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jueves, 27 de octubre de 2016

Paisaje + sala de espera


Hoy ha sido otro de esos días productivos. A la hora de la pausa en el curro me he sacado este sketch:


Hecho con la Carbon Ink Desk y la acuarela fue aplicada después, basada en una foto que tomé del conjunto y de forma rápida y salvaje. El resultado me gusta un montón, tiene ese aspecto de cosas rígidas que se doblan y parecen blandas, muy orgánico. Por la tarde tocaba ir al médico:



Muy poquito antes de que me llamasen empecé este apunte, que tuve que terminar después de salir de la consulta. Desde que me atreví a empezar a hacer escenas (y no sólo figuras aisladas o paisajes sin gente), es algo que me encanta, así que procuro dar unas pinceladas que destaquen el espacio en el que se encuentran las figuras. Todo ello cortesía de la Lamy Safari. Y luego ya me fui para casita, que había sido un día intenso en el curro.

¡Hasta la próxima!



martes, 25 de octubre de 2016

El día de los 4 dibujos para el #intober2016





Hoy me ha pasado una cosa curiosa: estaba pensando en lo del #inktober y lo mal que iba de tiempo, así que empecé a garabatear con la Lamy Safari en el curro:


Me encanta ir "enganchando" unos objetos con otros y unas líneas con otras para crear algo que rezuma vida e intenta narrar algo. Lástima que las posibilidades que ofrece mi escritorio sean tan exiguas (aunque a lo mejor si Uno se pone a explorarlas empieza a encontrar posibilidades y nuevas configuraciones ;)). El caso es que luego salí fuera en la hora de la pausa del curro y con la pluma Carbon Ink Desk me hice otra cosita en el cuaderno:



una panorámica cualquiera cerca de ese emblemático edificio que tenemos enfrente y que es el Walden7. Pensé en mis dificultades para hacer árboles y me lancé a por ellos. La verdad es que esta plumita se desliza de maravilla y me resultó muy cómodo hacer el paisaje. Puse las letras en la página contigua para modificar la configuración típica y quedó bastante chulo todo. Luego en casa le di algo de color con los Stabilo Point88, que resaltó el volumen de los árboles a saco.
Pero es que no paró ahí la cosa: luego estuve en la cocina mirando que podía dibujar y no me había ddado cuenta de que enfrente tenía un buen motivo, un enchufe: 



Fue con los rotuladores calibrados y bastante paciencia, para elaborar los valores de gris necesarios. De este dibujo me molan un montón las letritas en plan tattoo que me curré y que acompañan mu bien el dibujo. Y aunque estaba bastante hecho polvo de todo el día y ya era tarde, me animé a hacer un último dibujo:


Es la pantallita con la que miramos al niño cuando está dormido, para ver que todo esté bien. Un trabajo hecho a base de Stabilo Point 88 con un resutlado muy chulo y medio realista. Las letras las hice como pude, que se me van agotando las ideas ;). Y fue así como me puse medio al día, con 20 dibujos a 25.10. ¡Vamos a sacoooooo!

¡Hasta otra!


martes, 13 de septiembre de 2016

Sacando la libreta al recreo




Ayer estaba 'on fire' con el dibujo que me había currado de mi mesa de trabajo en la oficina, así que aprovechando que me había llevado una libreta y las plumas Sailor y Lamy Safari, me llevé todo a la hora de la pausa y en cuanto me hube acabado el tupper con la comida, me puse a hacer esto:


Practiqué lo que había estado haciendo precisamente en el curro: ir dibujando una cosa, a la que "enganchaba" lo que tenía al aldo y así sucesivamente hasta completar el paisaje. Y encima me flipé un poco y me lancé a hacer una perspectiva curvada que me incluyese a mi dibujando y el banco en el que estaba sentado. Al principio la hice con la Sailor, pero para luego destacar esto como primer plano, preferí repasarlo con la Lamy safari en azul. Así de paso, intentaba hacer algo parecido a los últimos dibujos que había visto de Miguel Herranz, todo un figura en esto del sketching.
Y sin más, siempre se podría haber pulido más pero me gusta como ejercicio y respecto a sketches anteriores de la misma zona de Sant Just. Así que vamos a saco esta semana, a ver si cunde.

¡Hasta el próximo sketch!

jueves, 18 de agosto de 2016

Empezamos una nueva fase: dibujo de la semana 25



Pues no se ha hecho esperar mucho, ya había dicho que esta semana me iba a poner a dibujar el martes y el miércoles y así lo he hecho, a pesar del calor que ha sufrido un repunte y me ha hecho sudar más de lo deseado. Nada que no se pueda arreglar con un buen ventilador. De todos modos el dibujo es una especie de estado de trance, semejante a la meditación, en el que no se siente ni se padece. Si uno está adecuadamente concentrado en el dibujo puede olvidarse de comer, de dolores o incluso de ir al servicio. Es gracioso a veces acabar una sesión y de pronto sentir el rugido del hambre o la necesidad de mear :).
Pero antes de pasar a comentar lo realizado el miércoles, estuve dándole vueltas al tarro... Resulta que ya vamos casi por la mitad de los dibujos de este año, y me gustaría darle otro aire a la otra mitad (o los que vengan). El pastel ya me es familiar, puedo hacer dibujos muy interesantes con mancha y trama, que me encanta. Pero hay que intentar siempre buscar algo más allá. Imaginemos que me tiro 5 años haciendo este tipo de dibujos... Un poco encasillado ¿no? :). Va en gustos, pero me interesa plantearme algún reto nuevo y llegados a esta altura, he pensado en nuevas reglas para estos dibujos:

- 1 Dibujo por día
- Dibujo con mayor componente gestual que realista
- Inclusión del color del papel en el dibujo
- Recreación de una iluminación y una atmósfera

El tamaño permanece igual, de manera que esto me obliga a sintetizar mucho, pero también a usar el recurso del papel, que puede ser de grandísima ayuda según el caso. Cuando estaba decidiendo esto, pensé en aquel cuadro de Degas que había visto en la exposición de Impresionistas y Modernos. Era espectacular, sobre todo por la economía de medios que no restaba en nada potencia al mensaje. Pues es algo en esa línea lo que me interesa, veremos a dónde nos lleva.
Y ahora sí, con esto en mente, había estado buscando algunas imágenes y me llamaban la atención estas dos:


La primera tiene muchísima riqueza, pero la segunda tenía la gracia de estar en vertical, cosa no demasiado habitual para un paisaje. Sin embargo, me incliné por la primera porque me parecía un buen comienzo para las normas autoimpuestas arriba mencionadas. Y tras pasarla al formato de trabajo -que sigue siendo 65 x 50 cm- y elegir un papel color salmón, hice un encaje a grosso modo, que la imagen tampoco permitía más:




Sólo situar los elementos principales, ya que si íbamos a trabajar con un dibujo y trazo más gestual, no merecía la pena meterse en detallitos en este momento. De ahí pasamos a un primer estadio del trabajo:



Aquí se puede apreciar el trabajo en la línea que quiero seguir. El cielo es más una mancha multicolor y con trazos verticales en la parte izquierda, por ejemplo. No voy a utilizar un tramado de líneas de color que vaya haciendo el efecto de degradado de esta zona. Me gusta mucho trabajar así con los árboles del dibujo. Es mucho más efectivo hacer una mancha de blanco sobre la que aparecen valores medios y oscuros o al revés en los del fondo, hacer una mancha marrón sobre la que se perfilan zonas en verde de valores medios y algunas otras en azul celeste de tonos más claros. Pero ya iba intuyendo que la forma y textura del fenómeno atmosférico de la aurora boreal me iba a dar trabajo:



Aquí podemos ver un primer momento en el que intenté resolver esta cortina de tonos verdes, pero no me satisfacía porque encontraba algo demasiado lineal en el resultado. también le dediqué tiempo al cielo, para igualar tanto el color como el trazo, ya que la parte derecha tenía un predominio de horizontalidad. Ya estaba bastante avanzado el asunto, pero había que hacer la parte del suelo y terminar de trabajar esta nube de luz:



Lo primero la aurora: ante la impresión de un exceso de líneas, decidí tomar las barritas de pastel por el lateral para que hiciesen manchas más difusas y difíciles de controlar. Y fue así que llegué a un resultado aceptable, alternando claros y oscuros. Una cosa que se me ocurrió para perfilar mejor la forma de este fenómeno, fue utilizar un color magenta-rosa para demarcar el límite entre la luz verde y el cielo circundante, sobre todo a la derecha de la imagen. Me funcionó bastante bien y luego pasé por encima con un trazo ancho y suave de blanco que también fui distribuyendo por el resto de la aurora.
Era momento de pasar al suelo, perfilar algo mejor los árboles, trabajar los reflejos en la nieve. Estos tienen mucha gracia, porque se logran a veces yuxtaponiendo un azul celeste o más oscuro para las zonas de sombra y un naranja (complementario del azul) con algo de amarillo. Y luego pasar a hacer los abetos nevados, a base de manchas blancas y de verde + marrón oscuro. Y no le di muchas más vueltas. Cierto, se me olvidaba comentar una cosa como ayer casi se me pasa hacerlo: ¡había que poner algunas estrellitas en el firmamento! Unos toques de blanco y de azul celeste y ya estaba todo apañado.
Y esta ha sido mi primera experiencia con los dibujos semanales hechos en una sola sesión, en el próximo episodio tendremos que pasar a retrato masculino, a ver qué tal se da.

¡Hasta entonces!




sábado, 23 de julio de 2016

¡¡Viernes con los Inky Fingers!!




Los viernes suelo ir a la Academia Taure a una sesión de dibujo del natural que por un precio más que razonable ofrece un par de horas con modelos bastante buenos. Últimamente he de admitir que me apetecía cambiar un poco, me da la impresión de hacer siempre lo mismo y para ello, contaba con un buen plan alternativo. Todos los viernes se reune un nutrido grupo de Urban Sketchers, dibujantes y acuarelistas llamado Inky Fingers y van dibujando en diferentes localizaciones de la ciudad. El viernes tocaba en un parque llamado Vil·la Florida, en la zona alta de Barcelona, cerca de la parada de ferrocarril El Putxet. Me fui al curro cargado con los bártulos pues habían quedado a las 18:30 h y tenía el tiempo justo para ir allí. Cuando llegué al sitio era demasiado pronto y aproveché que allí se encontraba una biblioteca muy nuevecita para hacer algo de tiempo y de paso llevarme algunos cómics muy interesantes de los que a lo mejor hablaré en otra ocasión.
Hecho esto subí unas escaleritas y me encontré en el mencionado parque, un sitio muy recoleto con un edificio modernista que hacia las veces de Centro Cívico. Se nota mucho la diferencia entre la parte alta de Barcelona y la baja. Más allá de connotaciones elitistas, es una zona mucho más acomodada, donde no llegan turistas y se respira un aire de tranquilidad general. Allí encontré a los primeros Inky Fingers, gente muy agradable y simpática, con una sonrisa siempre preparada que me indicaron las directrices: a dibujar y a las 20 h foto de grupo.
Pues muy bien, quise empezar con el edificio modernista y de verdad que quería sacarlo entero, pero no me fue posible ;):


Pero estoy ligeramente oxidado desde que acabase el último intensivo con Shiembcn y Lluïsot así que este me sirvió un poco de calentamiento. También he de alegar en mi defensa que el cuaderno era bastante malillo, con hojas muy finas que no aguantan bien la acuarela. Aunque también tendría que haberme prevenido de traer uno mejor y que aguantase aguadas intensas :P. En cuanto hube terminado este primer sketch, pasé a algo más prosaico:



Como me encanta dibujar gente y últimamente escenas, aproveché una parejita con su carro que allí había y una compi que dibujaba al aldo para componer un extracto de lo que allí se veía. No quedó mal, pero me empeñé en continuar dibujando y dando acuarela hacia la izquierda y no me gusta como ha quedado al final, como si resultase un poco incoherente. En un principio había hecho estas dos páginas pero dejando la parte izquierda sin nada y la escena respiraba mucho mejor. Pero bueno, de todo hemos de aprender... ¡algún día!
De hecho el skeetch sobre estas líneas lo tuve que hacer en dos tiempos, porque empezó a llover un poco y no se podía trabajar así. Nos refugiamos bajo un pequeño techado con plantas que había en una esquina del parque y allí aproveché para cotillear un poco los cuadernos de la gente y de paso para hacer algunos apuntes mega rápidos:



Me encanta intentar captar el movimiento de esta manera aunque noto que me queda mucho por avanzar, como siempre. Sin embargo, estas fguras van ganando en la naturalidad de sus gestos, que para mí es el verdadero reto. Luego paró la lluvia y pude acabar el apunte anterior. A todo esto se habían hecho las 20 h y era momento de hacerse la foto finish. Luego hicieron una foto de cuadernos, pero llevaba algo de prisa y no pude quedarme. pero me gustó ver que había todo tipo de niveles, entre ellos gente muy potente como Eduardo Vicente y Margot Alonso con los que espero volver a dibujar otro viernes. Debajo lo que ellos hicieron ayer:

 


Me gustó mucho lo altamente organizados que estaban, tanto a la hora de crear el evento a través de facebook como a la hora de documentarlo. Durante la sesión, alguien iba tomando fotos que colgaron inmediatamente. Por lo menos yo me las he encontrado esta mañana cuando estaba volviendo al perfil de los Inky Fingers. En general una experiencia redonda que repetiré sin duda.

¡Hasta la próxima Inky Fingers!


Nos levantamos tempranito el sábado para acabar el dibujo de la semana 21



Hacía mucho que no madrugaba un finde para dibujar pero hoy he aprovechado que mi mujer se levantaba muy temprano para un evento y me he levantado poco después para acabar este dibujo. Y la cosa no iba mal, fui avanzando de izquierda a derecha, aunque no sea lo más correcto, por aquello de trabajar el dibujo todo a la vez, pero últimamente he cogido este vicio y me cuesta vivr si él XD. Así que la cosa iba estando más o menos controlada, pero cuando llegué a la parte con mayor iluminación hacia la derecha de la roca, empecé a encontrar un montón de problemas:

- Me vi con el clásico conflicto entre hacer los detalles o sugerir las formas nada más
- No conseguía diferenciar muy bien el tono de la roca del del hielo en la parte inferior de la misma
- No estaba logrando una iluminación coherente en el todo rocoso

Básicamente era un problema de confusión, unas cosas estaban claras pero otras no y había que resituir el equilibrio entre ellas para que la vista no se perdiese en un mar de detalles. Con mucho pesar de mi corazón, hice grandes manchas en la parte izquierda de la roca, reforcé contornos y líneas con marrón y azul ultramar oscuro, aclaré con más blanco algunas partes e introduje una buena masa de violeta para diferenciar la roca del hielo y a la vez tener la zona de sombra mejor separada de la zona de luz. En esta última hice un ataque a base de blanco muy puro, apretando mucho el pastel contra el papel e insinuando formas más que definiéndolas. A fin de cuentas -pensé- lo que realmente cobra protagonismo en este dibujo no es tanto este macizo rocoso como el hielo y las estructuras que dibuja, así que me centré en eso. Debajo la foto de un primer momento del dibujo:


Se me olvidaba mencionarlo: en un momento de desesperación ante la obra, hice un buen ejercicio de análisis y separación de ella, y vi que algo no me estaba cuadrando: era el cielo. Una parte del cielo es casi blanca, ok. Pero la que queda justo encima de la roca es bastante más oscura, y yo tenía un azul muy claro en esa zona. Pues a oscurecerlo. Esto también responde a un efecto óptico por el que si oscurecemos esta parte, automáticamente se irá "para el fondo" mientras que las partes con valores más cercanos al blanco se "acercarán" al espectador. Y con esto ya solucionado y un poco más tranquilo, pasé a la zona helada:



Numerosas veces  ocurre que aquello que se ve más complicado del dibujo acaba por ser lo que más sencillamente se resuelve. Toda vez que ya tenía una especie de "mapa" de las zonas claras y oscuras, era entretenerse en detalles de los tonos medios (incluyendo algún magenta y/o violeta para que no quedase una gama muy rígida) y lo más divertido y vistoso: hacer largas pasadas de líneas irregulares en azul celeste y blanco. Como los reflejos ya estaban trabajados de antes, el efecto de los mismos es muy natural, con las líneas de hielo cruzándolos por encima. Al final y con esta parte del dibujo, quedó todo súper compacto y si bien el nivel de detalle de la montaña no es nada ajustado, responde bien al diálogo con el hielo, creando un conjunto bastante equilibrado. Y yo, más tranquilo ;)

¡Hasta el próximo dibujo semanal!



miércoles, 20 de julio de 2016

Sketch en San Joan de Deu

El martes fuimos a Sant Joan de Deu, un hospital de la parte alta de Barcelona a una charla informativa. Es un lugar bastante acogedor, puntero en muchos aspectos y según nos comentaron, un hospital de referencia. En este caso no se trata de palabras huecas; "hsopital de referencia" quiere decir que su modelo se sigue en los CAP o ambulatorios de la zona y aparte es un hospital universitario, con lo cual muchos graduados en medicina vienen aquí a realizar sus prácticas. Un sitio interesante en cualquier caso, vaya.
La cosa es que habíamos salido ya de la charla informativa y cuando íbamos a salir, cogimos un pasillo que desembocaba en una salita con un par de ascensores. Allí me topé con esto:









Estaba casi seguro de quién podía haber hecho este sketch, pero decidí asegurarme:







¡En efecto, tenía toda la pinta y la marca de ser de Santi Sallés! Es uno de los dibujantes a la cabeza del movimiento Urban Sketching en Barcelona, siempre metido en workshops y Sketchcrawls, ¡un tío muy activo! Sobre el dibujo, me parece increible que se pueda llegar a hacer tanto detalle de una manera tan sintética, pero eso es lo que se pretende y a lo que de alguna manera tendemos: a ir diciendo más con menos, a ir aproximándonos al concepto más que a una mera adición de líneas y técnicas. En fin, que me hizo ilusión encontrarme este sketch convertido en cuadro y encima saber de quién era y por eso lo posteo, ¡hala!




¡Hasta otra!

sábado, 2 de julio de 2016

¡Me he vuelto a apuntar al concurso del Passeig de Sant Joan!

Das Pues sí, me ha dado por ahí. Y mira que este año no lo tenía yo nada claro, y no había preparado ningún lienzo especial. pero al final pensé que podía presentar un par de los que había estado haciendo en el Espai d'art y probar con paisaje. Claro, así la presión es menor y ni me planteaba el concursar para obtener algún premio, sino más bien por pasar el rato, ver lo que hacer otra gente, charlar, recibir visitas, etc., etc. Total que decidí poner los siguientes cuadros:












El de las flores amarillas es muy llamativo y pensé que era buena idea para que la gente se parase a observarlo. El de los viñedos yo me lo represento como mis girasoles. Es decir, como lo que era el cuadro de los girasoles a Van Gogh: una expresión de sentimientos a través de un motivo paisajístico. Sin embargo, no sé por qué pero me parecía que los colores no lucían tanto como yo recordaba, como si el azul y naranja del fondo estuviesen apagados. En cualquiera de los casos me inscribí y me dieron el número 62, que encima me pillaba más o menos cerca de casa y allí que me fui a colgar mis cuadros, que previamente habían sido fechados y firmados con mi sello personal e intransferible ;).
Hice un par de fotos para reflejar la zona en la que me encontraba:















Y luego a esperar, mirar,... y cómo no, a dibujar un poco, que para eso me había llevado la libreta y los bártulos del Urban Sketching. Pero eso es una historia para otro post...




¡Hasta otra!









miércoles, 22 de junio de 2016

Acabamos con Nietzsche (de momento)

Je höher wir uns erheben, um so kleiner erscheinen wir denen, welche nicht fliegen können
Cuanto más nos elevamos, tanto más pequeños parecemos a aquellos que no pueden volar

Me parecía lo mínimo empezar este post con una cita de Nietzsche, demoledor de mitos y de dogmatismos y al que le tenemos que agradecer buena parte del avance de la razón y el arte, aunque sólo sea por oposición. Como comenta en el capítulo titulado Del árbol en la montaña, del libro Así habló Zaratustra:


Entonces el joven se levantó consternado y dijo: «Oigo a Zaratustra, y en él estaba precisamente pensando.» Zaratustra replicó: «¿Y por eso te has asustado? - Al hombre le ocurre lo mismo que al árbol. Cuanto más quiere elevarse hacia la altura y hacia la luz, tanto más fuertemente tienden sus raíces hacia la tierra, hacia abajo, hacia lo oscuro, lo profundo, - hacia el mal.»  
Esto tiene que ver tangencialmente por lo menos con el cuadro que pude terminar ayer en el Espai d'art. Una mano de hombre que se alza en el medio del desierto y que a medida que se eleva, se va transformando en piedra, para sostener sobre las cinco columnas de sus dedos un templo divino -hecho de la misma materia solidificada. ¿Dios a semejanza del hombre o el hombre a semejanza de dios? El debate está servido, pero mi posición está clara.
Ayer fue un día de trabajar el cuadro a conciencia como a mi me gusta. En el anterior post comentaba cómo el resultado era demasiado "bonito", le faltaba vibración cromática, por así decir. Con esto en mente, llené la paleta con mis colores y fui depositando materia sobre materia para dar la textura que yo consideraba necesaria y aportar los colores que me estaban faltando para llevar el cuadro a donde yo quería. He de reconocer que en la vorágine del entusiasmo me pudo la ceguera y ensucié bastante algunas zonas, sobre todo aquella que presenta la iluminación más potente y que perdió algo de chispa debido a ello. A cambio, todo el cuadro empezó a tener vida propia y pude arreglar el templo divino. Al llegar a este punto Esteve sí que me comentó que sería bueno destacarlo de alguna manera y metí unas pinceladas leves pero con carácter para hacer el contorno del ojo. Hecho esto fue cuestión de trabajar un poco más el desierto (que a mi entender también se me ensució un poco) y el segundo plano del mismo, tras lo cual dejé el cuadro casi acabado.
Mientras daba los últimos toques estuve hablanco con mi compi Carme de las elecciones venideras y de que había que votar si queríamos que las cosas cambiasen. Así fue configurándose un cuadro muy necesario para mi, que siempre va a estar preñado de todo este pasado y todo este futuro. De este cielo al que se llega cuanto más anclados se tienen los pies en el suelo. Zaratustra dixit.


¡Hasta la próxima!

miércoles, 15 de junio de 2016

Tercera sesión del cuadro nietzscheano

Pues nada, hemos dejado este cuadro ya casi a punto para terminar ya en la tercera sesión. Voy haciendo caso a Esteve (¡Gran Hombre!) cuando me dice que yo debería hacer un cuadro en unas 3 sesiones porque después de eso empiezo a marearlo y la cago ligeramente. Y en esta ocasión, aunque también serán cuatro sesiones, ha ido todo bastante rápido desde el principio. Veamos cómo fue el asunto:


En una primera fase me encargué de la mano-que-sostiene. Quería reforzar las zonas oscuras y crear la iluminación que viene desde atrás. Ahora bien, lo realmente crucial de este momento era la iluminación del templo divino. Estuve devanándome los sesos un rato para ver por qué aquello no funcionaba. Al final se impuso la razón y gracias a una foto de loco que saqué en casa entendí la relación entre las cosas:


¡La luz venía de detrás y de abajo! Es decir, que la parte inferior del templo debía estar iluminada y de esa forma se crearían unas sombras arrojadas por los dedos-columnas. A la hora de hacer la parte superior de este templo (el ojo divino) Esteve me comentó que tenía que ser más oscuro que el cielo circundante, así que lo oscurecí todo con un color algo sucio, que tendré que revisar en fases posteriores. Y ya en la segunda hora ataqué un poco la zona del fondo:


En el cielo di algún toque de blanco que generó unas nubes interesantes y en el plano del fondo del desierto me curré un poco el trabajo de claroscuro que estaba muy abandonado. Aquí lo dejé muy satisfecho con el tema de la iluminación. Lo único que le comenté a Esteve antes de irme es que estaba demasiado "bonito". Me explico: el acabado del cuadro es muy limpito, sin aristas, y por muy atractivo que eso pueda resultar, no tiene mucho que ver con cómo estoy planteando mis óleos últimamente, a saber, con pinceladas más bestias y mucho más contenido de color. El profe me dijo que eso no puede ser, y que si yo estoy detectando esto antes de terminar el cuadro es que algo no está bien y que debo tirar por ahí. Me dijo que sería normal que en unos meses al volver sobre el cuadro me pareciese que faltan muchas cosas, porque es la evolución natural del ojo, pero que si antes de acabar el cuadro detecto algún fallo o algo que no encaja, hay que ponerle remedio pues si no quedaría inacabado en un sentido. Esta será la tarea para la última sesión de este cuadro con tintes nietzscheanos: ponerle emoción.

¡Hasta entonces!

martes, 14 de junio de 2016

El bar Ocaña

Nos estamos pegando un intensivo de Urban Sketching yendo de terraza en terraza y qué puede Uno decir, ¡lo pasamos teta! Dibujar en la calle con compis ya es distendido de por sí, pero en una terracita y con una buena caña acompañando... ¡la cosa mejora! En esta ocasión fuimos al bar Ocaña, situado en plena Plaça Reial, petada de turistas. Lo bueno es que a Antonio le interesaba más el interior del bar en este caso y allí no había casi nadie :). El sitio es peculiar: un espacio amplio y con algunas columnas en el interior, tejado con travesaños de madera unidos por bovedillas, al estilo de los interiores de Ciutat Vella y una decoración con aires sobrios y artísticos a la vez nos situaban en un entorno muy jugoso para dibujar. Añádanse unas lámparas de velas delirantes y una enorme barra con cientos de botellas detrás y tenemos un espacio con cien mil detalles en los que posar nuestra mirada.
Como siempre se trataba de captar gente y el ambientillo del sitio. La iluminación jugaba un papel importante aquí, puesto que el interior era bastante oscuro y venía iluminado desde fuera. Yo personalmente me tiré a la piscina con la perspectiva, en la línea de mis últimos experimentos sobre el tema e hice una buena deformación para conseguir que me cupiera todo en las 5 hojas de que disponía. Mi sketch quedó así:


Es genial no tener apenas limitaciones de espacio para dibujar, porque se va más tranquilo. La perspectiva, salvo algún error puntual, está bastante lograda y las personas también aportan su qué a la situación. A la hora de dar el color, pregunté al jefe cómo hacerlo y me explicó que lo hiciese por grandes áreas: una primera más iluminada en la puerta por donde entraba la claridad; luego el interior del bar de un verde oscuro y la parte de la derecha en rojo, por un cortinaje rollo terciopelo que allí había. El techo iría en un tono más oscuro y se me ocurrió aportar un tono de rojo para romper la monotonía del color, lo que resultó ser un acierto. A la hora de dar color a las figuras, Antonio me comentó que utilizase una zona muy amarilla para sugerir la iluminación y después un tono castaño para la sombra. Una vez hecho me dijo que tenía que hacerlo extensivo a toda la zona de las sillas y las mesas, pero ya no me dio tiempo porque era tarde y había quedado con mi mujer. Tengo que sacar un minuto de tiempo para poder hacerlo. En general pienso estar avanzando bastante en este curstito, sobre todo a la hora de generar escenas on vida, así que estoy la mar de contento.

¡Hasta la prósima Urban Sketchers!

lunes, 13 de junio de 2016

Pim, pam, pum, dibujo de la semana 17 en 2 días




Pues sí, me gusta esto, cuando Uno coge un dibujo y en 2 días se lo filfa. Ayer tenía "reservada" la tarde del domingo para darle caña a este dibujo. Y no lo tenía fácil, porque si bien el fondo era relativamente rápido de hacer, el tratamiento de los árboles (como siempre) me día un montón de problemas. Tengo que ver cómo resolver esto o bien buscar imágenes menos intrincadas, porque el resultado (como se verá), es podtente en un sentido, pero no es limpio según lo veo yo. En fin, veamos como ha ido la cosa.
Primera fase, más o menos una hora de curro:


Situar todo el claroscuro del cielo y del suelo. Empecé por esto último, porque había una serie de juegos de luz en los que quería poner especial atención para evitar mezclas. Se aprecia perfectamente que hay una zona iluminada con tonos en gama de amarillos y una zona de sombra que va desde el azul celeste al malva. Claro, si hacemos todo el suelo nevado de un color y después queremos sacar luces o sombras, los colores no van a quedar tan potentes, porque la mezcla de pigmentos resta saturación a los colores puros. Así que como en un pinta y colorea cualquiera, fui reservando espacios para no llegar a este marrón grisáceo muy sucio. En el cielo lo tenía más complicado y de hecho no me apasiona cóm oha quedado. Aquí las superposiciones de colores son muy leves y las transiciones entre colores obligan a jugar con trazos potentes sin difuminar. Aunque no quedó como en la foto, sí que me mola la potencia de los colores, gracias a no haber sobado mucho el dibujo, error que ya he cometido con dibujos anteriores. una vez ganado todo esto, había que remangarse y meter las manos en el lodo:



Bien, no son los mejores árboles que he hecho, pero me gustan como interpretación de los de la imagen. En los dos principales se ha perdido mucha información per tienen algunos puntos de iluminación muy destacables. Sin embargo los que más me convencen son los del fondo: pocas manchas, bien puestas y ¡alehop! Tenemos unos árboles perfectamente formados con una eficiencia de medios descarada. Asi que sí, supongo que este es el camino a seguir cuando en el futuro me enfrente con otro paisaje plagado de árboles (o puedo dedicarme a otros paisajes sin árboles: un desierto, por ejemplo XD). Me gusta una cierta iluminación que recuerda al cristal y que se esparce por toda la superficie del papel, que hace pensar en quién imita a quién: ¿el arte a la naturaleza o la naturaleza al arte?

¡Hasta el próximo!




domingo, 12 de junio de 2016

Veeeeeenga a aprovechar el finde para empezar el dibujo de la semana 17



¡Diooooooooooos! ¡Vaya semanita que llevo! Estoy haciendo casi un 7D7 (7 días / 7 dibujos). De hecho ayer sábado antes de irme al Urban Sketching a dibujar ciclistas estáticos (véase post anterior) me dejé preparado todo el tinglao en casa para empezar un nuevo dibujo semanal a pastel. Los paisajes me están dando algún problemilla, tanto para encontrar imágenes que me llenen como para ejecutarlos. Pero en una de estas búsquedas di con la siguiente foto:


Creo que ya lo había comentado, pero he dejado un poco de lado las búsquedas en Flickr de momento en favor de imágenes de wallpapers, que suelen ser mucho más espectaculares y donde puedo sacar todo el partido a la intensidad de los colores pastel. En este caso, quería un paisaje nevado y este era de los más llamativos. Bien es verdad que ya había hecho un dibujo semejante con iluminación parecida (dibujo de la semana 5), pero tanto los colores (casi complementarios) como la disposición de los elementos era diferente en este caso, así que me valía perfectamente. Bien pues vamos a ello, ponemos la imagen en un formato proporcional:



Y sobre un flamante papel color rojo burdeos empezamos a hacernos la composición de sitio:




Pido perdon por la foto que está muy borrosa, pero al sacarla no me di cuenta y claro, después ya no se puede volver atrás ;). Se puede apreciar que no me maté en el encaje (para qué negarlo). A partir de la mitad vertical del papel organicé los elementos principales y las copas de los árboles las dispuse como un contorno. El motivo es bien sencillo, no se trata de hacer un encaje hiper detallado de unas zonas en las que vemos transparencias y juegos de luces. De esta manera, me pareció más inteligente tener unas indicaciones sucintas y luego llenar el papel con color para en una fase posterior hacer los árboles, que en el orden que yo me había planteado eran el último elemento. Y de ahí a una primera pasada de color:



¡Menuda cosa rara! No se entiende nada en este momento y se percibe cómo he ido trabajando por zonas, sin considerar el dibujo como un conjunto. Tiene su explicación: no quería mezclar colores para reforzar el efecto de la iluminación del atardecer y que concordase con el del cielo. Lo que veo y que sí me estorba es una cuestión de gesto o de trazo. La parte de más a la izquierda ha sido tratada con trazos más en vertical, para seguir las huellas dejadas en la nieve, mientras que la zona central y de la derecha tiene trazos en variadas direcciones que resultan un poco confusos como todo. En fin, como es un primer momento del dibujo no me preocupa tanto y prefiero prestar atención a temas relacionados con la iluminación.
Para proseguir hice la primera capa de todo lo demás:



Y aunque no logramos integrarlo en e un todo, pues bien, ya se quiere entender alguna cosa. El tratamiento de los árboles al fondo me encanta y espero poder conservar esa frescura en la siguiente sesión, porque es muy auténtica y casa bien con el resto del dibujo. El cielo es lo que creo que me dará problemas, como siempre, porque tengo dos tendencias contrapuestas: una, a geometrizar y parcelar las sombras y otra a homogeneizar, lo que tiene como inconveniente que se me mezclan los colores. En cualquier caso a nivel general ya queda planteado y tendremos que pulirlo en la siguiente sesión

¡Hasta entonces!






sábado, 11 de junio de 2016

Urban Sketching + Spinning




Esta mañana nos había convocado Antonio enfrente de la Estació del Nord de Barcelona. Al llegar nos encontramos con todo el pastel:


Mogollón de gente en sus bicis de spinning y tres monitores (¡tres!) preparados para desgañitarse y motivar a toda esta buena gente. Para mi guay -pensé yo. ¡Qué iluso! No contaba con los bafles que había en el suelo y que empezaron a escupir música a un volumen atronador. Siguieron así durante una hora y media más o menos, y es posible que algo de todo este ritmo frenético se volcase en mi dibujo:



La idea de la disposición fue del profe y el rotulador de base mío. Cuando estaba dándole color, me sugirió Antonio que hciese un poco como mi buena compañera Espe y diese manchas de color más a lo salvaje. y me puse a ello. Me ayudó la propia Espe, con unas manchas brutales y muy salvajes, momento que aproveché para fichar cómo da ella el color a sus dibujos, que son una pasada ;).
Luego volvió Antonio a repasar con rotulador 0.2 mm algunas líneas que habían quedado sepultadas bajo el aluvión de color y a hacer un par de trucos con el Posca blanco, para resaltar la figura de los pobres ciclistas y algunas partes de la cristalera de la estación. Resultado: ¡yo no hice casi nada! XD. Es muy interesante ver cómo trabajan los demás y compararlo con lo que Uno mismo hace para poder ir avanzando y adoptar nuevos enfoques que de otra manera no se me ocurrirían. Luego hice una ronda de fotos:












Y sin más nos fuimos a tomar una caña, que el jefe estaba seco y el día invitaba. Nos dirigimos a una terracita cercana y entre unas cuantas historias y risas nos pasamos un rato muy agradable en esta penúltima sesión del trimestre que ya va tocando su fin.

¡Hasta la semana que viene Urban Sketchers!







miércoles, 8 de junio de 2016

Avanzando con el último cuadro

Bien, bien, bien y ¿qué dirían Vds. que estuve haciendo el martes por la tarde? Pues lo de todas las semanas (y bendita rutina sea ésta): ir al Espai d'art con los compis a charlar un ratejo, compartir historietas, ver lo que hacen los demás,... ¡ah! ¡Y pintar también un poco! XD
La semana pasada había comenzado esta especie de cuadro simbólico que tenía desde hace tanto tiempo en la cabeza. Sólo eso ya es un triunfo y además hay que poner los proyectos en acto en algún momento dado de la vida ;). Había estado haciendo una búsqueda intensiva de brazos, antebrazos y manos por internet, para cuadrar la imagen con la del desierto que ya tenía y que además las iluminaciones fuesen semejantes y eso no le restase coherencia al conjunto. Pues bien, tras hartarme de ver fotos que no tenían ni pies ni cabeza para mis propósitos (no, en serio, había de todo, especialmente fotos muy desagradables de heridas, ligamentos, tendones, etc.), encontré unas cuantas que me podían servir, y la que mejor me podía ayudar era esta:


Bien es verdad que el brazo de la izquierda, que es el que a mi me interesa tiene la iluminación invertida, pero basta con invertir también la imagen para poder encajarla en el conjunto. Luego estuve haciendo algunas fotos en casa para simular la iluminación del brazo y la mano (lo que más me preocupaba) y de entre todas ellas, esta me podía hacer buen servicio:


¡Menudo loco! Me reía yo solo pensando en la situación, pero era necesario para llevar este cuadro a buen término. Total, que haciendo un poupurri de todo esto, empecé a trabajar el brazo sobre el lienzo:


Me flipa la iluminación en la zona del dorso de la mano y también cómo al hacer un experimento con los dedos y pintar el contorno de azul, me ha dado una iluminación tenue que se ajusta perfectamente con el resto del cuadro.. Y una vez hecho esto que era lo que más me "preocupaba" o por lo menos a lo que más atención quería prestar, pase a cargar el fondo con más materia:


¡Buah! Me ha quedado un cielo bastante guapo, modestia aparte. Cuando Esteve lo vio me dijo que molaba, que era bastante apocalíptico. Y eso que también fue producto más del azar que do otra cosa, porque fui mezclando azules con cierto orden pero también de forma descuidada y un poco de verde rebajado con blanco para matar la monotonía del color. Me encanta igualmente el desierto, el primer plano me refiero, porque el fondo lo tuve que dejar un poco de cualquier manera ante la falta de tiempo. En la primera duna que soporta los pasos del caminante, he dado un tratamiento muy sucinto a las huellas, sin querer reflejar exactamente cada hoyo en la arena, sino libremente dando a entender las zonas de máxima claridad bañadas por la luz y otras más sombrías por donde ha pisado el pie de la figura del fondo.
Pero sobre todo, lo que me gusta, es el conjunto ;). Una compi se acercó para decir que daba un poco de miedo, que impresionaba, y era ese efecto dramático el que yo quería conseguir, así que podemos decir que vamos por buen camino. La semana que viene debería ser la última o penúltima sesión, ¡ya se verá!

¡Hasta entonces!