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Mostrando entradas con la etiqueta dibujo semanal. Mostrar todas las entradas
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lunes, 19 de septiembre de 2016

Dominguero de pastel

Esta semana pasada no pude ponerme el miércoles con el habitual dibujo semanal, de forma que hice por buscarme unas tres horitas libres el domingo y poder empezar (y acabar) este nuevo dibujo, con el que el total de los pasteles asciende a 28, los mismos que hice el año pasado hasta diciembre. ¡Buen ritmo!
Y como tocaba hacer algún animalillo, utilicé una foto de un panda rojo que tenía reservada:


La cual tras los habituales retoques para ajustarla al formato en el que trabajo se quedó así:


Y como de costumbre en esta nueva fase del blog, empecé ligerito con el encaje, para no invertir demasiado tiempo en él:


Si tuviese que volver a hacerlo, haría más grande la cabeza, porque la desproporción es evidente, pero no lo vi bien en el momento y continué por aquí. Procuré que los ojos estuviesen en el mismo eje y me ayudé mucho de las líneas trazadas por las ramas para encajar correctamente el resto del dibujo. Y luego la primera pasadita de color:


No hay nda muy reseñable, sólo cubrir las áreas fundamentales de color y respetar el claroscuro, como siempre. También tener la previsión de dejar las zonas blancas lo más blancas y libres de mezcla posible para no caer en errores del pasado ;). Ahora mismo para este primer momento y en general utilizo bastante el lateral de las barras de pastel, porque son más eficaces, vaya. Y de ahí pasamos a una fase de mayor concreción:


Combinando grandes masas de color con tramas en variados colores e introduciendo estos tonos de sombra que tanto me gustan y que se consiguen con el azul ultramar rebajado (se puede apreciar en la cola, por ejemplo). También estuve aportando definición al contorno del animal y a las ramas que se asoman por detrás, para poder rematarlos en una última fase, para la que sin embargo, estaba dejando demasiadas cosas por hacer. Y así pasó:


Que aunque se entiende y el dibujo funciona, hay una serie de detalles que a mi me dejan a disgusto:

- Los ojos sobre todo, me parece que no he conseguido darles la gracia que consigo en otras ocasiones
- El fondo, por tener que andar un poco rápido no ha quedado demasiado bien y resta casi más que aporta
- Las ramas podían haber quedado definitivamente mejor con algún toque de fuerza que llamase la atención sobre su textura
- La sombra sobre el lomo del panda. Parece demasiado producida, muy artificial, de forma que en vez de sugerir la presencia de una zona de sombra, parece más como si fuese parte del pelaje del animal. Me faltó vista aquí
- Y un detalle de método, a saber, que pudiendo haber utilizado el tono del papel para ciertas partes del dibujo (por ejemplo las mencionadas ramas), pues me lo he pasado por el forro y lo he cubierto todo.
Además, cuando estaba dando los toques finales vi que falta a algo de oscuro en la zona de sombra de la cabeza del animal, pero eso tenía fácil solución:


Y ahora sí, lo doy por terminado, con todos los inconvenientes arriba mencionados, pero también con mucha gracia en la zona del hocico y en la cola, que ha quedado con una textura muy chula.
Esta semana debería empezar otro dibujo semanal, pero da la casualidad de que es la semana en que mi mujer sale de cuentas. Dicho esto, tendremos que ver cómo evoluciona la semana, puesto que hay altas probabilidades de que no pueda continuar este ritmo. Pero será por una más que buena causa :D

¡Hasta la próxima!

jueves, 8 de septiembre de 2016

Dibujo de la semana 27

Miércolesssss, ¡día de dibujo semanal! Y tocaba desnudo femenino; sin embargo no tenía una idea clara de lo que quería hacer, y las fotos de que disponía no me acababan de convencer. En principio quería haber hecho una embarazada, por aquello de que vamos a tener un bebé y tal, pero las que tenía de cuerpo entero eran un poco sosillas, con muy poco colorido. Es gracioso cómo hemos asumido que las imágenes se pueden cortar y despiezar para que luego se nos muestre aquello que es relevante (o también: aquello que es relevante para vendernos). En principio un desnudo debería ser de cuerpo entero, porque se trata de trabajar el cuerpo como un todo articulado. Un todo, por cierto en el que no abundan las líneas paralelas y todo es movimiento. Un dibujante podría estar toda su vida dibujando poses del natural y siempre habría algo nuevo, es un tema virtualmente infinito :).
Todo esto para decir que al final no me decidí por esta temática y me puse a buscar otras cosas. Y me costó encontrar alguna cosa adecuada a mis intereses, con una buena pose y una iluminación que tuviese algo de interés. Al final lo conseguí ;):



Y con ello fui directo al encaje. Recordemos que ahora los dibujos semanales los hago en un día, con lo cual el mencionado encaje ha de ser bastante ágil:


Lo comencé con líneas rectas para las formas principales y a partir de ahí fui moldeando los volúmenes del cuerpo. Tuve algún que otro problema de proporciones con la pierna sobre la que se apoya el brazo y de hecho lo acabé resolviendo en fases posteriores. Lo bueno es que la pose está conseguida y la dinámica del cuerpo está bien recogida. ¡Continuamos!:



Ya lo he dicho unas cuantas veces y sé que no debería trabajar de esta manera, sino "todo a la vez", pero por las dimensiones del papel, me es más cómodo (¡maldita pereza!) cubrir el fondo para luego dedicarme a la figura. Como de costumbre, el fondo ha sido enriquecido con un montón de colores que no estaban presentes (al menos en principio) en la imagen de referencia, para trabajarlo más a fondo en otro momento posterior. Y ahora, claro, la figura:



Esta fase y manera de trabajar la figura me gusta, pero si bien antes lo podría haber dejado así, ahora lo encuentro muy falto de trabajo, porque se puede sacar muchísimo partido a la ilumincación y los colores. En este momento era más una cuestión de rellenar con los valores de color más cercanos al claroscuro original, para luego meter mano con el difumino:



Y ahora ya tenemos un "lienzo" sobre el que trabajar con una buena gama de colores. La iluminación más general está conseguida y ahora hay que entrar en matices de iluminación debidos a volúmenes de músculos, huesos, iluminaciones indirectas, sombras propias y arrojadas, etc. Todo para llegar a lo siguiente:



¡Y ahí lo tenemos! Me encanta introducir azules en los dibujos con carne, porque le da unas tonalidades geniales, que corresponden tanto a zonas de iluminación (azul celeste) como a zonas de sombra (azul ultramar claro, azul de Prusia). Eso y unos buenos toques de rojo para resaltar ciertos aspectos del dibujo me dieron un buen resultado. Lo que no me acaba de convencer es el tamaño de la cabeza, que por lo demás ha quedado bien modelada. Y lo que me dejo con muy buen sabor de boca fue el trabajo vaporoso pero efectivo del brazo que está apoyado en el suelo. tanto me gustó que intenté trasladarlo al resto del cuerpo, en algunos sitios con más éxito que en otros.
Y por último un trabajo curioso para el fondo. En la pared me limité a superponer capas de trazos anchos verticales de varios tonos de pastel para no darle mucho protagonismo pero que aún así gozase de una buena plástica. Y en el suelo más bien con trazos anchos y cortos para simular los parches del parquet y con varios tonos las líneas que delimitan los listones del mismo. Nada muy espectacular, pero gestual y efectivo, que es lo que estoy trabajando. Aquí quedó la cosa, nos dirigimos pues rumbo al dibujo nº 28 ¡a por él!

¡Hasta entonces!




viernes, 26 de agosto de 2016

Ben Frost para el dibujo de la semana 26





Pues sí, tocaba retrato masculino y a pesar de parecer una cosa fácil de encontrar en la red, me vi negro para encontrar alguna imagen que me llamase verdaderamente la atención. mayormente porque busco retratos con alguna iluminación especial o llamativa, de manera que pueda sacar el máximo partido a los efectos de luz de los pasteles. Estuve investigando diferentes categorías, pero no encontré nada que me dijese: ¡este sí! Al final, ni sé muy bien cómo, di con la siguiente fotografía:


Se trata de Ben Frost un artista de música electrónica que me encanta. Especialmente una canción que tiene llamada 'Nolan' que me parece de otro planeta y demuestra cómo se puede extraer una emoción potentísima de sonidos extremadamente sucios y saturados (que me molan a saco). La verdad es que todo el disco es una pasada. Según sus propias palabras, se trataba de hacer sentir al oyente dentro de un acelerador de partículas. Tuve la oportunidad de verlo en directo y desde luego que la experiencia es casi epifánica: los graves hacen retumbar todo el cuerpo mientras la saturación bloquea cualquier sonido (bueno, casi cualquiera, la gente tiene la extraña costumbre de ir a los conciertos para pasarse toooodo el rato hablando) y llevan al cuerpo entero hasta el desenlace de cada canción.
En fin, que me venía al pelo porque la fotografía está bastante bien y me permitía jugar con la iluminación principal y la secundaria que aparece al borde del contorno facial a la izquierda. Y con esto en mente y las nuevas reglas del juego (1 sólo día por dibujo, más gesto que precisión, etc.) me puse al jaleo:



Incluso el encaje tiene que ser más ágil, puesto que no puedo estar una hora encajando y ajustando: lo cuido todo lo que puedo pero lo que salga, ha salido :). Y viendo que todo estaba más o menos en su sitio, me fui a la parte jugosa:



¡Vengan esas paletadas de color! En este primer momento, la verdad es que ya pinta bien la cosa, el claroscuro está conseguido, si bien hay que seguirlo trabajando, claro. La barba quedó sorprendentemente bien resuelta, atendiendo a la iluminación de la misma y utilizando algo de verde claro para la parte inferior a la izquierda de forma que haya un efecto de iluminación indirecta. Al fondo intenté darle algo de gracia porque era muy neutro, así que por allí desfilaron verdes, magentas, azules, blanco, ... También tuve que parar un momento porque estaba ejecutando todo como en un dibujo de dos días, cuando habíamos quedado en darle más gracia, combinar mancha con línea, en fin, desbarrar un poco, así que fui introduciendo manchas un poco más salvajes (el naranja de la frente) para ir más en esta línea. Y luego continué:



Mas trabajo de cara y barba, la iluminación (espectacular) del cuello que me daba mucho juego, introduciendo muchos más tonos de pastel para hacerlo vibrar. Y no nos olvidemos tampoco de la luz. Cantidades industriales de blanco ayudaron a resaltar las zonas más iluminadas de la parte derecha del rostro. Y vamos avanzando:



Aquí estuve trabajando fundamentalmente la parte de la barba debajo de la oreja, camiseta y fondo. También había algo en el labio que asomaba por debajo del bigote que no me convencía, así que lo estuve moldeando hasta que quedé satisfecho con el resultado. Otro detalle que era importante fueron las arrugas de la frente. Si nos fijamos, en fases anteriores, hay un claroscuro en esta zona que no se entiende muy bien. Fue trazar las líneas de la frente y ajustar este claroscuro y de pronto todo era mucho más claro, cómo si ahí hubiese faltado siempre algo. Y ya llevábamos un par de horas o así cuando me dispuse a rematarlo:



Básicamente era pulir la oreja, la parte izquierda de la barba (a la que reduje un poco el volumen y enriquecí en color) y por supuesto uno de los grandes protagonistas: el pelo. Justo esto es de lo que menos satisfecho estoy, ¡qué le vamos a hacer! A pesar de que las gamas cromáticas con las que he jugado estaban chulas hay algo en la definición del cabello que no me deja a gusto. Este es parte del encanto de dibujar de esta manera un poco más alocada y en cualquier caso el dibujo está bien resuelto, de manera que lo di por finalizado bien a gusto por la capacidad de síntesis para producir una obra así en unas horas. Y ya será hasta el próximo dibujo semanal, probablemente en un par de semanas, ¡que nos vamos de vacaciones!

¡Hasta entonces

jueves, 18 de agosto de 2016

Empezamos una nueva fase: dibujo de la semana 25



Pues no se ha hecho esperar mucho, ya había dicho que esta semana me iba a poner a dibujar el martes y el miércoles y así lo he hecho, a pesar del calor que ha sufrido un repunte y me ha hecho sudar más de lo deseado. Nada que no se pueda arreglar con un buen ventilador. De todos modos el dibujo es una especie de estado de trance, semejante a la meditación, en el que no se siente ni se padece. Si uno está adecuadamente concentrado en el dibujo puede olvidarse de comer, de dolores o incluso de ir al servicio. Es gracioso a veces acabar una sesión y de pronto sentir el rugido del hambre o la necesidad de mear :).
Pero antes de pasar a comentar lo realizado el miércoles, estuve dándole vueltas al tarro... Resulta que ya vamos casi por la mitad de los dibujos de este año, y me gustaría darle otro aire a la otra mitad (o los que vengan). El pastel ya me es familiar, puedo hacer dibujos muy interesantes con mancha y trama, que me encanta. Pero hay que intentar siempre buscar algo más allá. Imaginemos que me tiro 5 años haciendo este tipo de dibujos... Un poco encasillado ¿no? :). Va en gustos, pero me interesa plantearme algún reto nuevo y llegados a esta altura, he pensado en nuevas reglas para estos dibujos:

- 1 Dibujo por día
- Dibujo con mayor componente gestual que realista
- Inclusión del color del papel en el dibujo
- Recreación de una iluminación y una atmósfera

El tamaño permanece igual, de manera que esto me obliga a sintetizar mucho, pero también a usar el recurso del papel, que puede ser de grandísima ayuda según el caso. Cuando estaba decidiendo esto, pensé en aquel cuadro de Degas que había visto en la exposición de Impresionistas y Modernos. Era espectacular, sobre todo por la economía de medios que no restaba en nada potencia al mensaje. Pues es algo en esa línea lo que me interesa, veremos a dónde nos lleva.
Y ahora sí, con esto en mente, había estado buscando algunas imágenes y me llamaban la atención estas dos:


La primera tiene muchísima riqueza, pero la segunda tenía la gracia de estar en vertical, cosa no demasiado habitual para un paisaje. Sin embargo, me incliné por la primera porque me parecía un buen comienzo para las normas autoimpuestas arriba mencionadas. Y tras pasarla al formato de trabajo -que sigue siendo 65 x 50 cm- y elegir un papel color salmón, hice un encaje a grosso modo, que la imagen tampoco permitía más:




Sólo situar los elementos principales, ya que si íbamos a trabajar con un dibujo y trazo más gestual, no merecía la pena meterse en detallitos en este momento. De ahí pasamos a un primer estadio del trabajo:



Aquí se puede apreciar el trabajo en la línea que quiero seguir. El cielo es más una mancha multicolor y con trazos verticales en la parte izquierda, por ejemplo. No voy a utilizar un tramado de líneas de color que vaya haciendo el efecto de degradado de esta zona. Me gusta mucho trabajar así con los árboles del dibujo. Es mucho más efectivo hacer una mancha de blanco sobre la que aparecen valores medios y oscuros o al revés en los del fondo, hacer una mancha marrón sobre la que se perfilan zonas en verde de valores medios y algunas otras en azul celeste de tonos más claros. Pero ya iba intuyendo que la forma y textura del fenómeno atmosférico de la aurora boreal me iba a dar trabajo:



Aquí podemos ver un primer momento en el que intenté resolver esta cortina de tonos verdes, pero no me satisfacía porque encontraba algo demasiado lineal en el resultado. también le dediqué tiempo al cielo, para igualar tanto el color como el trazo, ya que la parte derecha tenía un predominio de horizontalidad. Ya estaba bastante avanzado el asunto, pero había que hacer la parte del suelo y terminar de trabajar esta nube de luz:



Lo primero la aurora: ante la impresión de un exceso de líneas, decidí tomar las barritas de pastel por el lateral para que hiciesen manchas más difusas y difíciles de controlar. Y fue así que llegué a un resultado aceptable, alternando claros y oscuros. Una cosa que se me ocurrió para perfilar mejor la forma de este fenómeno, fue utilizar un color magenta-rosa para demarcar el límite entre la luz verde y el cielo circundante, sobre todo a la derecha de la imagen. Me funcionó bastante bien y luego pasé por encima con un trazo ancho y suave de blanco que también fui distribuyendo por el resto de la aurora.
Era momento de pasar al suelo, perfilar algo mejor los árboles, trabajar los reflejos en la nieve. Estos tienen mucha gracia, porque se logran a veces yuxtaponiendo un azul celeste o más oscuro para las zonas de sombra y un naranja (complementario del azul) con algo de amarillo. Y luego pasar a hacer los abetos nevados, a base de manchas blancas y de verde + marrón oscuro. Y no le di muchas más vueltas. Cierto, se me olvidaba comentar una cosa como ayer casi se me pasa hacerlo: ¡había que poner algunas estrellitas en el firmamento! Unos toques de blanco y de azul celeste y ya estaba todo apañado.
Y esta ha sido mi primera experiencia con los dibujos semanales hechos en una sola sesión, en el próximo episodio tendremos que pasar a retrato masculino, a ver qué tal se da.

¡Hasta entonces!




miércoles, 17 de agosto de 2016

Semana 24, acabamos otro ciclo de dibujos





Esta semana me había propuesto dibujar un montón el martes y miércoles como he hecho otras veces, así que empecé por terminar (¡bonita paradoja!) el dibujo de la semana 24. Tras haberlo rumiado con paciencia, había visto unos cuantos puntos débiles que me disponía a subsanar. Y comenzamos:


Lo más urgente para mi era "atemperar" el reflejo del caracol en el agua. Me había quedado muy parecido con el color del caracol, de manera que le robaba protagonismo y la mirada se dirigía hacia ambos por igual, mientras que yo quería restar protagonismo al reflejo. Hice algo que aprendí hace mucho aquí en Barcelona, en una academia creo que ahora desaparecida en la que el profesor tapaba con su mano ciertas áreas del cuadro para poder ver bien de qué color se trataba en cada caso. Fue así como viq ue en el reflejo había un predominio de colores verdosos y azulados que trasladé allí para generar el efecto deseado. También oscurecí un poco esta parte del agua, que me había quedado demasiado clara. Ya que estaba por la zona, me curré la parte de vegetación o musgo en la que está apoyado el caracol, así como el reflejo de la seta. Era hora de pasar al protagonista:



En este momento dediqué mis modestos esfuerzos en hacer el caracol, corregir un poco la curva de la concha, oscurecer algunas zonas y darle a la seta una variedad cromática más amplia. Sospechosamente fácil, me dirigí entonces hacia lo que temía me pudiera dar más de un dolor de cabeza: la gota de agua y las ondas sobre la superficie líquida:





Y el caso es que al final tampoco fue taaaan complicado, era cuestión de fijarse bien en los colores que allí se mezclaban. Como siempre, no hay un color "agua", igual que no hay un color "oro", ni "plata", ni "carne". Las superficies reflejan la luz que les llega y a veces les llega luz reflejada de otros cuerpos, con lo cual había en esta parte del agua una amalgama de violeta, azul celeste, marrón claro, marrón oscuro, verde azulado oscuro, blanco, amarillo, verde claro e incluso algún magenta. Un festín para la vista que traté de reflejar y que quedó muy resultón. Unos buenos toques de blanco en las zonas de máxima luz y nuestro dibujo estaba casi a punto. Sólo faltaban tres toques en la superficie del agua y en el fondo para resituar todos los valores de color y con esto lo di por acabado.

¡Hasta el próximo!



jueves, 11 de agosto de 2016

Comenzando el dibujo de la semana 24



Último dibujo de esta nueva serie de pasteles, que por tanto tiene que ser un animal. Y había pensado originalmente en un lemur, por motivos prácticos, a saber, no disponía de ciertos colores (aquellos que no se hallan presentes en el pelaje del lemur XD) y que quería hacer algo un poco diferente. pero esto es así, si no se encuentran fotografías que nos motiven, mejor no forzar la cosa. De manera que empecé a pensar en utilizar una foto de un insecto o algo así. Y luego me vino a la cabeza un tema con bastantes posibilidades: un caracol. Parece sencillo y muy tonto, pero encontré fotos geniales de caracoles y de entre todas me quedé con este wallpaper:




Soberbio por la iluminación y el dema del agua, que me puede dar mucho juego, habida cuenta de lo que le gusta a la gente pintar el agua y ver el agua pintada (no deja de ser llamativo, como si captar ese juego de reflejos y refracciones fuese un tema en sí; ¿quizá tenga que ver con la fragmentación de nuestra sociedad, de nuestra imagen de nosotros mismos, de nuestro entorno? Preguntas para otro rato...)
La pena es que era una foto muy alargada e iba a perderse información:




Pero al final no fue tan malo, se veía lo que se tenía que ver y quedaba chulo. Y tras elegir un papel naranja, para enmarcar la imagen, me hice un buen encaje:




Bastante concienzudo, porque no podía permitirme el lujo de hacer un reflejo en el agua a las buenas de diox, así que me apoyé en un sistema de referencias que iba trasladando a la imagen reflejada, que aún así creo que es más grande que el original, pero de momento me funciona. Lo mismo hice con la gota de agua, cuyo reflejo ya de inicio quedó descentrado. Lo corregí un poco y con estas indicaciones me fui a por el color:



Y no se dio mal la cosa, a pesar de que iba escatimando con el blanco porque no me quedaba mucho. esta tarde iré a comprar más y también azul ultramar oscuro. Al final lo más complejo y he de reconocer que con esto siempre tengo problemas, era dar la forma correcta a las ondas que crea la gota sobre la superficie del agua. Si Uno se pasa de grosor, enseguida se nota que algo rechina por ahí. En fin, salvé bien la situación, si bien veo ahora que quizá tendrá que volver sobre ello. Los colores bastante bien para ser la primera sesión. Y luego hice el claroscuro general del caracol, la seta, la vegetación y el reflejo. Lo mismo digo, que para una primera fase es más que suficiente, lo único que el reflejo me está molestando, porque creo haber utilizado una gama de colores que hace parecer que se encuentra fuera del agua. tengo que mirar mejor los valores de cada tono que tenga que utilizar en esta zona para que quede todo más coherente. En cuanto pueda le doy fin.

¡Hasta la próxima!







miércoles, 10 de agosto de 2016

Y ahora yes very well Manuel: ¡terminamos el dibujo de la semana 23!





¡Venga amigo, vamos a ello! Ayer fue el día elegido para poder acabar con este dibujo. Claro, desde que no tengo cursos por las tardes tengo algo más de tiempo para los dibujos semanales y eso hace que vaya a buen ritmo y ayer un unas 2 horitas y tal pude terminar este desnudo. E hice bien, porque de haberlo querido terminar en la última sesión, todo parece indicar que habría quedado mucho menos pulido. Esto me hace recordar las palabras de Esteve. Hay un momento que la obra ya tiene un magma, una entidad, una cantidad de trabajo que hace que respire por sí misma, y es en ese punto cuando se le puede dar la forma definitiva y dejarlo acabado.
Así que empecé allí donde lo había dejado el día anterior: en las piernas y subiendo por el brazo:


Hay algo en este dibujo que me instaba a meterle color. La fotografía original tiene unos tonos muy neutros pero en los que mis ojos iban viendo matices de verde, violeta, carmín de garanza, azul celeste, etc. Y según iban apareciendo ante mi, no podía por menos de dejarlos plasmados en el papel. La combinación es rara pero funciona y me ilumina correctamente los diferentes puntos del dibujo, destaca los volúmenes correctamente, los contornos son limpios, y en general no rechina. Así que decidido a continuar en esta tónica pasé a la zona del torso:



Igualmente había una mezcla allí de colores que a pesar de no ajustarse (para nada) a la imagen de referencia, tenía un encanto especial, como si fuese una vieja pantalla de televisión. Me costó un poco la zona de los pliegues abdominales, pero quedaron bastante ajustados. Ya sólo quedaba la parte del cuello y la cabeza:



¡Y he aquí cómo transformar a un señor de facciones asiáticas en uno occidental! No sé exactamente cuál fue el matiz que llevó a esto, pero curiosamente la cara no es la de la fotografía, aunque se mantienen los valores de color iguales y los volúmenes también. El pelo fue un trabajo muy divertido de manchas con blanco y azul oscuro sobre las que ir luego trazando "pelos" con azul celeste, gris o blanco y algo de verde para que no quedase tan sosete. Quizá se le podía haber metido más marrón por lo de los oscuros, pero me gustó de esta manera porque se diferenciaba muy bien del cuerpo. Una leve pasada al fondo para difuminar un poco la presencia de la zona más clara alrededor de la figura y lo di por finalizado. Sigo mirándolo y me parece curiosísimo lo de los colores, no encajan pero a la vez encajan, toda una paranoia. El caso es que como conjunto funciona perfectamente y es una forma de dibujar interesante. En fin, vamos a por el siguiente, a ver si me puedo poner esta tarde.

¡Hasta el siguiente!




jueves, 4 de agosto de 2016

Miércoles con el dibujo de la semana 23

Hice un esfuerzo extra para poder acabar este dibujo el miércoles, que es mi día de dibujo. Sólo que este miércoles tenía que limpiar y eso me comió bastante tiempo de la tarde (¡ah! ¡Las rutinas! Inyectándose poco a poco en los intersticios de la vida para, poco a poco, ir haciéndose con el tiempo libre, tal como ocurre con aquellas hierbas que crecen entre las baldosas de la calle). Así que esta vez contaba con un par de horas para continuar con el desnudo masculino empezado el martes y además algo de cansancio por las tareas caseras. Ya os adelanto el resultado: no pude acabar el dibujo. Eran cerca de las 23 h cuando me pregunté si aguantaría hasta las doce de la noche y siendo honesto conmigo mismo me dije que no, porque sería una pena ir al galope para finalmente no poder darle el acabado cuidadoso que este dibujo está pidiendo a gritos. Pero hicimos cosas muy interesantes que no deben ser desdeñadas:


Tuve que trabajar bastante el fondo, que era una de las cosas que más me molestaba, con aquel color marrón tan insulso. Había ido a Barna Art a hacerme con más pasteles y ya sin el corsé de la austeridad, pude explayarme a saco con un buen trabajo de tramado para dar a entender las diferentes capas de iluminación del fondo. En un principio mezclé varios colores para darle más vibración al color de base que rodea a la figura, magentas y violetas fueron bienvenidos. Pero no obstante, se veía demasiado todavía el desastre de la sesión anterior, así que continué en esta línea. Por otra parte, tenía que hacer algo con la figura, así que a base de un concienzudo trabajo de rescatar los blancos y utilizar sólo colores bastante suaves, fui delimitando las principales masas de color sin entrar en demasiado detalle:

Luego fui haciendo un degradado a base de trama desde las zonas más oscuras del fondo, pertenecientes a las esquinas de la imagen  hasta la parte contigua al cuerpo del bailarín, para lograr un efecto de iluminación menos brusco,. En un principio había utilizado un azul celeste para esta última parte, pero en última instancia me pareciío exageradamente claro, y lo fui cubriendo progresivamente con el ultramar desaturado (con mucha carga de blanco) que se ha convertido en un imprescindible de mi paleta. Es util para estos tonos medios de oscuridad, así como para zonas de sombra que no queremos machacar con un color muy oscuro. Y ya con esto solucionado pude pasar a lo que me dio tiempo del cuerpo:





A saber, las piernas, los pies y la mano del modelo, aparte de blanquear algunas zonas del cuerpo en las que me había pasado de oscuro. A la hora de ir consiguiendo los tonos medios, no podía contar con el naranja y sólo a medias con el ocre amarillo, de manera que me decanté por utilizar tramas muy sutiles de violeta y azul ultramar claro, que quizá en una fase posterior voy a trabajar con más ocre amarillo para que estas superficies se asemejen más a la piel y menos a la piedra ;). Todo esto se puede apreciar mayormente en las piernas, el brazo con la mano del fondo y la mano de primer plano. Se puede observar que aumenté el tamaño del pie. Y ello por el siguiente motivo: viendo con perspectiva la pierna estirada me di cuenta de que el muslo era muy cortito y en principio pensé que me había confundido al encajar. Pero resulta que estaba bien, lo que pasa es que debido a la perspectiva, la pantorrilla y el pie eran más grandes en la imagen. En principio el pie había quedado muy raquítico y no estaba en consonancia con esta ilusión espacial, así que lo engrosé y trabajé sucintamente los dedos y las sombras del mismo, en un ejercicio que no dejó de asombrarme por la verosimilitud de esta zona a pesar de los limitados recursos utilizados.
Como ya adelantaba al principio no pude acabarlo, creo que habría sido un poco precipitado y prefiero darle un buen final a este dibujo, así que en cuanto pueda me pongo un par de horas y a por ello.


¡Hasta entonces!

miércoles, 3 de agosto de 2016

Empezamos perezosos con Agosto: Dibujo de la semana 23

¡Buah! Entre el calor sofocante de esta ciudad y que he ralentizado el ritmo de todo, desde el curro hasta los cursos -y subsecuentemente el dibujo- pues como que da un perezal de cuidado el ponerse a hacer cosas. No obstante, y dado que llevo un ritmo bastante interesante con los dibujos semanales, decidí ponerme ayer martes al lío con un nuevo dibujo, el que correspondería a la semana 23 y de temática desnudo masculino. El problema fue que me lié a hacer otras cosas y con temas de la casa y al final me vi en una vorágine de dibujo en la que sólo contaba con una hora, hora y media para poder dar un primer toque a esta obra.
Vamos allá: de modelo había tomado la siguiente foto de internet:


Ya lo he comentado varias veces, pero hacer búsquedas en la red con las palabras "desnudo", "masculino", "modelo" y demás suele conducir en muchas ocasiones a páginas más tirando a porno, que no es mi foco de atención. Hasto de búsquedas infructuosas, decidí ir intentando otras posibilidades. El último dibujo de desnudo masculino lo hice basándome en una genial foto de un asana de yoga. Y tirando de ese hilo, pensé en utilizar también la danza como núcleo de esta nueva pesquisa. Y salieron cositas, sí señor. No de muy alta calidad o en tamaños no todo lo grandes que me gustan para trabajar, pero había historias chulas. Y fue así que me decanté por este bailarín, en el que la pose destaca ciertos músculos y la pierna toma una perspectiva muy interesante. Los colores apagados eran un estímulo para controlar más la paleta cromática a utilizar. Cierto es que no es un desnudo en sentido estricto, pero la franja del calzón que se ve no me parecía ser obstáculo para desechar la imagen. Así que la pasamos a nuestro formato de trabajo (50 x 65 cm):


Y ya podíamos ponernos a trabajar, primero con un sólido encaje:


La dificultad de este dibujo reside en que no se podían tomar apenas referencias desde el borde del papel y todo tenía que ser hecho por líneas de aproximación. Hay una cosa que me está funcionando mucho últimamente cuando me veo en estas tesituras: tomo el difumino y lo alineo con la línea (valga la redundancia) de la imagen que quiera transportar al papel. Después, con cuidado, giro hacia el papel sin mover la mano y trazo la línea donde corresponde, prestando siempre mucha atención a la inclinación del difumino. Y la verdad es que me da muy buenos resultados. Luego continué con la faena:


Hasta incluir todo el contorno de la figura. Había elegido un papel muy claro, color hueso y me empezaba a arrepentir del pastel que estaba utilizando para el encaje, un azul ultramar rebajado que quizá me iba a dejar rastros muy oscuros teniendo en cuenta la claridad de ciertas partes del cuerpo. Pero como ya no era cuestión de parar, me lancé a terminar el encaje:





Ya de entrada podría jurar que hay algún desfase con la pierna extendida y el pie se me hace pequeño, pero quiero trabajar un poco más el dibujo antes de corregir esta parte. Y a darle una pasadita al fondo:


No queda muy bien, y me da el aspecto de algo hecho deprisa y a carrera, demasiado marrón y muy simplón, sin matices, sin vibración. El desastre mayor llegó luego. Toda vez que el encaje estaba más o menos conforme, me vi con poquísimo tiempo y falta de algunos pasteles que se han vuelto fundamentales en mi paleta, como el azul de Prusia o el verde oscuro y eso me desestabilizó un poco el curso del dibujo. De forma que hice una pequeña catástrofe:

También cuenta que acostumbrado a papeles de colores no sabía muy bien cómo actuar con este color de papel, estaba un poco perdido. Así que me limité a cubrir el fondo con lo más oscuro que tenía a mano y marcar con manchas generales las diversas zonas del cuerpo, aunque el resultado fue sucio y peligroso, porque hay mucha zona que luego tendré que recuperar con blanco y ya vimos en el pasado que no es muy buena idea llevar el blanco encima de zonas que han sido tocadas con colores más oscuros... En fin, veremos.




¡Hasta otra!

miércoles, 27 de julio de 2016

Miércoles: nos despedimos de Nicanora (dibujo de la semana 22)



Querida Nicanora:

todo toca su fin y este retrato que te he hecho también. Han sido sólo dos días, pero he aprendido mucho de ti y espero que hayas quedado contenta con el resultado. Voy poniendo las fotos del desarrollo de este dibujo para que te solaces:


Como puedes observar, aquí he estado puliendo el trabajo de trama cruzada en la parte izquierda del rostro. Así he conseguido darle más vibración al color y un aspecto más natural a la piel. Siempre, teniendo en cuenta aquello que me contaba Esteve, y es que siempre hay que incluir colores que no parecen estar ahí (en este caso un verde claro, por ejemplo o una gama limitada de azules). Un repasito a los labios y un buen trabajo sobre el ojo de la izquierda y la nariz han ayudado a que el dibujo resalte mucho más. Para lograr que los blancos fuesen más blancos he metido unas manchas muy poderosas de este color (nariz y zona bajo el ojo fundamentalmente) de forma que no queden colores tibios en la zona de máxima iluminación. y luego he seguido:



He pasado al lado derecho de la faz para matizar las diferentes partes. Se nota especialmente bajo el ojo de este lado, que en la fase anterior del dibujo tenía un valor demasiado oscuro. He aprovechado para dar su aspecto final a ambos ojos. De este aspecto del dibujo estoy muy satisfecho. Aunque no están perfectamente alineados, el brillo está muy conseguido. También he matizado el aspecto de los labios (demasiado brillo) y he acabado de perfilar la ceja de la derecha. Con esto había dado por acabada la zona de la cara y podía pasar a todo lo que la rodeaba:



Hablemos claro, Nicanora: lograr recrear la textura del tejido alrededor de la cabeza era complicado o habría requerido dosis de paciencia que n estoy en disposición de ofrecer en este momento de la vida. Es así como decidí hacer las partes más oscuras sobre el naranja (porque al revés ya pude ver en el dibujo de la semana 16 que no funcionaba) e ir alternando colores para lograr el efecto de los pliegues y aproximarme a los valores de la imagen de referencia.. El pelo fue algo más simple. partiendo del fondo oscuro sobre el que resaltan, era cuestión de utilizar tonos progresivamente más claros (azul celeste, verde muy claro, gris y finalmente trazas de blanco) para ir dando la sensación de brillo de algunos de ellos, pero sin que se llevasen la mirada del espectador. Un último detalle: el vendi o puntito entre las cejas que llevan algunas mujeres hindúes y con esto y unos toques al fondo lo di por terminado. Un detalle que pasa muy desapercibido pero que veo bastante interesante es el hilo de luz amarilla que recorre el borde del tejido por la parte izquierda del papel, que separa perfectamente los planos, y además le da una luz especial a esta parte. Por esto me felicito y me doy un ósculo a mi mismo.
Y ya ves, Nicanora, que aunque el parecido no es el mayor, sin embargo el dibujo goza de una fuerza que a mi me cautiva. me encantaría que pudieses verlo, pero en estos tiempos en que estamos todos conectados, parece casi imposible llegar a conectar realmente con la gente de carne y hueso. Así que valga como humilde homenaje a todos los anónimos que poblamos el mundo y cuyos caminos en cierto momento se cruzan por el motivo que sea.

Atentamente

Uno


lunes, 25 de julio de 2016

Y el domingo también se madruga un poco para empezar el dibujo de la semana 22



Ha sido un finde intenso en los dibujístico, y prueba de ello es que ayer me volví a levantar muy tempranito para empezar el dibujo de la semana 22. Lo bueno es que tenía muy claro lo que quería dibujar como retrato femenino:


Di con esta foto por casualidad, creo que estaba buscando algo relacionado con ojos, nu sé. El caso es que me fascinó la mirada de esta muchacha, rollo Steve McCurry con la foto que hizo para National Geographic. La puse al formato proporcional del papel en el que trabajo:




y elegí un papel de color verde. ¿Por qué verde, a lo mejor se preguntan Vds.? Pues en esta ocasión reconozco que era por una cuestion de marco. Dados los colores de la imagen, le falta esta gama, así que me pareció perfecto para enmarcarla. Y ya tiramos millas con el encaje:




Creo que a veces me falla la atención y de ahí que no prestase la suficiente a la posición e inclinación de las líneas de la derecha del papel. Como consecuencia de ello, se me hizo un batiburrillo de cuidado, así que tuve que utilizar un pastel verde muy claro para perfilar mejor esta zona. y ya con el contorno trazado, podemos empezar con las facciones de la niña:



El observador atento verá que había puesto los ojos un poco demasiado arriba en verde oscuro y que he procedido a corregir este fallo con pastel verde claro, habiendo ganado mucho en parecido. Un detalle curioso: estaba perdido respecto a la situación de los ojos pues no sabía muy bien con qué relacionarlos ni a qué referirlos. Entonces se me ocurrió medir la inclinación de una línea imaginaria que fuese desde la mitad del papel hasta el comienzo de los ojos y luego desde las aletas de la nariz hasta el extremo opuesto de los ojos. Un poco peregrino, porque mejor es siempre medir con líneas ortogonales, pero en este caso me funcionó bastante bien. A veces, cuando no tenemos referencias a mano, tenemos que inventárnoslas ;).
Y resueltos estos problemillas estructurales, comenzamos con el color:



Enmarcamos la figura con rápidas manchas de colores y dejamos apuntadas las zonas de máxima oscuridad, para pasar a la cara:



El dibujo apuntaba maneras, hay que reconocerlo y un par de detalles auguraban un muy buen desarrollo del mismo. Especialmente la certeza del claroscuro inicial que me iba a facilitar mucho la vida para las siguientes fases. Eso sí, al verificar si todo estaba correcto, me fijé en que la inclinación de las líneas inferiores del contorno de la cara no era correcta, así que lo corregí:



Lo malo es que ahora revisándolo me doy cuenta de que la cara quizá ha quedado demasiado ancha y ese puede ser el motivo por el cual los ojos están levemente sobredimensionados. Si puedo volveré sobre este punto en la próxima sesión. Entretanto y dado que tenía tiempo, me puse a dar el regio tratamiento de trama cruzada con colores a la pequeña:



Y automáticamente el dibujo despegó, se hizo más real, la mirada más penetrante, los volúmenes faciales más sutiles, la iluminación más pesada, etc. Claro está, introduje también tonos ajenos (en principio) a lo que delataba la imagen (verde, azul claro,...). Había cogido ya mucha entidad así que fui a rematar la faena:



Trama igualmente en el tejido que forma la ropa y la capucha, que más adelante puliremos con los detalles propios de la textura del mismo. Reforzar un poco los oscuros, corregir las dimensiones de los labios,... Y esto ya respira. De hecho avancé muchísimo en las 3 horas en las que estuve con ello, de forma que espero terminarlo esta semana en un par de horas más a lo sumo, aunque luego Uno se entretiene y a veces se le va la pinza. Por el momento va camino de convertirse en uno de los mejores retratos no sólo de pastel sino en general que haya hecho, y eso siempre son buenas noticias :)

¡Hasta otra!