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jueves, 8 de septiembre de 2016

Dibujo de la semana 27

Miércolesssss, ¡día de dibujo semanal! Y tocaba desnudo femenino; sin embargo no tenía una idea clara de lo que quería hacer, y las fotos de que disponía no me acababan de convencer. En principio quería haber hecho una embarazada, por aquello de que vamos a tener un bebé y tal, pero las que tenía de cuerpo entero eran un poco sosillas, con muy poco colorido. Es gracioso cómo hemos asumido que las imágenes se pueden cortar y despiezar para que luego se nos muestre aquello que es relevante (o también: aquello que es relevante para vendernos). En principio un desnudo debería ser de cuerpo entero, porque se trata de trabajar el cuerpo como un todo articulado. Un todo, por cierto en el que no abundan las líneas paralelas y todo es movimiento. Un dibujante podría estar toda su vida dibujando poses del natural y siempre habría algo nuevo, es un tema virtualmente infinito :).
Todo esto para decir que al final no me decidí por esta temática y me puse a buscar otras cosas. Y me costó encontrar alguna cosa adecuada a mis intereses, con una buena pose y una iluminación que tuviese algo de interés. Al final lo conseguí ;):



Y con ello fui directo al encaje. Recordemos que ahora los dibujos semanales los hago en un día, con lo cual el mencionado encaje ha de ser bastante ágil:


Lo comencé con líneas rectas para las formas principales y a partir de ahí fui moldeando los volúmenes del cuerpo. Tuve algún que otro problema de proporciones con la pierna sobre la que se apoya el brazo y de hecho lo acabé resolviendo en fases posteriores. Lo bueno es que la pose está conseguida y la dinámica del cuerpo está bien recogida. ¡Continuamos!:



Ya lo he dicho unas cuantas veces y sé que no debería trabajar de esta manera, sino "todo a la vez", pero por las dimensiones del papel, me es más cómodo (¡maldita pereza!) cubrir el fondo para luego dedicarme a la figura. Como de costumbre, el fondo ha sido enriquecido con un montón de colores que no estaban presentes (al menos en principio) en la imagen de referencia, para trabajarlo más a fondo en otro momento posterior. Y ahora, claro, la figura:



Esta fase y manera de trabajar la figura me gusta, pero si bien antes lo podría haber dejado así, ahora lo encuentro muy falto de trabajo, porque se puede sacar muchísimo partido a la ilumincación y los colores. En este momento era más una cuestión de rellenar con los valores de color más cercanos al claroscuro original, para luego meter mano con el difumino:



Y ahora ya tenemos un "lienzo" sobre el que trabajar con una buena gama de colores. La iluminación más general está conseguida y ahora hay que entrar en matices de iluminación debidos a volúmenes de músculos, huesos, iluminaciones indirectas, sombras propias y arrojadas, etc. Todo para llegar a lo siguiente:



¡Y ahí lo tenemos! Me encanta introducir azules en los dibujos con carne, porque le da unas tonalidades geniales, que corresponden tanto a zonas de iluminación (azul celeste) como a zonas de sombra (azul ultramar claro, azul de Prusia). Eso y unos buenos toques de rojo para resaltar ciertos aspectos del dibujo me dieron un buen resultado. Lo que no me acaba de convencer es el tamaño de la cabeza, que por lo demás ha quedado bien modelada. Y lo que me dejo con muy buen sabor de boca fue el trabajo vaporoso pero efectivo del brazo que está apoyado en el suelo. tanto me gustó que intenté trasladarlo al resto del cuerpo, en algunos sitios con más éxito que en otros.
Y por último un trabajo curioso para el fondo. En la pared me limité a superponer capas de trazos anchos verticales de varios tonos de pastel para no darle mucho protagonismo pero que aún así gozase de una buena plástica. Y en el suelo más bien con trazos anchos y cortos para simular los parches del parquet y con varios tonos las líneas que delimitan los listones del mismo. Nada muy espectacular, pero gestual y efectivo, que es lo que estoy trabajando. Aquí quedó la cosa, nos dirigimos pues rumbo al dibujo nº 28 ¡a por él!

¡Hasta entonces!




miércoles, 10 de agosto de 2016

Y ahora yes very well Manuel: ¡terminamos el dibujo de la semana 23!





¡Venga amigo, vamos a ello! Ayer fue el día elegido para poder acabar con este dibujo. Claro, desde que no tengo cursos por las tardes tengo algo más de tiempo para los dibujos semanales y eso hace que vaya a buen ritmo y ayer un unas 2 horitas y tal pude terminar este desnudo. E hice bien, porque de haberlo querido terminar en la última sesión, todo parece indicar que habría quedado mucho menos pulido. Esto me hace recordar las palabras de Esteve. Hay un momento que la obra ya tiene un magma, una entidad, una cantidad de trabajo que hace que respire por sí misma, y es en ese punto cuando se le puede dar la forma definitiva y dejarlo acabado.
Así que empecé allí donde lo había dejado el día anterior: en las piernas y subiendo por el brazo:


Hay algo en este dibujo que me instaba a meterle color. La fotografía original tiene unos tonos muy neutros pero en los que mis ojos iban viendo matices de verde, violeta, carmín de garanza, azul celeste, etc. Y según iban apareciendo ante mi, no podía por menos de dejarlos plasmados en el papel. La combinación es rara pero funciona y me ilumina correctamente los diferentes puntos del dibujo, destaca los volúmenes correctamente, los contornos son limpios, y en general no rechina. Así que decidido a continuar en esta tónica pasé a la zona del torso:



Igualmente había una mezcla allí de colores que a pesar de no ajustarse (para nada) a la imagen de referencia, tenía un encanto especial, como si fuese una vieja pantalla de televisión. Me costó un poco la zona de los pliegues abdominales, pero quedaron bastante ajustados. Ya sólo quedaba la parte del cuello y la cabeza:



¡Y he aquí cómo transformar a un señor de facciones asiáticas en uno occidental! No sé exactamente cuál fue el matiz que llevó a esto, pero curiosamente la cara no es la de la fotografía, aunque se mantienen los valores de color iguales y los volúmenes también. El pelo fue un trabajo muy divertido de manchas con blanco y azul oscuro sobre las que ir luego trazando "pelos" con azul celeste, gris o blanco y algo de verde para que no quedase tan sosete. Quizá se le podía haber metido más marrón por lo de los oscuros, pero me gustó de esta manera porque se diferenciaba muy bien del cuerpo. Una leve pasada al fondo para difuminar un poco la presencia de la zona más clara alrededor de la figura y lo di por finalizado. Sigo mirándolo y me parece curiosísimo lo de los colores, no encajan pero a la vez encajan, toda una paranoia. El caso es que como conjunto funciona perfectamente y es una forma de dibujar interesante. En fin, vamos a por el siguiente, a ver si me puedo poner esta tarde.

¡Hasta el siguiente!




jueves, 4 de agosto de 2016

Miércoles con el dibujo de la semana 23

Hice un esfuerzo extra para poder acabar este dibujo el miércoles, que es mi día de dibujo. Sólo que este miércoles tenía que limpiar y eso me comió bastante tiempo de la tarde (¡ah! ¡Las rutinas! Inyectándose poco a poco en los intersticios de la vida para, poco a poco, ir haciéndose con el tiempo libre, tal como ocurre con aquellas hierbas que crecen entre las baldosas de la calle). Así que esta vez contaba con un par de horas para continuar con el desnudo masculino empezado el martes y además algo de cansancio por las tareas caseras. Ya os adelanto el resultado: no pude acabar el dibujo. Eran cerca de las 23 h cuando me pregunté si aguantaría hasta las doce de la noche y siendo honesto conmigo mismo me dije que no, porque sería una pena ir al galope para finalmente no poder darle el acabado cuidadoso que este dibujo está pidiendo a gritos. Pero hicimos cosas muy interesantes que no deben ser desdeñadas:


Tuve que trabajar bastante el fondo, que era una de las cosas que más me molestaba, con aquel color marrón tan insulso. Había ido a Barna Art a hacerme con más pasteles y ya sin el corsé de la austeridad, pude explayarme a saco con un buen trabajo de tramado para dar a entender las diferentes capas de iluminación del fondo. En un principio mezclé varios colores para darle más vibración al color de base que rodea a la figura, magentas y violetas fueron bienvenidos. Pero no obstante, se veía demasiado todavía el desastre de la sesión anterior, así que continué en esta línea. Por otra parte, tenía que hacer algo con la figura, así que a base de un concienzudo trabajo de rescatar los blancos y utilizar sólo colores bastante suaves, fui delimitando las principales masas de color sin entrar en demasiado detalle:

Luego fui haciendo un degradado a base de trama desde las zonas más oscuras del fondo, pertenecientes a las esquinas de la imagen  hasta la parte contigua al cuerpo del bailarín, para lograr un efecto de iluminación menos brusco,. En un principio había utilizado un azul celeste para esta última parte, pero en última instancia me pareciío exageradamente claro, y lo fui cubriendo progresivamente con el ultramar desaturado (con mucha carga de blanco) que se ha convertido en un imprescindible de mi paleta. Es util para estos tonos medios de oscuridad, así como para zonas de sombra que no queremos machacar con un color muy oscuro. Y ya con esto solucionado pude pasar a lo que me dio tiempo del cuerpo:





A saber, las piernas, los pies y la mano del modelo, aparte de blanquear algunas zonas del cuerpo en las que me había pasado de oscuro. A la hora de ir consiguiendo los tonos medios, no podía contar con el naranja y sólo a medias con el ocre amarillo, de manera que me decanté por utilizar tramas muy sutiles de violeta y azul ultramar claro, que quizá en una fase posterior voy a trabajar con más ocre amarillo para que estas superficies se asemejen más a la piel y menos a la piedra ;). Todo esto se puede apreciar mayormente en las piernas, el brazo con la mano del fondo y la mano de primer plano. Se puede observar que aumenté el tamaño del pie. Y ello por el siguiente motivo: viendo con perspectiva la pierna estirada me di cuenta de que el muslo era muy cortito y en principio pensé que me había confundido al encajar. Pero resulta que estaba bien, lo que pasa es que debido a la perspectiva, la pantorrilla y el pie eran más grandes en la imagen. En principio el pie había quedado muy raquítico y no estaba en consonancia con esta ilusión espacial, así que lo engrosé y trabajé sucintamente los dedos y las sombras del mismo, en un ejercicio que no dejó de asombrarme por la verosimilitud de esta zona a pesar de los limitados recursos utilizados.
Como ya adelantaba al principio no pude acabarlo, creo que habría sido un poco precipitado y prefiero darle un buen final a este dibujo, así que en cuanto pueda me pongo un par de horas y a por ello.


¡Hasta entonces!

miércoles, 3 de agosto de 2016

Empezamos perezosos con Agosto: Dibujo de la semana 23

¡Buah! Entre el calor sofocante de esta ciudad y que he ralentizado el ritmo de todo, desde el curro hasta los cursos -y subsecuentemente el dibujo- pues como que da un perezal de cuidado el ponerse a hacer cosas. No obstante, y dado que llevo un ritmo bastante interesante con los dibujos semanales, decidí ponerme ayer martes al lío con un nuevo dibujo, el que correspondería a la semana 23 y de temática desnudo masculino. El problema fue que me lié a hacer otras cosas y con temas de la casa y al final me vi en una vorágine de dibujo en la que sólo contaba con una hora, hora y media para poder dar un primer toque a esta obra.
Vamos allá: de modelo había tomado la siguiente foto de internet:


Ya lo he comentado varias veces, pero hacer búsquedas en la red con las palabras "desnudo", "masculino", "modelo" y demás suele conducir en muchas ocasiones a páginas más tirando a porno, que no es mi foco de atención. Hasto de búsquedas infructuosas, decidí ir intentando otras posibilidades. El último dibujo de desnudo masculino lo hice basándome en una genial foto de un asana de yoga. Y tirando de ese hilo, pensé en utilizar también la danza como núcleo de esta nueva pesquisa. Y salieron cositas, sí señor. No de muy alta calidad o en tamaños no todo lo grandes que me gustan para trabajar, pero había historias chulas. Y fue así que me decanté por este bailarín, en el que la pose destaca ciertos músculos y la pierna toma una perspectiva muy interesante. Los colores apagados eran un estímulo para controlar más la paleta cromática a utilizar. Cierto es que no es un desnudo en sentido estricto, pero la franja del calzón que se ve no me parecía ser obstáculo para desechar la imagen. Así que la pasamos a nuestro formato de trabajo (50 x 65 cm):


Y ya podíamos ponernos a trabajar, primero con un sólido encaje:


La dificultad de este dibujo reside en que no se podían tomar apenas referencias desde el borde del papel y todo tenía que ser hecho por líneas de aproximación. Hay una cosa que me está funcionando mucho últimamente cuando me veo en estas tesituras: tomo el difumino y lo alineo con la línea (valga la redundancia) de la imagen que quiera transportar al papel. Después, con cuidado, giro hacia el papel sin mover la mano y trazo la línea donde corresponde, prestando siempre mucha atención a la inclinación del difumino. Y la verdad es que me da muy buenos resultados. Luego continué con la faena:


Hasta incluir todo el contorno de la figura. Había elegido un papel muy claro, color hueso y me empezaba a arrepentir del pastel que estaba utilizando para el encaje, un azul ultramar rebajado que quizá me iba a dejar rastros muy oscuros teniendo en cuenta la claridad de ciertas partes del cuerpo. Pero como ya no era cuestión de parar, me lancé a terminar el encaje:





Ya de entrada podría jurar que hay algún desfase con la pierna extendida y el pie se me hace pequeño, pero quiero trabajar un poco más el dibujo antes de corregir esta parte. Y a darle una pasadita al fondo:


No queda muy bien, y me da el aspecto de algo hecho deprisa y a carrera, demasiado marrón y muy simplón, sin matices, sin vibración. El desastre mayor llegó luego. Toda vez que el encaje estaba más o menos conforme, me vi con poquísimo tiempo y falta de algunos pasteles que se han vuelto fundamentales en mi paleta, como el azul de Prusia o el verde oscuro y eso me desestabilizó un poco el curso del dibujo. De forma que hice una pequeña catástrofe:

También cuenta que acostumbrado a papeles de colores no sabía muy bien cómo actuar con este color de papel, estaba un poco perdido. Así que me limité a cubrir el fondo con lo más oscuro que tenía a mano y marcar con manchas generales las diversas zonas del cuerpo, aunque el resultado fue sucio y peligroso, porque hay mucha zona que luego tendré que recuperar con blanco y ya vimos en el pasado que no es muy buena idea llevar el blanco encima de zonas que han sido tocadas con colores más oscuros... En fin, veremos.




¡Hasta otra!

jueves, 7 de julio de 2016

Dibujo de la semana 19 ¡acabado en un par de días!

Venga, sin darle tiempo a la cabeza a pensar, vamos a ponernos con este dibujo semanal (¡pareado!). A veces la pereza nace de pensar en lo que tenemos que hacer y para no dar esa opción, en cuanto llegué del curro, monté el chiringuito y a ello me puse. Empecé por lo que más complicado me parecía:


Es mucho mejor empezar así, porque es una especie de "preocupación" que nos sacamos de la cabeza. Y como ocurre a veces en estos dibujos, la cosa resultó no ser tan extremadamente complicada como había barruntado en un inicio. Porcedí de la siguiente manera: con el pastel azul ultramar oscuro trcé la forma de los rombos que se veían, tal y como estaban en la fotografía. Para generar el efecto del brillo presente en estas zonas bordadas y acompañar la luz subyacente en el tejido, tal y como lo había dejado en la última sesión, utilicé un verde claro y algunos toques de ocre. Incluí algo de verde osucro para darle mayor vida a esta zona, si no, queda todo muy monótono ;). Para la parte e la derecha simplemente se trataba de prestar atención a las arrugas y el claroscuro. Sin embargo el tema de los pliegues que quedan debajo del curpo de la buena moza me dio más trabajo del esperado, porque había que conseguir una riqueza de matices pelín complicada. Lo acabé solucionando con trazos gruesos y contundentes de naranja y rojo. Y de ahí pasamos al golosineo ;):


Me encanta hacer la piel de los modelos mediante líneas de colores dispuestas en trama. Además con cada nuevo dibujo, se avanza en algo, se utilizan colores más atrevidos, etc. Y sobre todo es genial ver como se potencia el claroscuro y como las formas van "apareciendo" gracias al uso de determinados colores y no otros, como hay zonas que se redondean o se vuelven más ásperas. Además, voy avanzando en el arte de sintetizar y crear por ejemplo un pie con cuatro golpes de pastel, aunque no aparezcan ahí absolutamente todos los detalles de cada dedo ;). Y como en este punto me falta todavía todo el torso y la parte superior, vamos a ello:


Así, así. Sombras más contundentes y blancos más puros para que se haga la luz. Lo dicho sobre los pies vale también para la mano que aquí aparece en primer plano, pero también para la cara, en la que no me quise complicar mucho. Claro, normalmente uno hace todo lo que ve y puede hacer, pero en este dibujo no era muy inteligente hacer pestañas cuando no tenemos evidencia de ellas desde esta distancia (diferente sería en un retrato de primer plano). Así que las cuatro manchas para simular el volumen de ojos, pómulos, nariz y boca y a correr. Con el pelo, procedimiento semejante: una base roja, zonas más oscuras en carmín de garanza y más claras en naranja. Así dejé terminada esta parte y con el poco tiempo que me quedaba ya, pasé al fondo. Como había dicho en el post anterior, me interesaba dejar más bien una indicación sobre la forma y la iluminación que acompañase al dibujo, sin robar protagonismo a la modelo. y en general creo que está conseguido. Con eso di por terminado este dibujo semanal en un par de días, agotador, pero satisfactorio. Ahora vamos a por el último de esta serie.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 6 de julio de 2016

Dibujo de la semana 19: un desnudo femenino extraordinario

¿Y por qué extraordinario, se preguntarán Vds.? Pues porque está palabra viene a designar aquello que está más allá de lo "normal" (dichosa palabrita) y este desnudo desde luego que no se sitúa en esos parámetros:


Había encontrado en una de estas búsquedas por internet una web / proyecto que se llamaba Fat Naked Art Project y tirando del hilo encontré esta estupenda foto. Al principio me tiró un poco para atrás, porque la pauta del tejido era basante puñetera, pero la verdad es que de los desnudos que tenía en la recámara, era el más llamativo. Y además siempre estoy haciendo desnudos del tipo standard (caucásicos, jóvenes, sanos, etc.) lo cual me recuerda al bueno de Foucault y su lucha perenne en contra de lo considerado "normal" o por lo menos aquello que queda instituido como tal mediante operaciones de categorización (muchas veces con base en el discurso científico). Total que me lié la manta a la cabeza y pasé la foto al formato proporcional a aquel en que trabajamos (65 x 50 cm):

Y nada, empezamos con ello:


He escogido un papel de color tipo chocolate aunque luego pensé que quizá no era lo mejor teniendo en cuenta la gama de colores que iba a manejar, pero a lo mejor queda chulo, ya se verá. A la hora del encaje, lo más seguro era apoyarse en las líneas que dividen el papel por la mitad en un sentido y en otro. Luego fueron de mucha ayuda las líneas del tejido que tocan los bordes del papel para poder calcular la posición del cuerpo y desde ahí fui ajustando como se puede deducir de la multitud de líneas de contorno en el cuerpo. Comparándolo con la fotografía resultó estar bastante bien cuadrado, así que di el siguiente paso:


Y he de reconocer que para ser una primera fase del proceso, lo dejé bastante avanzado. La mayoría de sombras que aparecen en el cuerpo de la modelo están bien ajustadas en lo que a claroscuro se refiere. Por supuesto luego hay que ir afinando e introduciendo colores para que aquello gane vida. También la manta roja en la que se apoya está bien conseguida. Por supuesto ahora sólo me interesa dejar estructuradas las luces y sombras de esta zona para pasar a trabajar los motivos de decoración en la próxima sesión. Y el fondo sólo tenía que servir de apoyo, así que no me interesaba tanto clavar todas las arrugas que presenta, sino que la iluminación fuese creíble y que tuviese un toque difuminado. Creo que mañana me pondré el rato que me queda libre por la tarde a acabarlo, para ir acelerando un poco la marcha de estos dibujos semanales.

¡Hasta entonces!

sábado, 11 de junio de 2016

¡Marchando una de Urban Sketching en la Academia Taure!




La semana pasada tuve una mini-revelación en lo que al Urban Sketching se refiere. Me gusta hacer escenas, retratar a la gente en actitudes diversas, ver cómo interactúan e intentar dejarlo reflejado en mi cuaderno. Es muy divertido y al final quedan unos dibujos muy orgánicos y dinámicos. Así que estuve toda la semana rumiando que tengo una oportunidad semanal muy buena para hacer esto mismo en la Academia Taure. Es decir, en lugar de ir a lo que usualmente se va en las sesiones de desnudo, a dejar plasmadas las poses del/la modelo lo mejor posible, me planteé asistir allí como si documentase un hecho, incluyento al/la modelo en el medio d ela gente que dibuja. Es un pequeño cambio de enfoque pero lo cambia todo, porque el centro de atención es múltiple y lo interesante es rescatar el ambiente, no las poses. Total que me curré esto:


Me llevó unos 40 minutos, y después de ello, volví a la modelo, aunque siempre desde una marcada estética USK:





En la siguiente pose, empecé a jugar con la disposición del cuaderno, y dado que ni siquiera habré hecho un cuarto de este que me ocupa, dejé de intentar contener mis dibujos en una página y me propuse hacer que se desbordasen, utilizando la unión entre ambas. Buena muestra de lo que digo son los siguientes apuntes:



En este último traté de recrear una escena, pero se me fueron las proporciones y preferí dejarlo así en lugar de colorear. Y luego un par de ellos verticales:





Y la versión en pequeño de este segundo, porque no me había gustado la pésima estimación de las proporciones en el anterior:



Y ya para rematar 2 horizontales ocupando 2 páginas:





De lo mejorcito que he hecho  en mucho tiempo, lástima que en la vorágine del sombreado no me diese tiempo a llegar a la cara para rematarlo, pero no se puede ganar siempre ;). Una experiencia genial que me afianza en la idea de que hay que empezar a llenar cuadernos sin mucho mimo, como hace por ejemplo Dwaynesdoodles en Instagram. De hecho, estoy empezando a mirar otras libretas, como las Leuchturm1917 para ir a cuchillo con los dibujos e ir perdiendo manías y ganando fluidez.

¡Hasta la próxima Academia Taure!

domingo, 22 de mayo de 2016

Dibujo de la semana 15 ¿vale?




Pues vale. Hoy he estado terminando este dibujo que prometía mucho... Y ha cumplido ;). He empezado por las piernas, que era la parte con la que menos a gusto estaba, porque se me hacía que había demasiado verde pululando por ahí:


Y me he despachado tranquilo. Eso sí, esa línea que queda en medio del muslo y que corresponde al contorno de algún músculo de la zona no me apaña para nada. Mientras la estaba haciendo lo pensaba: "esto está quedando como un hachazo en medio de la pierna". Y no conseguía dar con la manera de hacer la transición entre los colores más suave para que el corte no fuese tan escandaloso. En fin, cosas que trabajar en la siguiente fase:



Junto al torso, que era una parte jugosa del dibujo. Ya se puede ver cómo la pierna queda un poco menos artificial e incluso mejor de color. Paradojas de la existencia, ha sido a raíz de quitarle el dichoso "color carne" o mejor dicho, el color que habitualmente presenta la carne como he conseguido que mejore no sólo ese aspecto del dibujo sino también el claroscuro general.
Y qué decir del torso, se presentaba muy bien para hacer que la iluminación destacase como la protagonista del dibujo. Estuve reforzando contrastes cerca de las zonas más iluminadas para hacer el efecto de la luz más potente y sobre todo tuve la buena mano de ir introduciendo verde en la zona sombreada, que me ayudaba con la gama de colores pero también iluminaba esta parte más oscura del modelo. Un uso combinado del naranja con el amarillo cadmio y los marrones clro y oscuro se encargó del resto. Por suerte había aprendido la lección referente a las zonas iluminadas, que voy dejando reservadas para que no se mezclen con ningún color y reforzar así el claroscuro, evitando que se ensucien los colores. ¡Y rematamos, señores!:



¡Aaaaah! Qué bien ver un dibujo bien ejecutado. Buena parte del tiempo lo centré en el brazo en primer plano, para que todo el conjunto fuese coherente. Las manos, en la tónica general que llevo con el pastel, las hice en pocos trazos y muy efectivos, para resaltar las zonas más luminosas y marcar otras oscuras como la parte entre los nudillos. El detalle de calidad está en el contorno derecho del antebrazo No conseguía que se me despegase del color de la pierna y hacía una cosa rara. Así que recordando viejas experiencias, pensé en utilizar una línea de azul celeste muy potente que tuvo el efecto deseado. El brazo del fondo fue más fácil, aquí tiré más bien del carmín de garanza, porque la zona presentaba una iluminación más rojiza y cercana al magenta. Y por último, mi bestia negra en este dibujo: la cabeza.
En la zona del cuello tuve un problemilla de geometrización de sombras que resolví como buenamente pude. Las facciones conseguí salvarlas gracias a no pensar en ellas, es decir, a no pensar mientras dibujaba cómo son los elementos de una cara y cómo se deberían ver desde esta perspectiva. nada, nada, a hacer líneas y mezclar colores sin paranoias. Así fue como se arregló bastante la cosa. No obstante a toro pasado se me hace que la sombra de esta parte del cuello es demasiado profunda y que debería haberla suavizado. Para otro ya lo tendré en cuenta. Un detalle a destacar es que tuve que "recortar" el perfil iluminado del cuello porque quedaba demasiado ancho y no me funcionaba. De esta forma se estilizó y encajaba mejor en el total del dibujo. Es así como di por terminada la sesión y a descansar, que el artista se lo ha merecido.

¡Hasta otra!

miércoles, 18 de mayo de 2016

Como buen miércoles, vamos a por el siguiente dibujo semanal: nº 15



¡Amigas, amigos! ¡Ha sido esta una tarde gloriosa! Nada en particular, pero he empezado un nuevo dibujo semanal y miren Vds. me apetecía celebrarlo. A veces va bien celebrar lo más anónimo y absurdo, porque así por lo menos el calendario no queda salpicado por aquellas fechas que el mercado o el azar han decidido por nosotros. Pues henos aquí reunidos hermanos en torno al momento creativo que dará lugar a un nuevo dibujo a pastel, con todos los fastos celestiales que ello supone, mientras nos agitamos incesantemente a los ojos de un vacío universo en el que en vano queremos encontrar vida inteligente. ¡Toma ya!
Así que, volviendo al modo prosaico, había el chache estado haciendo unas búsquedas por internet con las palabras "male nude", "male nude art", "male nude art posse", etc. Y ya os podéis imaginar lo que me encontré en ese enorme vertedero de imágenes que es internet. En serio, internet tiene un montón de utilidades y cosillas interesantes, pero cuando uno necesita una buena foto o un buen libro, mejor que se dé una vuelta por las librerías de su pueblo / barrio / ciudad, ¡porque si no lo lleva crudo! En fin, que me estaba volviendo loco y preguntando por qué nadie sube contenido de calidad a la red cuando se me ocurrió la combinación mágica de palabras: "male nude yoga". Et voilà:


Por fin una foto a la que se le puede sacar chicha en un sentido no literal. Buena iluminación, una gama de colores tirando a ocres anaranjados y verdosos muy interesante. En fin, que ya pude descansar y pensar en el dibujo en sí. Me quedaban sólo un par de papeles de color, asíq ue escogí el que más se adecuaba a los tonos generales del cuadro, uno color salmón. Y con ello me puse a encajar:


En este caso tenía una guí medio fiable, la línea del suelo y el rodapiés que iba de parte a parte de la imagen y que trasladé lo más fielmente que pude. Con eso y la medida que corresponde a la mitad del papel fui tirando para completar la estructura de base:



Se puede ver mucha línea que relaciona unas partes con otras, medio fiable para estableces unas proporciones lo más ajustadas posible. En este impasse, se apreciaba claramente la figura y todo parecía estar en sus sitio, así que podíamos proceder a aplicar color:



Empezamos por el fondo y el suelo, es decir, todo lo que rodea a la figura. La verdad es que se trata de una gama tonal complicadilla para aquello a lo que estoy acostumbrado, pero me gustan los retos ;). Ocre amarillo, naranja, verde oscuro y verde claro fueron los protagonistas en este momento. A veces tiene Uno ganas de dejar así el dibujo, de forma que se aprecie el armazón que luego da lugar al dibujo acabado, rodeado del resto efectivamente acabado. Pero ahora mismo no estamos en eso, así que seguimos con la siguiente fase:



En la que, como ya venimos haciendo desde hace unos dibujos, he marcado directamente con blanco las zonas de luz, para que no se me mezclen los colores en posteriores fases. De paso, he estado marcando los terminadores y las zonas de sombra propia. Éstas últimas tenían sugracia. A primera vista se trataba de un naranja pálido, pero si seguíamos indagando, aparecían trazas de verde claro, así que lo incluí en esta parte del torso y del brazo, con un resultado sorprendente en sentido positivo. Termine a grandes rasgos el torso y los brazos para pasar al último momento de la sesión:




Piernas, cuello y cabeza. Mientras las piernas fueron relativamente fáciles en primera instancia (aunque hay algo en los pies que no me acaba de convencer), el cuello y la cabea presentaron ciertas dificultades. Todo ello por pensar. La posición de la cabeza hacía que la cara no se entendiese demasiado bien. Pero esto es un problema de la racionalidad. Estaba intentando darle una medida racional a lo que veía y no me cuadraban las cosas. No entendía dónde estaba la nariz, ni a qué distancia de la barbilla, y me parecía que el ojo estaba muy alejado de los labios y que la masa de pelo era muy escasa. Bueno, un montón de consideraciones inútiles a la hora de dibujar que no hicieron más que entorpecer el correcto fluir del dibujo. Decidí pararme un minuto, no pensar en cómo es una cabeza e intentar sólo medir las partes que allí se veían y de la forma en que allí aparecían. Aunque no me acaba de matar, por lo menos tenemos un conato de cabeza que encaja con el resto del dibujo. Otra cosa: las sombras del cuello parecían un poco inverosímiles, y me resultó difícil hacerlas funcionar mínimamente, veremos si en la próxima entrega consigo subsanar esto.

¡Hasta la próxima sesión!




viernes, 22 de abril de 2016

Espectacular desenlace



Últimamente estoy intentando solucionar los dibujos semanales en un par de días, miércoles y jueves, que son las tardes que tengo más liberadas, así me queda el finde más despejado y puedo descansar, que también Uno trabaja de Lunes a Viernes, como todo hijo de vecino. Todo esto para explicar que ayer mismo, siguiendo esta filosofía, me acabé este dibujo semanal, además con un resultado que me sorprendió hasta a mí mismo. Pero no desvelemos acontecimientos y vamos a ver la evolución del dibujo:


Como el día anterior, empecé por el principio: el fondo ;). Quería dejarlo acabado ya en este momento, así que con una buenz mezcla de azul Prusia, ultramar, verde oscuro y algún magenta que asoma así lo dejé, haciendo un poco la textura con el difumino y resaltando ciertas áreas que quedaban un pelín más claras. Con el bloque, lo mismo, con mayor predominio de magentas y violeta, algún azul ultramar con mezcla de blanco, etc. Dejé marcadas en color más oscuro los bordes, más o menos por el mismo motivo que los terminadores del cuerpo de la modelo. Es la zona de transición de luz a sombra y siempre parece presentar esta propiedad de ser unos tonos más oscuro que el tono inmediatamente siguiente. En este punto también había empezado por sombrear la pierna que queda debajo y luego continué con esta tarea:



Aquí ya vemos las dos piernas acabadas y con el tono que iban a presentar el resto de zonas del cuerpo: una variedad con más colores, que enriquece considerablemente el dibujo y la percepción del mismo. Me gusta el detalle de los pies, que realmente se resolvieron en un puñado de manchas sin mayor grado de detalle. De paso, volví a usar el blanco para las zonas iluminadas y para perfilar las formas de la cadera, el talón, etc. Seguimos:




Ahora la zona visible del torso. Nuevamente utilizando el blanco para potenciar la luz y en este caso jugando con una gama tonal más cercana al naranja. Se ha reforzado una parte de la sombra proyectada sobre la superficie horizontal. Y rematamos:



Brazos, manos, cuello, cara y cabello. Prestando atención a las zonas de máxima iluminación y a los terminadores (véase esto claramente en la cara), hemos conseguido darle un aspecto muy verosímil con tan sólo unos trazos, y de pronto las facciones de la cara aparecen como por arte de magia. Unos últimos toques más gestuales en el bloque sobre el que se apoya la figura acaban por dar la puntilla a este dibujo del cual estoy inmensamente satisfecho. Para mi uno de los mejores detalles es la sombra arrojada sobre el pedestal este o lo que sea, se ha conseguido un efecto de reflejo súper chulo. Y poco más, un buen trabajo y muy eficiente con el que vamos afianzando la técnica en el uso del pastel.

¡Hasta la póxima!




jueves, 21 de abril de 2016

Desnudo femenino. Semana 11



Entre las opciones que tenía esta semana para el desnudo femenino del dibujo semanal, elegí esta:


La verdad es que ahora no recuerdo de dónde la enganché y en principio no destaca por su colorido, pero de alguna manera me gustó bastante y pensé que el trabajo en claroscuro podía ser interesante. Para acometer este nuevo dibujo semanal, me decidí por un papel de tono verde, y sin mayores contemplaciones me puse al lío:




Establecí algunas mediciones básicas, como la mitad longitudinal y transversal del papel, la distancia aproximada del pie al borde del papel, la línea horizontal que sitúa la cadera y el hombro al nivel o la que relaciona las dos rodillas. Con esto tenía una idea preliminar bastante aproximada de cómo desarrollar el dibujo, pero primero hay que finalizar el encaje y cerciorarse de que todo está correctamente:



Y estaba todo bastante en su sitio, únicamente la rodilla que llega al pecho tenía que ir un par de milímetros más arriba de lo que había hecho en un principio. Se nota en general que tengo más práctica en el dibujo del cuerpo humano, porque lo he trillado mucho y me interesa. Debido a ello, es fácil resolver un encaje con relativa rapidez y eficiencia (que es un concepto que suena muy capitalista, pero es que también hay una cierta economía de medios en el dibujo ;)). Y una vez hechos todos los ajustes pertinentes, es el momento de empezar la juerga de la mancha:



Un trabajo sobre el fondo, diferenciando a grandes rasgos la parte del fondo y la estructura rectangular sobre la que está tumbada la muchacha. Se aprecian las pautas generadas en esta última, debidas a los trazos de pastel que luego se han ido difuminando. Luego:



Aquí introduje una pequeña estrategia de dibujo aprendida del último retrato: separé las zonas claras y oscuras y en la zona clara introduje directamente un blanco, que me hiciese de máxima luz y que en caso de necesidad pudiese luego retocar, y no al revés, como en el último dibujo. Hice una parte en tonos medios y oscuros y cuando quise "iluminarla" no pude porque el blanco se mezclaba. Debido a que el tono general del dibujo era más tirando a verdoso y azul prusia, fueron los tonos con los que fui llenando el papel.



Pero por supuesto no son (ni serán) los únicos, de manera que también entraron en escenca los naranjas, marrones, azul claro y algún rojo por ahí, que me gusta a mi el rojo. También procuré conservar la luz en el soporte para que hubiese una coherencia de la iluminación. Por lo que respecta a la cara, que parece que Uno siempre se centra más en ella, la intenté resolver en unas pocas manchas no muy complejas para luego trabajar en ello más a fondo en una fase posterior. Hice bastante hincapié en los terminadores, aquellas zonas donde se pasa de la luz a la sombra y que suelen presentar el aspecto de una línea irregular más oscura. La cosa apunta maneras...

¡Hasta otra!