al recipiente que la señora lleva sobre la cabeza. Como idea fundamental, quería que el claroscuro estuviese bien cogido, y por otro lado, que no estuviese soso de color. Es en este punto en el que introduje los primeros magentas, verdes y azules, pero muy poco saturados, con poca concentración de pigmento. Y el resultado me gustó:
 
Pero casi más que lo que veía, me iba gustando lo que hacía, el tipo de pincelada, la manera en cómo esta pincelada definía los espacios y las texturas,... Me sentí muy cómodo durante toda la sesión y yo creo que eso se notaba en el cuadro, que transmitía este estado de cosas. De segundo me dispuse a trabajar el templo y el bloque de piedra de la derecha. Para el templo tenía una cosa clara: me atraían los tonos usados para el primer acercamiento y quería mantener ese espíritu lleno de tonos rosados, turquesa, verde claro,... Y a mi entender que lo conseguí en buena medida aparte de dotarlo de una luz especial, lo que me acerca al objetivo de plasmar las cosas de una forma parecida a como lo hacía Joaquim Mir (salvando las enooooormes distancias, claro ;)). Mucho me convenció todo el trabajo de la sesión. Y ya para terminar, me quedaba la pared de la derecha. Aquí no escatimé en cantidad de pintura pero a la vez intenté mantener un mínimo claroscuro e ir generando la textura que nos va a hablar de cómo esta configurada esta pared rocosa. Y la cosa quedó de esta manera:
 
 
En este punto, todo el cuadro tiene más o menos la misma cantidad de trabajo, que romperemos el próximo día cuando nos dediquemos más en profundidad a las figuras. Esteve me comentó que le gustaba más este cuadro que el último, que estaba más acartonado. En este -decía- se ve un fluir de la pincelada y está en general más guapo. Como me gusta ir evolucionando, salí muy contento del Espai y ya estoy pensando en cómo afrontar la próxima sesión para ir dando mate al cuadrito.
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art! 

miércoles, 3 de junio de 2015

¡Bom dia alegria!

¡Buah! Parece que hubiese pasado un siglo desde la última vez que posteé algo. La verdad es que hace un rato, 6 días para ser exactos, pero parece una eternidad, sobre todo porque en Mayo llevaba un promedio de entradas bastante importante. Estos días he tenido en casa a mi familia y, claro, no era cuestión de ponerse a dibujar, además de que básicamente no hemos tenido tiempo para nada (¡estábamos de comunión!). Eso y el festivo del lunes en Barcelona han dado lugar a esta mini sequía. Pero no hay miedo, ayer era día de Espai d'art y tenía un par de horas por delante para explayarme con el que será el último óleo del año. Mientras estaba disponiendo los colores sobre la paleta estuve hablando con Esteve de como enfocar este cuadro. Ya habíamos dicho de intentar sintetizar y tenerlo en unas 4 sesiones, lo que obliga a pensar cada paso y a ser más resolutivo. También me recordó la idea de que las pinceladas tienen que fluir, es decir, tenemos que conectar pinceladas largas incluso entre diferentes figuras (y no sólo dentro de la misma). Por otra parte, me concentré bastante en que no se me ensuciaran mucho los colores, en clavar los claroscuros y en dar grandes paletadas con una buena cantidad de pintura donde fuese necesario (como por ejemplo en el sari de la figura de primer plano).
Parece que en esta ocasión estuve más centrado y tuve todo esto a la vez en mente, sin olvidar las valiosas lecciones aprendidas de la observación de Joaquim Mir y su manera de pintar. Cuando faltaban unos 45 minutos para acabar la clase iba por aquí:
 
Es decir, me había dedicado fundamentalmente a la figura principal y la mujer que queda tapada por ésta (de la que se aprecian un brazo y parte del pelo). Tambíen deposité unas hermosas cantidades de pintura en la pared rocosa de la derecha y por último había estado trabajado la ropa del señor de la camisa blanca.
En definitiva, que me quedaban 45 minutos para ir "subiendo" el resto del cuadro, o sea, para que todo tuviese una cantidad de pintura semejante. Dado que parecía una misión imposible, me limité a hacer el resto de figuras, y otro día trabajaré el fondo más a fondo (¡cacofonía redundante!). El resultado al acabar la sesión es como sigue:

 
 
Muy bien respecto al día anterior he de decir. Sobre todo por la vivacidad de los colores, ya que la gente de la izquierda del cuadro había quedado sugerida en una maraña de marrones y colores bastante sucios que no hacían ningún favor al cuadro. Me gustó mucho la idea de conectar pinceladas y creo que en efecto, le da otro aire al cuadro. Las expresiones de la cara todavía hay que currárselas mucho, pero especialmente el señor alto ha quedado muy interesante con un trabajo muy sencillo, e incluso el pelo lo he resuelto en un par de pinceladas muy expresivas. Así que puedo decir que en general me gusta el rumbo que va tomando el lienzo. Le comenté a Esteve que me molaba como había quedado la estructura arquitectónica de la izquierda y creo que intentaré utilizar esta gama de colores porque me gusta el colorido que aporta.
Sin más me fui a casa, no sin antes recuperar el cuadro del bebé dormidito, que ya estaba seco y que se suma a todos los demas que voy acumulando en casa.
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!

jueves, 21 de mayo de 2015

Cubriendo el último óleo del curso en el Espai d'art

El martes, tras un día más que dudosamente productivo en el curro, me fui con ganas al Espai d'art a dar una vuelta y meterle caña al cuadro recién empezado del grupo de hindúes que nos encontramos en Hampi en Septiembre del año pasado. Como recordaréis ¡oh! lectores virtuales, había procedido al encaje la semana pasada e incluso metí unas cuantas manchas extremadamente diluidas para aprovechar los colores que tenía sobre la paleta. El martes de esta semana procedí a cubrir la totalidad de la superficie del cuadro dotándolo de un primer claroscuro. El resultado fue desigual, mientras hay algunas zonas que para mi están bien apuntadas (las caras de los hombres en segundo plano, por ejemplo, la estructura arquitectónica en el margen izquierdo del lienzo,...) hay otras que presentan una tosquedad considerable, especialmente en lo que atañe a la mujer en primer plano. Por supuesto hay unas zonas que deberían ser de un color cercano al blanco y que por la logística del aguarrás (que al final siempre acaba cogiendo un tono marrón), han quedado en tonos más bien parduzcos y otras zonas donde directamente los colores son inventados ;). Así que en general está aceptable para orientarse en fases posteriores, pero me queda mucho que trabajar en estos primeros momentos del cuadro. Esteve me planteó el siguiente "reto": intentar acabar el cuadro en unas 4 sesiones. No por un tema de prisa ni nada, sino por intentar ser más eficiente con el óleo. Tiene toda la razón, porque en el último lienzo estuve como unas 7 sesiones, no recuerdo bien, y al final, lo estaba recargando demasiado sin ser resolutivo. La idea, según yo lo veo, es no utilizar veinte pinceladas cuando se puede resolver en tres. Y para eso habrá que tomárselo con calma y estudiar bien cada movimiento ;). Igualmente me comentó el jefe que el bloque de piedra que quedaba a la derecha del cuadro estaba muy claro respecto al resto del cuadro. Me vino de perlas para poder hacer una gran mezcla de color oscuro con todo lo que quedaba en la paleta y hacer unas manchas para oscurecer esta zona. Total, que al final la cosa quedó así:


Sip, se ven los volúmenes principales y la composición es correcta, según el encaje previo. Seguiré trabajando en la línea que me había marcado a raíz del último cuadro: "esculpir" las formas y prestar atención a las zonas que parecen demandar largas pinceladas y a otras en las que se tratará de dar "paletadas" de color o pinceladas más cortas.

¡Hasta la semana que viene Espai d'art!

jueves, 14 de mayo de 2015

¡Ya está! Nuevo cuadro al óleo terminado + empezamos el último del curso

Ya se sabía, el martes pasado iba a por feina que dicen aquí, es decir, a currármelo para terminar con el cuadro del bebé durmiente, porque desde hacía un par de sesiones venía estando saturadillo y tenía ganas de empezar algo nuevo. Dicho y hecho: me ocupé fundamentalmente de la parte derecha de los plásticos unos retoques en la mantita para que se apreciasen bien sus límites y no se confundiesen con otras superficies, volver a meter mano en la cabeza y el pelo del crío y ya por último aplicar muy levemente ciertas pinceladas de color en el adoquinado para hacerlo más comprensible. Y éste es el cuadro acabado:
 
Hombre, el resultado es bueno y hay un momento en el que hay que saber parar. Me lo confirmó Esteve con su natural sabiduría: "un pintor ha de saber valorar cuando puede seguir avanzando un cuadro o si progresaría más empezando uno nuevo". Y éste era el caso. De modo que dejé aparcado este retrato y me aventuré con el siguiente, el que será el cuadro de final de curso. Para no romper la serie, que parece haber adquirido voluntad propia, me quedo en la India y paso a una foto de grupo:
  
 
Hace un tiempo que mi mujer me recordó esta foto que a ella particularmente le encanta y que tiene algo guapo, como alma, por decirlo de alguna manera. Es impresionante cómo posa la gente en la India. Normalmente miran fijamente a la cámara y no suelen sonreír. Los resultados son espectaculares y susceptibles de ser recubiertos con valores de todo tipo: fortaleza, determinación, aceptación. Lo que viene a mostrar cómo la obra de arte está más relacionada con el que mira que con el objeto de la misma.
En fin, amigüitos, vamos al jaleo, con un encaje contundente pero no demasiado exhaustivo:
 
 
Es sobre todo cuestión de posicionar correctamente las figuras. El jefe me indicó que tendremos que inventarnos alguna cosa para equilibrar el cuadro, debido al bloque de piedra que se levanta en la parte derecha de la imagen, así que parece que estaremos trabajando texturas en esa zona en fases posteriores. Por lo demás, y aparte de algún ligero error (las últimas figuras de la izquierda están un poco apretadas contra el límite del cuadro y la arquitectura es más estirada que en la foto original), con esto ya podemos empezar.
Pero ¡oh, surprise! Eran las 21:25 y la clase acaba a las 21:30. ¡Y yo con un montón de óleos en la paleta! Es una cosa que me mortifica, así que en un arranque de micro locura, utilicé algunos de los colores muy diluidos para no tirarlos. No debería ser éste el proceder normal, pero en fin, "ca' uno con sus ca' unás". Y el aspecto del lienzo al terminar la sesión era como sigue:
 
 
Nada que reseñar en este caso, se tartará de ir currando a buen ritmo la semana próxima y ver cómo evoluciona el cuadro. Mi intención (que no determinación) es acercarme al maestro Joaquim Mir en la pincelada y el manejo de la luz, pero como leía hace poco en un ensayo de José Luis Pardo sobre arquitectura: el proyecto no determina la realidad, sino que tiene que flexibilizarse precisamente para hacerse realidad. Y en ese recorrido iremos viendo el decurso de esta obra.
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art! 

miércoles, 6 de mayo de 2015

¡A puntito! Óleo en el Espai d'art

¡Qué poquillo faltó ayer para acabar este cuadro! Había comentado ya con Esteve en la última sesión que iba estando algo saturado de este cuadro, al que voy dando vueltas pero al que sin embargo no logro darle el punto apetecido. En fin, que no iba especialmente motivado y tenía ganas de acabarlo. Sin embargo, al llegar, me puse a pintar (tras el habitual rato de charleta, que si no, es como no ir al Espai ;)) y encontré que me faltaban multitud de detalles (las hojas del suelo, perfilar las letras, hacer la sombra de la manta sobre el plástico, retocar la zona del cabello del infante, añadir algunos puntos de luz,...). Así que entre zangas y mangas, se me fue yendo el tiempo ¡y al final no lo terminé como quería! Sólo me gustaría terminar de apañar la zona de la derecha, donde están un par de zonas con los plásticos superpuestos. Y ya me llevaré el nuevo lienzo la semana que viene, para hacer el que será el último óleo hindú del año, ¡que menuda paliza me estoy dando! Tengo que valorar las medidas del nuevo ciardo, pero creo que será de las mismas que éste. De manera que a la espera de acabar ya con este óleo, os dejo con los últimos avances:
  
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!

jueves, 30 de abril de 2015

Un problema de dicción + ¡300 entradas!

Ni más ni menos que un problema de dicción me dijo el amigo Esteve que tenía yo. Esto no quiere decir que sea dixlésico (nótese la ironía en la ortografía) ni que me cueste pronunciar ciertas combinaciones fonéticas, no. Esteve hablaba de dicción en la pintura, con lo que entendí que se refería a la forma de mis pinceladas en el lienzo. Y tenía razón. A la hora de trabajar un óleo, por algún extraño motivo, abuso de las pinceladas cortas de forma generalizada. El jefe me habló de energía, esa palabra que a veces parece estar maldita por tanto mal uso que se ha hecho de la misma. Se refería al cuadro del niño hindú que lleve al taller para recibir sus indicaciones al respecto. Y me comentó algo que ya en casa me había llamado la atención: la cara de la señora que está por detrás del protagonista tiene mucha más fuerza a este nivel de dicción que el niño. Ya no me es posible retocar este cuadro, pues lo tengo que presentar al concurso para el que fue ideado, pero lo tendré muy en cuenta para futuros óleos. Como ulteriores indicaciones, Esteve me comentó asimismo que el pelo del niño estaba un poco plano y el ojo bueno también, ya que deberían tener más profundidad que el plano del fondo.
Y una vez hecha la "evaluación", procedía a continuar con el cuadro del bebé echando una cabezadita en el suelo. Me había llevado, obediente como soy, la fotografía aumentando el nivel de saturación de los colores e impresa en un papel fotográfico, semibrillante. De esta manera, me había dicho el profe que podría ver mejor los colores para ir poniendo punto y final a este cuadro.
Ya tenía el bebé hecho, la mantita, y me faltaba algo más de trabajo en el adoquinado y los plásticos sobre los que duerme el infante. Ahí me puse, teniendo en cuenta lo que acabábamos de hablar sobre la dicción. Así que me explayé con pinceladas laaargas y que "acompañasen" la forma de los adoquines, por ejemplo, lo que se ve más claramente en la parte del plástico blanco-azulado. Y como estaba un poco saturadillo, ahí lo dejé, ¡e incluso me fui antes de la hora! Cosa insólita. De postre, dejo la imagen del status actual del lienzo en cuestión:

 
¡Y antes de despedirme, quería celebrar la entrada número 300 de este blog! Esto ya va teniendo cierto peso y me gusta la dirección que ha ido tomando, así como los progresos de los que voy siendo consciente. Muchas gracias a todos los que en algún momento vais pasando por aquí (me consta que no es una legión, pero siempre es agradable tener la sensación de que a alguien le pueda servir algo de lo aquí expuesto), por supuesto a mi familia y en especial a mi mujer, que me apoya en esto a pesar de que me consume mucho tiempo y a veces no puedo tener con ella las atenciones que debería. Ya sabes que te quiero mucho, no, lo siguiente.

¡ Hasta la próxima!

miércoles, 22 de abril de 2015

Día de adoquines

¿Quieres adoquines? ¡Pues toma adoquines! Ayer en el Espai d'art era día de igualar el lienzo, es decir, trabajar la parte del fondo para que vaya estando a la altura del resto del cuadro, especialmente la mantita y el bebé, que es lo que más trabajo tiene a día de hoy. Y empecé con alegría, recordando las consignas del último día (¡pareado!): coger grandes cantidades de pintura y utilizar el pincel un poco como una paleta. Sin embargo, le di demasiado alegramente y en esto que vino el jefe a echarme el alto:

- Veo colores sucios por aquí...
- Ya, es que se me ha ido un poco la pinza...
- Veo por dónde quieres ir, pero si mezclas un naranja con un azul, que son contrarios, y además le metes otro color, ya te digo yo que se te vuelve gris. Y se te está yendo mucho al gris
- Sí que me he dado cuenta y además no me gusta a nivel de iluminación
- Piensa que los colores de la foto no son muy buenos y en este caso tienes que "inventarte" un poco esto. Ten en cuenta que el gris hace que parezca sucio y que este suelo tiene más a un ocre amarillo.
- Ok, pues lo viramos al ocre...

Esta es una interpretación libre de la conversación con Esteve, gracias a la cual le di otro enfoque al adoquinado del suelo, pasando a utilizar colores más puros. También me di cuenta de que a veces no limpio el pincel al pasar de una mezcla a la otra, y de esta manera, lo único que consigo es que todo coja un tono marronuzco un poco guarrete. Finalmente y tras las dos horas de rigor, la cosa quedó como sigue:
 
Me gusta, me gusta, ahora que lo veo en pequeñito. Sí que le comenté al jefe que me fallaba un poco la iluminación y él me recomendó utilizar una veladura cuando esté seco, para generar una sombra más uniforme. También me habló del barniz de retoque: un barniz muy diluido que ayuda a ver cómo quedará el color una vez aplicado el barniz final y que luego se mezcla sin problemas con el óleo al seguir pintando. Mmmmmh, nuevas herramientas, siempre viene bien aprender cositassss.
Por último, me pareció gracioso hacer un par de fotos más en detalle del pavimento para que se aprecie hasta qué punto lo único que hay aquí son manchas:

 
 
 
Le queda algo de tralla, pero espero poder darle mate en un par de sesiones más, que me voy saturando ligeramente, hehehe
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art! 

domingo, 19 de abril de 2015

Cuadro de 1 m2, ¿terminado?

Hoy es el día de actualizar el blog, tras la perrería que arrastro desde el martes XD. Y lo hacemos por todo lo alto, dando por (en principio) terminado este monstruo que me ha dado trabajito, pero también mucha satisfacción, es la primera vez que acometo una empresa de este calibre, y es para sentirse orgulloso. No entraré en mucho detalle, pero básicamente seguí por la línea que tenía planteada, mucho color con cierta mesura (aunque no lo parezca) y trabajando el fondo un poco de la misma forma. Sigo sin quedar del todo contento con la solución dada a la camisa del hombre que se adivina en el fondo de la imagen, en la parte superior, pero tampoco desentona. He intentado mover más la paleta para deshacerme de redundancias verdes y azules, que es uno de mis errores más típicos. Y bueno, no mucho más que contar, vale más una imagen que cien palabras:


Ahí queda eso amigos, ahora sólo falta que Esteve me dé el visto bueno o por lo menos alguna indicación de última hora y ya lo presento a concurso. Este jueves próximo me lo llevaré al Espai d'art y a ver qué me cuenta el jefe.

¡Hasta pronto!

jueves, 16 de abril de 2015

Ya te queda poco, chavalín

Bueeeno, pues parece que definitivamente vamos encauzando este cuadro y le podría dar fin en próximas sesiones. Como de costumbre, la foto no hace justicia al original, pero no es una foto especialmente mala teniendo en cuenta que se trata de un móvil ;):

Fue una sesión casi exclusivmente dedicada a la manta como se puede observar, para igualar un poco la cantidad de trabajo empleada en el bebé. Ahora que digo esto me doy cuenta de que no consigo ver la imagen original, es decir, no consigo ver aquella imagen impactante de un bebé durmiendo sobre unos sacos de plástico en plena calle de Fort Kochi, sino que sólo veo pinceladas, zonas donde he trabajado, donde la he cagado, los ensayos y errores, los colores con los que me he ensañado,... Es interesante ver como el trabajo empleado puede difuminar las connotaciones de la imagen original.
En fin, estaba yo tranquilamente trabajando la manta y empleándome a fondo con los colores para darle mucha vidilla a toda esta parte, cunado Esteve me dijo que estaba utilizando un pincel muy pequeño y que la manta demandaba "paletadas" dadas con el pincel cargado de una buena cantidad de pintura de varios colores. Le pedí permiso para hacer el salvaje con estas directrices y me lo dio. ¡Qué más se puede pedir! Allí que me puse a iluminar con rojo y naranja a la vez que iba introduciendo colores variados de la paleta. Después de esto el profe me aconsejó marcar más los planos para que se viese que estábamos hablando de arrugas y pliegues. También seguí esta línea, y el resultado (a la vista está) es bastante impactante conservando aún así la textura e iluminación  que hacen de esta zona la más potente del cuadro.
Aquí lo dejé y estoy calculando que en un par de sesiones podría estar terminándolo, para de esa manera poder llevarlo a casa y acabar por no poder entrar en la misma XD.
 
¡Será hasta la semana que viene bebé hindú!
 
 

lunes, 13 de abril de 2015

Días de color

Este último sábado me lié a muerte con el cuadro gigantesco para ver si hacía algo de él. Y algo hice, sí ;). Recordé las palabras de Esteve en el Espai d'art como si de un mantra profético se tratara: si vamos a jugar a esto, hay que hacerlo en todo el cuadro. Y aunque al principio me costó, reconozco que luego me lo pasé en grande llevando la paleta a los extremos y haciendo aparecer un montón de colores sobre el rostro del muchacho, que ganó en potencia.
Para empezar me lancé tímidamente con algunas trazas de color intenso y aclare las zonas de la frente, zona frontal de la nariz, mejillas y barbilla, que me habían quedado demasiado amarillas:


Tuve que volver a poner en la paleta algunos colores varis veces y en una de ellas, me encontré con esto:


Por el color y todo me hizo gracia, como si hubiese plantado un mini pino zamorano entre los colores. Cosas escatológicas que a Uno de vez en cuando le hacen gracia. De vuelta al cuadro era hora por un lado de matizar ciertos tonos y por otro de que los vercer, azules, rojos, naranjas y demás colegas hicieran acto de presencia, lo que incluye también la zona del cuello, para ir trabajando todo a la vez:


Y al final llegó el delirio con el trabajo de la camisa y sobre todo el pelo, que quedó muy resultón. También estuve un ratejo tratando de las orejas, esas grandes olvidadasSin embargo, varias cosas me molestan todavía en este cuadro. Para empezar, lo nodo muy verdoso, está adquiriendo una tonalidad cadáver que no me mola un pelo. Mi idea a este respecto es hacer un tratamiento drástico a base de amarillo de cadmio, siena con mucho blanco e ir ganando matices, a la par que se introduce algún azul o rojo extremadamente sutiles. Luego me chirría un poco el ver los mismos colores predominantes en la piel y en el eplo, de modo que me parece como si quedase algo plano . Nu sé, supongo que tendré que pegarle otra vuelta esta semana sin perder de vista el fondo. ¡Y todo ello teniendo en cuenta que me estoy quedando sin tiempo! ¡Maldito stress!. Bueno, este era más o menos el resultado al final de la sesión (¡3 horas y media!):


Aunque la foto no hace justicia a la viveza del colorido del original, sí da para hacerse una idea bastante aproximada y sobre todo permite ver como el cuadro ha ganado en materia.
Esta semana otra sesión, que ya debería ser de las últimas.

¡Hasta entonces!

miércoles, 8 de abril de 2015

Desfaziendo el entuerto...

... como un Don Quijote cualquiera. Al Espai d'art que me dirigí con la firme voluntad de hacer las cosas con calma y, como mínimo, "arreglar" la figura del crío, que haía quedado con unos tonos verde podredumbre bastante sospechosossss. Lo hablé con el jefe y me dijo que en esta fase era mejor centrarme en el bebé + la manta, y dejarlo ya "acabado". Es decir, que lo trabajaré para dejarlo ya en el punto final, para después pasar a equilibrar el resto del cuadro a nivel de materia. Me parece lo mejor y además contaba sólo con algo más de una hora, porque habíamos quedado para cenar con unos amigos.
Tras disponer los colores en la paleta, procuré utilizar gamas del ocre amarillo con algo de rojo y siena, clareados con blanco para según qué zonas. Con esto conseguí eliminar el aspecto anterior de la piel. Y tras ello, me lancé a la mezcla de colores de gama más amplia para irlos "administrando". Aquí es donde aparecieron los rojos y magentas intensos, azul cyan, naranja de cadmio para iluminar, y las mezclas varias entre ellos. Para terminar, empleé los últimos minutos en darle algo más de materia al pantaloncito del bebé. La difucultad mayor la encontré en el trabajo de las manos y los pies, especialmente los dedos. Luego me acordé de que tenía un pincel pequeño que me facilitó mucho la vida. A veces me pasa: está Uno tan pendiente de otras cosas que se olvidad de hacer uso de los diferentes pinceles de que dispone. Y para que conste, aquí dejo el testimonio fotográfico del cuadro al final de la sesión:


Esteve me dijo que la cara estaba bastante bien, pero que aún había zonas sucias en las áreas de la piel del brazo y pierna, cosa que queda para la próxima sesión. Para rematar, me estuvo enseñando un par de pintores catalanes que podría tomar como referencia y/o/u indicación. Se trata de Joaquin Mir y Ramón Sanvisens, dos monstruos de la pintura que según Esteve "tuvieron la mala suerte de ser catalanes" ya que de haber sido franceses estaríamos hablando de otras páginas en la Historia del Arte. Lo que me lleva a la reflexión siguiente: ¿Quién escribe la Historia del Arte? ¿No es una pregunta paralela a "quién escribe la Historia" (cuya respuesta es de dominio público)? Y sobre todo: ¿cuáles son las consecuencias de hacer de la Historia del Arte una disciplina? Quizá podríamos mentar aquí a Monsieur Foucault y la institucionalización de las disciplinas a partir de saberes más básicos o técnicos y cómo ello implica no sólo el definir un objeto de estudio, sino también hacer violencia sobre el mismo (autre savoir, autre pouvoir que decía en Vigilar y castigar). Establecer un nuevo campo de saber significa asimismo validar las relaciones de poder que tienen lugar sobre el mismo. En fin, una vez dada rienda suelta a la veta filosófica, comentar que Mir (al que se llegó a llamar el Van Gogh catalán) y Sanvisens hacen un uso del color espectacular que me llama mucho la atención y me parece una buena referencia. de hecho, creo que estudiaré un poco más de cerca a ambos pintores, a ver si se me contagia algo por ósmosis.
 
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
 
 
 
 

martes, 7 de abril de 2015

Y ese metro cuadrado, ¿cómo va?

Buena pregunta, sí señor. A pesar de haber gozado de unos días de un asueto rayano en la desidia más absoluta, he podido sacar mis 3 horitas y algo para ir avanzando este cuadro, que promete un final feliz. Mis directrices durante esta sesión eran bastante claras:

1. Dedicarme única y exclusivamente al fondo del cuadro, siguiendo las instrucciones de Esteve, para que todo el cuadro avance a la vez
2. Tener en cuenta todo lo aprendido por las malas el último día en el Espai d'art. Sobre todo no dejarme llevar por la potencia sin control.

Y bien, teniendo todo esto en mente, empecé por partes:


Primero: la figura que se sitúa a la espalda del retratado. Vamos metiendo gamas de colores para darle riqueza y hacer que la carne vibre en la parte correspondiente al brazo. Trabajar un poco más el saree blanco de la buena señora introduciendo igualmente diferentes gamas de colores. Todo menos la parte visible de la cara, que haré en una fase posterior.


Segundo: le damos alegría a la camisa blanca del señor del fondo, a la vez que trabajamos la cara de la señora. Aquí me he dejado llevar un poco, pero en el buen sentido y con cierto control. Teniendo muy en mente los autorretratos de Lucien Freud. Aquí recordaba mientras estaba trabajando un buen consejo de Esteve: hay que tener cuidado con el efecto desenfocado de las fotografias, porque si se reproduce exactamente de la misma manera, "canta", es demasiado imitativo de la fotografía, con lo cual pierde la especificidad del lenguaje pictórico. Creo que es una buena solución dar pinceladas más generales sin definir pero sin difuminar, como grandes masas de color.


Y para terminar: la inusitada segunda protagonista del cuadro: la figura de la parte superior izquierda. Estoy leyendo desde hace algunas semanas un libro de José Luis Pardo un profesor de la Facultad de Filosofía de La UCM en Madrid, en la cual estudié la carrera. Y ahí habla de aquello que pide ser pintado, como una especie de exigencia estética más allá del gusto subjetivo. Pues bien, esta muchacha del segundo plano pide no sólo ser pintada, sino también estar en una relación bastante directa con el protagonista. Como si formasen la pareja que va a explicar el todo del cuadro. De manera que le di el tratamiento que merecía, trabajando con mimo las facciones de la cara. Error a subsanar la próxima sesión: utilizar colores con mayor tendencia al color tierra y el magenta para la piel de la muchacha, ya que los tonos han quedado demasiado igualados con respecto al vestido. Y un pequeño detalle que había percibido: el hombro a la izquierda de la mujer que está detrás del niño estaba situado demasiado arriba respecto al otro hombro, así que lo "bajé" ligeramente para equilibrar la figura.
Esto fue lo que pude avanzar el día de ayer. Me doy cuenta ahora de que Esteve tiene toda la razón. El cuadro tiene mucho más sentido en este momento, en que el fondo tiene un nivel de trabajo parecido al retrato. Y en la próxima sesión, ésto será lo que ocupe el centro de mi atención: meterle más materia al retrato.

¡Hasta entonces!


martes, 31 de marzo de 2015

La cagada (o de cómo joder un óleo en escasos 3 minutos)

Sí, sí, tan crudo como suena. Iba todo correcto en el Espai d'art. La usual mezcla de pintura y buen rollo, escuchando historias de las Pubillas en los pueblos de Cataluña. Muy entretenido a la par que instructivo. Y de hecho, como se verá a continuación, estaba el cuadro super bien encauzado:


Esteve me había comentado que tenía que ir trabajando el resto de partes del cuadro, así que me lié con el fondo de los adoquines de la acera y con la mantita en la que está tumbado el crío. Pues bastante bien hasta aquí. Seguí currando todo a mi ritmo. Y entonces ocurrió lo inevitable:


Errores que no debo volver a cometer cuando trabaje con óleo:

- No excederme en la cantidad de cada color sobre la paleta
- No querer aprovechar todos los colores en los últimos minutos de la sesión
- Mezclar los colores con calma y no dejarme llevar por el ansia
- No perder nunca de vista el claroscuro
- No creerme Picasso

Bueno, creo que con esto será suficiente para no caer otra vez en estos errores garrafales que en este caso, me van a costar un buen esfuerzo para que el cuadro vuelva a su ser. A veces Uno tiene que aprender a base de golpes, ¡qué le vamos a hacer!

En fin señores, me despido por este mes, ¡y nos vemos la próxima semana en el Espai d'art!