Y miren Vds. para no parar demasiado el ritmo, pues me curré otro sketch del niño, esta vez sólo con la Lamy Safari y una tinta azul oscuro. Me ha quedado muy expresivo y representativo del momento. Cuando el bebé termina de comer, a veces se queda en esta posición de ranita dormido y aprovechando que todavía hace calor en medio del día, pues vamos más ligeros de ropa y hacemos 'piel con piel':
Es algo que nos han recomendado los pediatras, se trata de que la piel del bebé y la de la madre o padre estén en contacto, para que él se acostumbre al olor, calor y textura, y vaya generando su hábitat con ello. Estoy muy contento con la expresión de la cara y la deformación del labio superior que ayudan a recrear la naturalidad de la pose.
¡Hasta el próximo sketch!
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miércoles, 28 de septiembre de 2016
Gaël y el 'piel con piel'
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domingo, 25 de septiembre de 2016
Mi primer dibujo de Gaël
¡Y qué mejor para celebrar la llegada del nuevo miembro de nuestra familia que hacer un buen sketch!:
Recordando aquel taller que hicimos con Shiembcn y Lluïsot, decidí aplicar algunos de los conocimientos adquiridos y dibujar con líneas de un montón de colores provenientes de mis Stabilo Point 88. Aunque quería utilizar muchos colores, vi que era mejor dejar la mantita que cubre al bebé con un sólo tono, para evitar mucha confusión. Unas letritas para recordar el momento y c'est fini. La cabeza quedó algo desproporcionada, pero el efecto general del dibujo está bien, ya irá Uno afinando.
¡Hasta otra!
Recordando aquel taller que hicimos con Shiembcn y Lluïsot, decidí aplicar algunos de los conocimientos adquiridos y dibujar con líneas de un montón de colores provenientes de mis Stabilo Point 88. Aunque quería utilizar muchos colores, vi que era mejor dejar la mantita que cubre al bebé con un sólo tono, para evitar mucha confusión. Unas letritas para recordar el momento y c'est fini. La cabeza quedó algo desproporcionada, pero el efecto general del dibujo está bien, ya irá Uno afinando.
¡Hasta otra!
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martes, 9 de agosto de 2016
Lunes con Bubu
Los lunes suelo ir al gimnasio, pero como ya comentaba en otro post, entre que es Agosto, estaba ligeramente contracturado del cuello y con una pereza suave, me quedé en mi casita con mi mujer a hacer cosas y dar un paseo. Cuando llegué a casa, pensé que ya estaba bien de pereza y que tenía que continuar con el libro de nuestro bebé. Y me hice esto:
A partir de una fotografía de un bebé encontrada en internet, decidí hacer un dibujillo con lápices de colores, porque me vino así a la mente y pensé que era una buenísima opción para darle a la estampa un aire más acogedor (no se me ocurre una mejor palabra :)). Luego con un rotulador de caligrafía que tiene la punta blanda fui haciendo líneas para oscurecer progresivamente el marco del dibujo, para lo que me ayudé de los propios lápices de colores y también de los rotuladores calibrados. Al final quedó chulo, con una iluminación muy simpática. Era ya sólo cuestión de aderezar todo esto con algunas letras y explicaciones sobre este capítulo, que quedaron bastante simpáticas para lo malo que soy yo con estas cosas. Así es que querido/a hijo/a, continuamos explicándote el mundo lo mejor que podemos, espero que te guste.
¡Hasta el próximo capítulo!
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miércoles, 6 de mayo de 2015
¡A puntito! Óleo en el Espai d'art
¡Qué poquillo faltó ayer para acabar este cuadro! Había comentado ya con Esteve en la última sesión que iba estando algo saturado de este cuadro, al que voy dando vueltas pero al que sin embargo no logro darle el punto apetecido. En fin, que no iba especialmente motivado y tenía ganas de acabarlo. Sin embargo, al llegar, me puse a pintar (tras el habitual rato de charleta, que si no, es como no ir al Espai ;)) y encontré que me faltaban multitud de detalles (las hojas del suelo, perfilar las letras, hacer la sombra de la manta sobre el plástico, retocar la zona del cabello del infante, añadir algunos puntos de luz,...). Así que entre zangas y mangas, se me fue yendo el tiempo ¡y al final no lo terminé como quería! Sólo me gustaría terminar de apañar la zona de la derecha, donde están un par de zonas con los plásticos superpuestos. Y ya me llevaré el nuevo lienzo la semana que viene, para hacer el que será el último óleo hindú del año, ¡que menuda paliza me estoy dando! Tengo que valorar las medidas del nuevo ciardo, pero creo que será de las mismas que éste. De manera que a la espera de acabar ya con este óleo, os dejo con los últimos avances:
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
jueves, 30 de abril de 2015
Un problema de dicción + ¡300 entradas!
Ni más ni menos que un problema de dicción me dijo el amigo Esteve que tenía yo. Esto no quiere decir que sea dixlésico (nótese la ironía en la ortografía) ni que me cueste pronunciar ciertas combinaciones fonéticas, no. Esteve hablaba de dicción en la pintura, con lo que entendí que se refería a la forma de mis pinceladas en el lienzo. Y tenía razón. A la hora de trabajar un óleo, por algún extraño motivo, abuso de las pinceladas cortas de forma generalizada. El jefe me habló de energía, esa palabra que a veces parece estar maldita por tanto mal uso que se ha hecho de la misma. Se refería al cuadro del niño hindú que lleve al taller para recibir sus indicaciones al respecto. Y me comentó algo que ya en casa me había llamado la atención: la cara de la señora que está por detrás del protagonista tiene mucha más fuerza a este nivel de dicción que el niño. Ya no me es posible retocar este cuadro, pues lo tengo que presentar al concurso para el que fue ideado, pero lo tendré muy en cuenta para futuros óleos. Como ulteriores indicaciones, Esteve me comentó asimismo que el pelo del niño estaba un poco plano y el ojo bueno también, ya que deberían tener más profundidad que el plano del fondo.
Y una vez hecha la "evaluación", procedía a continuar con el cuadro del bebé echando una cabezadita en el suelo. Me había llevado, obediente como soy, la fotografía aumentando el nivel de saturación de los colores e impresa en un papel fotográfico, semibrillante. De esta manera, me había dicho el profe que podría ver mejor los colores para ir poniendo punto y final a este cuadro.
Ya tenía el bebé hecho, la mantita, y me faltaba algo más de trabajo en el adoquinado y los plásticos sobre los que duerme el infante. Ahí me puse, teniendo en cuenta lo que acabábamos de hablar sobre la dicción. Así que me explayé con pinceladas laaargas y que "acompañasen" la forma de los adoquines, por ejemplo, lo que se ve más claramente en la parte del plástico blanco-azulado. Y como estaba un poco saturadillo, ahí lo dejé, ¡e incluso me fui antes de la hora! Cosa insólita. De postre, dejo la imagen del status actual del lienzo en cuestión:
¡Y antes de despedirme, quería celebrar la entrada número 300 de este blog! Esto ya va teniendo cierto peso y me gusta la dirección que ha ido tomando, así como los progresos de los que voy siendo consciente. Muchas gracias a todos los que en algún momento vais pasando por aquí (me consta que no es una legión, pero siempre es agradable tener la sensación de que a alguien le pueda servir algo de lo aquí expuesto), por supuesto a mi familia y en especial a mi mujer, que me apoya en esto a pesar de que me consume mucho tiempo y a veces no puedo tener con ella las atenciones que debería. Ya sabes que te quiero mucho, no, lo siguiente.
¡ Hasta la próxima!
Y una vez hecha la "evaluación", procedía a continuar con el cuadro del bebé echando una cabezadita en el suelo. Me había llevado, obediente como soy, la fotografía aumentando el nivel de saturación de los colores e impresa en un papel fotográfico, semibrillante. De esta manera, me había dicho el profe que podría ver mejor los colores para ir poniendo punto y final a este cuadro.
Ya tenía el bebé hecho, la mantita, y me faltaba algo más de trabajo en el adoquinado y los plásticos sobre los que duerme el infante. Ahí me puse, teniendo en cuenta lo que acabábamos de hablar sobre la dicción. Así que me explayé con pinceladas laaargas y que "acompañasen" la forma de los adoquines, por ejemplo, lo que se ve más claramente en la parte del plástico blanco-azulado. Y como estaba un poco saturadillo, ahí lo dejé, ¡e incluso me fui antes de la hora! Cosa insólita. De postre, dejo la imagen del status actual del lienzo en cuestión:
¡ Hasta la próxima!
miércoles, 22 de abril de 2015
Día de adoquines
¿Quieres adoquines? ¡Pues toma adoquines! Ayer en el Espai d'art era día de igualar el lienzo, es decir, trabajar la parte del fondo para que vaya estando a la altura del resto del cuadro, especialmente la mantita y el bebé, que es lo que más trabajo tiene a día de hoy. Y empecé con alegría, recordando las consignas del último día (¡pareado!): coger grandes cantidades de pintura y utilizar el pincel un poco como una paleta. Sin embargo, le di demasiado alegramente y en esto que vino el jefe a echarme el alto:
- Veo colores sucios por aquí...
- Ya, es que se me ha ido un poco la pinza...
- Veo por dónde quieres ir, pero si mezclas un naranja con un azul, que son contrarios, y además le metes otro color, ya te digo yo que se te vuelve gris. Y se te está yendo mucho al gris
- Sí que me he dado cuenta y además no me gusta a nivel de iluminación
- Piensa que los colores de la foto no son muy buenos y en este caso tienes que "inventarte" un poco esto. Ten en cuenta que el gris hace que parezca sucio y que este suelo tiene más a un ocre amarillo.
- Ok, pues lo viramos al ocre...
Esta es una interpretación libre de la conversación con Esteve, gracias a la cual le di otro enfoque al adoquinado del suelo, pasando a utilizar colores más puros. También me di cuenta de que a veces no limpio el pincel al pasar de una mezcla a la otra, y de esta manera, lo único que consigo es que todo coja un tono marronuzco un poco guarrete. Finalmente y tras las dos horas de rigor, la cosa quedó como sigue:
- Veo colores sucios por aquí...
- Ya, es que se me ha ido un poco la pinza...
- Veo por dónde quieres ir, pero si mezclas un naranja con un azul, que son contrarios, y además le metes otro color, ya te digo yo que se te vuelve gris. Y se te está yendo mucho al gris
- Sí que me he dado cuenta y además no me gusta a nivel de iluminación
- Piensa que los colores de la foto no son muy buenos y en este caso tienes que "inventarte" un poco esto. Ten en cuenta que el gris hace que parezca sucio y que este suelo tiene más a un ocre amarillo.
- Ok, pues lo viramos al ocre...
Esta es una interpretación libre de la conversación con Esteve, gracias a la cual le di otro enfoque al adoquinado del suelo, pasando a utilizar colores más puros. También me di cuenta de que a veces no limpio el pincel al pasar de una mezcla a la otra, y de esta manera, lo único que consigo es que todo coja un tono marronuzco un poco guarrete. Finalmente y tras las dos horas de rigor, la cosa quedó como sigue:
Me gusta, me gusta, ahora que lo veo en pequeñito. Sí que le comenté al jefe que me fallaba un poco la iluminación y él me recomendó utilizar una veladura cuando esté seco, para generar una sombra más uniforme. También me habló del barniz de retoque: un barniz muy diluido que ayuda a ver cómo quedará el color una vez aplicado el barniz final y que luego se mezcla sin problemas con el óleo al seguir pintando. Mmmmmh, nuevas herramientas, siempre viene bien aprender cositassss.
Por último, me pareció gracioso hacer un par de fotos más en detalle del pavimento para que se aprecie hasta qué punto lo único que hay aquí son manchas:
Le queda algo de tralla, pero espero poder darle mate en un par de sesiones más, que me voy saturando ligeramente, hehehe
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
jueves, 16 de abril de 2015
Ya te queda poco, chavalín
Bueeeno, pues parece que definitivamente vamos encauzando este cuadro y le podría dar fin en próximas sesiones. Como de costumbre, la foto no hace justicia al original, pero no es una foto especialmente mala teniendo en cuenta que se trata de un móvil ;):
Fue una sesión casi exclusivmente dedicada a la manta como se puede observar, para igualar un poco la cantidad de trabajo empleada en el bebé. Ahora que digo esto me doy cuenta de que no consigo ver la imagen original, es decir, no consigo ver aquella imagen impactante de un bebé durmiendo sobre unos sacos de plástico en plena calle de Fort Kochi, sino que sólo veo pinceladas, zonas donde he trabajado, donde la he cagado, los ensayos y errores, los colores con los que me he ensañado,... Es interesante ver como el trabajo empleado puede difuminar las connotaciones de la imagen original.
En fin, estaba yo tranquilamente trabajando la manta y empleándome a fondo con los colores para darle mucha vidilla a toda esta parte, cunado Esteve me dijo que estaba utilizando un pincel muy pequeño y que la manta demandaba "paletadas" dadas con el pincel cargado de una buena cantidad de pintura de varios colores. Le pedí permiso para hacer el salvaje con estas directrices y me lo dio. ¡Qué más se puede pedir! Allí que me puse a iluminar con rojo y naranja a la vez que iba introduciendo colores variados de la paleta. Después de esto el profe me aconsejó marcar más los planos para que se viese que estábamos hablando de arrugas y pliegues. También seguí esta línea, y el resultado (a la vista está) es bastante impactante conservando aún así la textura e iluminación que hacen de esta zona la más potente del cuadro.
Aquí lo dejé y estoy calculando que en un par de sesiones podría estar terminándolo, para de esa manera poder llevarlo a casa y acabar por no poder entrar en la misma XD.
¡Será hasta la semana que viene bebé hindú!
miércoles, 8 de abril de 2015
Desfaziendo el entuerto...
... como un Don Quijote cualquiera. Al Espai d'art que me dirigí con la firme voluntad de hacer las cosas con calma y, como mínimo, "arreglar" la figura del crío, que haía quedado con unos tonos verde podredumbre bastante sospechosossss. Lo hablé con el jefe y me dijo que en esta fase era mejor centrarme en el bebé + la manta, y dejarlo ya "acabado". Es decir, que lo trabajaré para dejarlo ya en el punto final, para después pasar a equilibrar el resto del cuadro a nivel de materia. Me parece lo mejor y además contaba sólo con algo más de una hora, porque habíamos quedado para cenar con unos amigos.
Tras disponer los colores en la paleta, procuré utilizar gamas del ocre amarillo con algo de rojo y siena, clareados con blanco para según qué zonas. Con esto conseguí eliminar el aspecto anterior de la piel. Y tras ello, me lancé a la mezcla de colores de gama más amplia para irlos "administrando". Aquí es donde aparecieron los rojos y magentas intensos, azul cyan, naranja de cadmio para iluminar, y las mezclas varias entre ellos. Para terminar, empleé los últimos minutos en darle algo más de materia al pantaloncito del bebé. La difucultad mayor la encontré en el trabajo de las manos y los pies, especialmente los dedos. Luego me acordé de que tenía un pincel pequeño que me facilitó mucho la vida. A veces me pasa: está Uno tan pendiente de otras cosas que se olvidad de hacer uso de los diferentes pinceles de que dispone. Y para que conste, aquí dejo el testimonio fotográfico del cuadro al final de la sesión:
Tras disponer los colores en la paleta, procuré utilizar gamas del ocre amarillo con algo de rojo y siena, clareados con blanco para según qué zonas. Con esto conseguí eliminar el aspecto anterior de la piel. Y tras ello, me lancé a la mezcla de colores de gama más amplia para irlos "administrando". Aquí es donde aparecieron los rojos y magentas intensos, azul cyan, naranja de cadmio para iluminar, y las mezclas varias entre ellos. Para terminar, empleé los últimos minutos en darle algo más de materia al pantaloncito del bebé. La difucultad mayor la encontré en el trabajo de las manos y los pies, especialmente los dedos. Luego me acordé de que tenía un pincel pequeño que me facilitó mucho la vida. A veces me pasa: está Uno tan pendiente de otras cosas que se olvidad de hacer uso de los diferentes pinceles de que dispone. Y para que conste, aquí dejo el testimonio fotográfico del cuadro al final de la sesión:
Esteve me dijo que la cara estaba bastante bien, pero que aún había zonas sucias en las áreas de la piel del brazo y pierna, cosa que queda para la próxima sesión. Para rematar, me estuvo enseñando un par de pintores catalanes que podría tomar como referencia y/o/u indicación. Se trata de Joaquin Mir y Ramón Sanvisens, dos monstruos de la pintura que según Esteve "tuvieron la mala suerte de ser catalanes" ya que de haber sido franceses estaríamos hablando de otras páginas en la Historia del Arte. Lo que me lleva a la reflexión siguiente: ¿Quién escribe la Historia del Arte? ¿No es una pregunta paralela a "quién escribe la Historia" (cuya respuesta es de dominio público)? Y sobre todo: ¿cuáles son las consecuencias de hacer de la Historia del Arte una disciplina? Quizá podríamos mentar aquí a Monsieur Foucault y la institucionalización de las disciplinas a partir de saberes más básicos o técnicos y cómo ello implica no sólo el definir un objeto de estudio, sino también hacer violencia sobre el mismo (autre savoir, autre pouvoir que decía en Vigilar y castigar). Establecer un nuevo campo de saber significa asimismo validar las relaciones de poder que tienen lugar sobre el mismo. En fin, una vez dada rienda suelta a la veta filosófica, comentar que Mir (al que se llegó a llamar el Van Gogh catalán) y Sanvisens hacen un uso del color espectacular que me llama mucho la atención y me parece una buena referencia. de hecho, creo que estudiaré un poco más de cerca a ambos pintores, a ver si se me contagia algo por ósmosis.
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
martes, 31 de marzo de 2015
La cagada (o de cómo joder un óleo en escasos 3 minutos)
Sí, sí, tan crudo como suena. Iba todo correcto en el Espai d'art. La usual mezcla de pintura y buen rollo, escuchando historias de las Pubillas en los pueblos de Cataluña. Muy entretenido a la par que instructivo. Y de hecho, como se verá a continuación, estaba el cuadro super bien encauzado:
Esteve me había comentado que tenía que ir trabajando el resto de partes del cuadro, así que me lié con el fondo de los adoquines de la acera y con la mantita en la que está tumbado el crío. Pues bastante bien hasta aquí. Seguí currando todo a mi ritmo. Y entonces ocurrió lo inevitable:
Errores que no debo volver a cometer cuando trabaje con óleo:
- No excederme en la cantidad de cada color sobre la paleta
- No querer aprovechar todos los colores en los últimos minutos de la sesión
- Mezclar los colores con calma y no dejarme llevar por el ansia
- No perder nunca de vista el claroscuro
- No creerme Picasso
Bueno, creo que con esto será suficiente para no caer otra vez en estos errores garrafales que en este caso, me van a costar un buen esfuerzo para que el cuadro vuelva a su ser. A veces Uno tiene que aprender a base de golpes, ¡qué le vamos a hacer!
En fin señores, me despido por este mes, ¡y nos vemos la próxima semana en el Espai d'art!
Esteve me había comentado que tenía que ir trabajando el resto de partes del cuadro, así que me lié con el fondo de los adoquines de la acera y con la mantita en la que está tumbado el crío. Pues bastante bien hasta aquí. Seguí currando todo a mi ritmo. Y entonces ocurrió lo inevitable:
Errores que no debo volver a cometer cuando trabaje con óleo:
- No excederme en la cantidad de cada color sobre la paleta
- No querer aprovechar todos los colores en los últimos minutos de la sesión
- Mezclar los colores con calma y no dejarme llevar por el ansia
- No perder nunca de vista el claroscuro
- No creerme Picasso
Bueno, creo que con esto será suficiente para no caer otra vez en estos errores garrafales que en este caso, me van a costar un buen esfuerzo para que el cuadro vuelva a su ser. A veces Uno tiene que aprender a base de golpes, ¡qué le vamos a hacer!
En fin señores, me despido por este mes, ¡y nos vemos la próxima semana en el Espai d'art!
jueves, 26 de marzo de 2015
¡Más India en el Espai d'art!
¡Uff! ¡Qué stress para tener actualizado el blog! Pero bueno, ¡que todos los males sean esos! El martes de esta semana estuve en Gràcia para acudir a mi cita semanal con el Espai d'art, que este curso tengo dedicado casi monotemáticamente a los retratos de nuestro viaje a la India en Septiembre del 2014. Antes de empezar, y mientras me comía unas galletitas para tener fuerzas, quería comentar con Esteve cómo veía él el decurso del cuadro y los siguientes pasos a dar. Dijo que me olvidase un poco del fondo en la parte superior y que me dedicase en especial a empastar la figura principal y a corregir las sombras de la manta con las que me había emocionado en demasía. 'Vale, así se hará' -me dije entre mí. Y el resto de la clase fue una sucesión de mezclas en la paleta y materia en el cuadro, de manera que al final quedó lo que sigue:
Si bien hay zonas que a mi se me antojan "sucias", nuestro particular mentor me dijo que lo veía muy bien y que había que seguir trabajándolo. En eso quedamos, a ver si podemos ir metiendo pinceladas que vayan más o menos en la dirección del último óleo.
Mientras volvía a casa pensaba algo que me comentó/vaticinó Esteve hace un par de semanas. Que más o menos esta es mi manera de hacer las cosas ahora y que estaba llegando al final de la curva de aprendizaje. Me dijo que a partir de este momento, se trata de currar y currar y que incluso llegará un momento en que me aburriré, porque seá todo siempre más o menos igual y me sabrá a poco. Pero que entonces y en algún momento indeterminado (nota mental: volver a leer "Para un materialismo aleatorio de Althusser") habrá una especie de salto cualitativo. La verdad es que tengo curiosidad por ver cómo será ese momento y para donde tiraré, pero de momento, no merece la pena pensarlo, ya irá llegando todo a su debido momento.
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
Mientras volvía a casa pensaba algo que me comentó/vaticinó Esteve hace un par de semanas. Que más o menos esta es mi manera de hacer las cosas ahora y que estaba llegando al final de la curva de aprendizaje. Me dijo que a partir de este momento, se trata de currar y currar y que incluso llegará un momento en que me aburriré, porque seá todo siempre más o menos igual y me sabrá a poco. Pero que entonces y en algún momento indeterminado (nota mental: volver a leer "Para un materialismo aleatorio de Althusser") habrá una especie de salto cualitativo. La verdad es que tengo curiosidad por ver cómo será ese momento y para donde tiraré, pero de momento, no merece la pena pensarlo, ya irá llegando todo a su debido momento.
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
jueves, 19 de marzo de 2015
Un niño q duerme en la calle
El martes fue día de Espai d'art y aunque empezó un poco embarullado todo, finalmente se arregló bastante. La consigna de la semana pasada era trabajar el fondo para empezar a empastarlo. Así lo hice y ya iba poniendo alguna traza de otros colores para darle más movimiento a la paleta cuando se me empezó a mezclar todo. Así lo dictaminó también Esteve, que me indicó que los colores habían quedado sucios. Y así era, en efecto. En mi ansia de poner todos los colores de la paleta, me dejé llevar sin tener en cuenta el claroscuro básico y esto fue un error de bulto.
No hay problema: lo retomamos todo y aclaramos las partes correspondientes, sin renunciar a los colores, pero con mesuuuura. Y ahí el cuadro tomó de nuevo el curso correcto. Ya rectificado el trabajo del fondo, me emocioné y pasé a batallar de nuevo con la figura principal de la tela. Se me fue un poquillo la mano pero en general bien, va ganando en materia. En la vorágine del momento y con las 21:30 casi encima le di una pasadita a la mantita donde está acostado el bebé... ¡y otra vez se me fue la pinza! Madre de Diox, vaya tarde de excesos. Hay tonos en la parte superior de la misma que son excesivamente oscuros y ello hace que queden como fuera del cuadro, muy artificial. Tarea para el próximo día: empastar y corregir todas estas barbaridades. De momento os dejo con lo que dieron de sí estas 2 horas:
No hay problema: lo retomamos todo y aclaramos las partes correspondientes, sin renunciar a los colores, pero con mesuuuura. Y ahí el cuadro tomó de nuevo el curso correcto. Ya rectificado el trabajo del fondo, me emocioné y pasé a batallar de nuevo con la figura principal de la tela. Se me fue un poquillo la mano pero en general bien, va ganando en materia. En la vorágine del momento y con las 21:30 casi encima le di una pasadita a la mantita donde está acostado el bebé... ¡y otra vez se me fue la pinza! Madre de Diox, vaya tarde de excesos. Hay tonos en la parte superior de la misma que son excesivamente oscuros y ello hace que queden como fuera del cuadro, muy artificial. Tarea para el próximo día: empastar y corregir todas estas barbaridades. De momento os dejo con lo que dieron de sí estas 2 horas:
¡Hasta la semana que viene Espai d'art!
viernes, 13 de marzo de 2015
Avanzando con el cuadro del Espai d'art
Ha sido una semana muy escueta en posts, porque me fui 3 días a Madrid a ver a mie hermano, al que operaron del ligamento cruzado y el menisco de la pierna izquierda. Todo salió bien y fue rapidito, ya sólo queda la recuperación, para la que tendrá que armarse de paciencia... Debido a esta ausencia, no he podido publicar las últimas entradas del blog, pero ya que hoy tenía viernes corto, me pareció un momento estupendo para hacerlo. Y empezamos con el cuadro del bebé hindú que duerme en la acera. El Martes por la mañana me fui para Madrid, pero le había pedido a Esteve si era posible acercarme el lunes por la tarde para continuar con el cuadro. Me dijo que cap problema ('ningún problema' en catalán) así que allí que me fui a seguir trabajando en este lienzo.
En contra de mis principios, lo tuve que trabajar por zonas (ya os he contado mil veces aquello del "todo a la vez" de Loreto), ya que fundamentalmente se trataba de "llenar" la parte superior del lienzo, que es la que faltaba. Y aunque saltándome a la torera ciertas consideraciones referentes al parecido con la foto, así lo hice:
simplemente se trataba de tener una especie de guía para posteriormente situar las zonas más iluminadas con corrección. Y después de ello, pues al lío con la figura principal, la mantita en la que duerme y otros detalles de la zona inferior:
Sin andarme con demasiados miramientos empecé ya a introducir azules y verdes que posteriormente exageraré como en el último cuadro, a ver cómo queda la cosa, porque el cuadro del gurú hindú quedó realmente bien. Y sin más lo dejé, absorbido como siempre hasta el último minuto de la sesión, para retomarlo el martes que viene.
¡Ahí nos vemos!
En contra de mis principios, lo tuve que trabajar por zonas (ya os he contado mil veces aquello del "todo a la vez" de Loreto), ya que fundamentalmente se trataba de "llenar" la parte superior del lienzo, que es la que faltaba. Y aunque saltándome a la torera ciertas consideraciones referentes al parecido con la foto, así lo hice:
simplemente se trataba de tener una especie de guía para posteriormente situar las zonas más iluminadas con corrección. Y después de ello, pues al lío con la figura principal, la mantita en la que duerme y otros detalles de la zona inferior:
Sin andarme con demasiados miramientos empecé ya a introducir azules y verdes que posteriormente exageraré como en el último cuadro, a ver cómo queda la cosa, porque el cuadro del gurú hindú quedó realmente bien. Y sin más lo dejé, absorbido como siempre hasta el último minuto de la sesión, para retomarlo el martes que viene.
¡Ahí nos vemos!
miércoles, 4 de marzo de 2015
¡Empezamos un nuevo cuadro (más grande) en el Espai d'Art!
Ayer cogí el nuevo lienzo que había comprado el Lunes en Barna Art y me fui para el Espai en bicicleta. Fue una película, atando el bastidor con una goma a la bici y encontrando la manera de que no se cayese ni se golpease para no dañarlo. En este caso se trataba de un 25F (81 x 65 cm), más grande que el anterior. Llegué al Espai d'art y me dispuse a comenzar con la siguiente fotografía:
Algunos compañeros me dijeron que estaba genial, pero que qué pena. Y es cierto, pero por la experiencia que tuvimos de la India, lo más asombroso es la capacidad de adaptación y la aceptación de este tipo de situaciones, tanto por los que las viven como por los que las presencian. La foto está tomada del "archivo" de mi mujer y se hizo en Fort Kochi, al sur del estado de Kerala.
Sin pensármelo demasiado, me puse a ello. Primero le comenté a Esteve que cómo lo veía, ya que el bebé está descentrado en la fotografía. Esteve me dijo que no me preocupase demasiado de ello, que era más bien cuestión de tomarlo como una referencia para el cuadro, más que para copiarlo literalmente. Ooook, no se hable más, vamos a por el encaje a carboncillo:
Algunos compañeros me dijeron que estaba genial, pero que qué pena. Y es cierto, pero por la experiencia que tuvimos de la India, lo más asombroso es la capacidad de adaptación y la aceptación de este tipo de situaciones, tanto por los que las viven como por los que las presencian. La foto está tomada del "archivo" de mi mujer y se hizo en Fort Kochi, al sur del estado de Kerala.
Sin pensármelo demasiado, me puse a ello. Primero le comenté a Esteve que cómo lo veía, ya que el bebé está descentrado en la fotografía. Esteve me dijo que no me preocupase demasiado de ello, que era más bien cuestión de tomarlo como una referencia para el cuadro, más que para copiarlo literalmente. Ooook, no se hable más, vamos a por el encaje a carboncillo:
Y bien, sin complicaciones, así quedó hecho. Luego me dispuse a borrarlo. Síii, a borrarlo, pero no del todo. En los tiempos en que empecé a pintar allá por el 2005 en el taller de Loreto, fue así como aprendí a hacerlo y si bien hay mucha gente que prefiere hacer el encaje con lápiz, a mi me parece más potente y práctico con carboncillo. Y tal como entonces se me enseñó, con un trapito se va golpeando el lienzo para quitar el exceso de polvo de carbón, que es un engorro para pintar, pero dejando las líneas principales marcadas:
Genial. Ya podemos empezar a pintar a estilo sauvage. Como es norma, se trataba de aplicar capas muuuy diluidas para hacer un primer claroscuro. Y quedó bastante aparente, sobre todo teniendo en cuenta que dispuse de unos 45 minutos:
Así lo dejé y me fui, que habíamos quedado con mi cuñado para cenar. Pero ya casi con ganas de que pase una semana para poder meterle mano otra vez. Ains, ¡esto del óleo es un vicio malo!
¡Hasta la semana que viene!
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