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Mostrando entradas con la etiqueta Bali. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 17 de febrero de 2016

Venga, ya está bien, cuadro de Bali acabado



Otra gloriosa tarde en el Espai d'art. First things first, me fui raudo a Barna Art a por un nuevo lienzo (25 P) y unos cuantos azules para el próximo cuadro, que va a ser en gama de azules. Cogí un índigo (que parece negro), un prusia y un cobalto...... ¡¡la madre que lo parió, al cobalto!! Esto de los óleos de Titán, está clasificado por series, que tienen que ver con las materias primas, entiendo. Pues bien, ¡el azul cobalto es una serie 5! Creo que es la más cara o casi. En fin, gracias a que mis queridos progenitores me hacen un poco de mecenas con estas cosas...
Con este arsenal me dirigí al barcelonés barrio de Gracia, al carrer Ros de Olano, por más señas para enfrentarme a la última sesión con mi cuadro de Bali. Fueron dos horas agridulces: por un lado empecé con el templo de segundo plano y con unas cuantas pinceladas, le saqué historias muy interesantes, que diesen a entender la estructura y los ornamentos sin entrar en detalle. Seguí con mi política de trazos gruesos en colores fuertes de modo puntual, para destacar ciertos detalles. Pero a la hora de arremeter contra el templo de primer plano, se me ensuciaron los colores y no lo veía nada claro. Estuve intentando mil variantes: aclarar con ocre, utilizar una gama de tierra sombra tostada con blanco, uso intensivo de magenta... Pero nada, no hubo manera:






Para oxigenar la cabeza, pasé a otras zonas del cuadro, la base vegetal sobre la que se asienta el templete, le di una pasada al agua para que tuviese más trabajo y el reflejo resaltase más y toqué la torreta del borde derecho del lienzo.
Al volver al templo maldito (cual película de Indiana Jones), le pedí consejo a Esteve, el Gran Hombre. me dijo que las escaleritas estaban demasiado naranja y que había que matizarlas, lo mismo con la escultura que corona y por supuesto con las piedras de debajo que me estaban dando los quebraderos de cabeza. En estas últimas el problema es que había puesto un magenta demasiado repetitivo. Claro, yo le expliqué, como buen inventador de excusas que soy, que al utilizar el magenta en uno de los bloques de piedra y ver que quedaba bien, lo voy aplicando a los demás, lo que acaba por hacerlo todo muy monótono. me dijo que me buscase la vida y eso intenté hacer. Así que pasamos de un cuadro que tenía que haber terminado en una horita a uno que me ocupó el resto de la clase y aún así no quedé you muy conforme. Al final logré sacar un poco a luz las piedras malditas y con unos sabios toques de color y de blanco aquí y allá conseguí destacar las zonas que me interesaban y hacer de esa manera que el cuadro funcionase:







Lo dejé aquí y aunque el profe me dijo que estaba bien, a mi me quedó un regusto amargo, porque me parece que en estadios anteriores del cuadro había zonas que tenía mejor resueltas. Pero hay que saber dónde y cuándo parar, e incluso parar aunque el cuadro no llegue a nuestras exigencias. Como hablaba con Carme, una de mis compañeras del curso, todos estos cuadros, cuando se los valora a posteriori, nos informan de nuestros errores y nuestros pasos superándolos. A mi me sirven como recordatorios de cosas que hacer y que no hacer, así que aquí se quedó la cosa y el próximo día empezamos con el azul... Pero cuidado con el cobalto que es carísimo XD.

¡Hasta la semana que viene!

miércoles, 10 de febrero de 2016

A puntito... Bali en gama verde

Martessssssss, día internacional del óleo en la república de Uno XD. La última vez había avanzado mucho tanto con el fondo como con el templete de primer plano, así que por lógica, tenía que dedicarme a tiempo completo al templete de segundo plano. No os engañaré, me daba un perezaaaaal. Es lo de siempre, el ojo empieza a ver por ahí detalles, ornamentos, columnitas, adornos de todo tipo, y Uno no sabe por donde empezar. Pero como el rascar (y otras cosas ;)) todo es empezar, así que despacito y con buena letra comencé a perfilar el tejadillo vegetal y luego el islote sobre el que se asienta, para ir luego dando pinceladas groseras y con brío, prestando -cómo no- siempre atención al claroscuro. He de reconocer que me sorprendió a mi mismo el buen resultado que dio esta estrategia, porque casi sin entrar en detalles, conseguí que los elementos arquitectónicos y escultóricos funcionasen:


Y tras ello, después de consultar con Esteve (¡gran hombre!), me dijo que todavía le faltaba trabajo para estar a la altura del resto del cuadro y que podía ir introduciendo algunas variaciones de color para darle más alegría al asunto. No hace falta decir mucho más, estuve luego de eso corrigiendo algunos detalles de iluminación, utilizando tonos más azulados y rosados para el templete y terminando de perfilar la base con vegetación sobre la que flota. También tiré de blanco puro en la zona iluminada (a la izquierda) para acentuar el contraste, lo que me dio bastante buen resultados, aunque por desgracia en la foto no se aprecia demasiado bien:


Ya para rematar le di una pasadita a este templo y el de primer plano con pinceladas gruesas con colores llamativos, léase, rojo, magenta, algún naranja, etc. lo que muchos han venido considerando "mi estilo" en esto del óleo. Y no les falta razón: nada como una buena pincelada de rojo para hacer vibrar cualquier superficie del cuadro; lo mismo pasa con el magenta en las zonas oscuras, o también con un azul claro, etc. Estos trazos sobre el lienzo ayudan a definir planos y perfilar superficies, de modo que no se confundan unas con las otras.
El cuadrito va ganando con las sesiones y ya sólo le queda una última clase para terminar de poner todo en su sitio, tras lo cual el jefe me ha dicho que empezaremos un nuevo cuadro dedicado a otra gama de color. Me sugirió el azul, debido a lo cual me tendré que hacer con algún azul además de los que ya tengo (me indicó que el azul cobalto podía ser una buena elección y yo entre mí pensé que quizá el prusia podría venir añadirse a mi caja de pinturas ;)). De momento queda terminar de machacar este cuadro, la torreta del borde derecho principalmente y luego a buscar fotossss.

¡Hasta la próxima Espai d'art!

jueves, 4 de febrero de 2016

Espai d'art... Esta semana de jueves

Esta tarde he estado en el Espai d'art. Como pasé el curso de Urban Sketching del sábado que viene al martes pasado no tuve tiempo de ir al Espai así que le pedí a Esteve que del martes me lo pasase al jueves. Puede sonar lioso, pero si se lee despacio Uno lo puede entender ;). En definitiva, salí algo antes del curro para llegar a las 17:30 h al Espai y reencontrarme con mi último óleo que representa un paisaje balinés. El gran jefe me dijo que dado que el fondo tenía un trabajo brutal, era necesario equilibrar el resto del cuadro y que como mínimo, el resto del cuadro debería tener la misma cantidad de materia y más para los primeros planos. Bueno, pues al lío con la estructura arquitectónica de primer plano:


Quería aplicar color pero no sabía muy bien cómo, esa es la verdad, así que hice un primer tanteo en la parte de abajo de este pedestal o lo que sea y por otro lado estuve trabajando la iluminación del mismo. Se pueden apreciar los escalones con más iluminación en la parte en que les da la luz y más sombra donde no. Lo mismo vale decir para las "crestas" de piedra en primerísimo plano, para diferenciar así esta parte de lo situado inmediatamente detrás. En esta primera hora me dio tiempo a repasar toda esta estructura, incluyendo la figura con forma de flor que corona la construcción. Tenía en mente todo el rato lo que decía Esteve, a saber, que teníamos que "engamar" también esta parte, tenían que aparecer también rastros de verde en la piedra, porque de hecho los hay en la fotografía de referencia.
Y me quedaba poquito rato, porque tuve que salir algo antes, pero en este espacio de tiempo logré algunas cosas interesantes:


De momento metí materia a saco en as piedras de abajo del todo, con pincel gordo y trazos de ocre, siena tostada, tierra sombra tostada, verde,... Todo un poupurri de colores que al final dieron en el calvo con la textura y el color de la piedra que pretendía conseguir. El claroscuro se puede mejorar muy mucho, pero ya tenemos un mejor punto de partida para la próxima sesión. Como disponía de un tiempo limitado, pasé a hacer la torreta con ladrillo rojo de la derecha, sobre todo porque había algunos fallos de perspectiva que deseaba corregir. Conseguí enmendarlos, pero a cambio perdí algo de vida en esta parte del cuadro. Si nos fijamos en la fotografía anterior, se ve cómo el borde de las partes de piedra tiene un color claro que lo diferencia del fondo y le da un aire muy vivo. Al retocar esta parte, me pareció excesivo y tendí a eliminarlo, pero ahora comparo ambas imágenes y me parece que la segunda carece de fuerza en este punto. Me tomo nota mental de cara al próximo martes, en el que espero dejar el cuadro muy cerca de su finalización.

¡Hasta entonces Espai d'art!

martes, 26 de enero de 2016

Bali

Ayer estuve en el Espai d'art religiosamente como cada martes, para ver si aavnzaba con el cuadro del estanque balinés. Fue una de aquellas tardes de concentración y donde todo fue saliendo de modo fluido. Para empezar me lancé a por una de las cosas que parecían más complicaditas: el fondo vegetal. Tras un momento inicial de no saber muy bien cómo generar toda aquella gama de verdes variopintos, la cosa fue saliendo. una de las claves fue utilizar el verde cinabrio con blanco para iluminar según qué zonas y por supuesto, el amarillo de cadmio para las hojas más brillantes. Ante esta imposición de colores de la gama, no pude evitar preguntarle a Esteve si podía incluir otros colores menos cercanos a esta paleta. Me dijo que sin problema, pero que se trata fundamentalmente de que haya una gran proporción de verdes en este caso, para sacarle el máximo partido al ejercicio. Menos mal, porque ya había empezado a incluir magentas e incluso algún trazo fugaz de rojo en todo el fondo del cuadro. No puedo explicar de modo técnico lo que pasa cuando añades estos colores, pero por incríble que parezca, a veces refuerzan la oscuridad de ciertas zonas o hace que parezcan hojas aquello que aparece dentro de una masa oscura. Cosas de la percepción y la psicología, supongo ;).
También fui construyendo el templete sobre el agua para que no quedase muy "bajo" de materia, de forma que no pareciese que está en una fase anterior de trabajo del lienzo. Aquí fueron clave desde un ocre amarillo hasta el mismo naranja de cadmio, que ayudaron a construir la ilusión de los elementos arquitectónicos y ornamentales de esta estructura. Así quedó la cosa en torno a la primera hora de trabajo:


Y durante la segunda hora ya hice todo lo demás:


Oséase: el templete de primer plano, reforzando la iluminación de las escalinatas que forman esta especie de altar y las de esa forma pseudovegetal que corona la construcción, la pared que delimita el borde del cuadro y por último, el agua. No puedo expresar con palabras lo agradecido que fue hacer el agua y sus reflejos. Con la paletina ancha y unos cuantos verdes y blancos en diferentes proporciones y a veces en plan veladura, con algo de aguarrás, quedó este agua tan chula y que parece efectivamente reflejar el templete que sobre ella se asienta.
Como adelantaba al principio, fue un día muy productivo y de esfuerzos eficientes, en el que con relativamente poco, se consiguió un gran avance. ¡Semana que viene más y mejor!

¡Hasta entonces!

miércoles, 20 de enero de 2016

Pequeña joya balinesa en el Espai d'art

Ayer estuve otra vez en el Espai d'art para continuar trabajando este primer ejercicio de gamas que había acordado con Esteve, el grande. Os seré sincero: ¡me daba un montón de pereza! No sé, vi la imagen con bastantes detalles y luego la vegetación con sus miles de hojas, la perspectiva que había que cuidar bastante,... En fin, que me daba un palo inmenso ponerme al lío. El caso es que una vez en ello, fue bastante divertido e incluso debo decir de forma poco modesta que me quedó bastante bien, muy compacto. En fin, vamos a ver cómo evolucionó este lienzo.
En primer lugar quise dar buena cuenta del templete en segundo plano, eso sí, de forma muy sintética, marcando más la luz y cómo la estructura "gira" a partir de la arista que se nos presenta antes que preocuparme de hacer los mil detalles de que se compone un templete balinés. De hecho, creo que en una fase más avanzada del cuadro, tampoco me voy a estar preocupando de ello, sino más bien de que funcione y se comprenda, sin más.. Estuve retocando el templo de primer plano, que al final de la última clase había emporcado un poco con las prisas. Recuperé la iluminación y el claroscuro de esta estructura y la que se sitúa detrás, en el borde derecho de la tela. También coloqué algunos puntos de luz con un blanco intenso para marcar estos valores de iluminación. Por otro lado, empecé con el tratamiento de la vegetación del fondo, que es lo que más atención me va a exigir:


Para mí, el cuadro cobró una luz nueva (nunca mejor dicho) y me encontré con ganas de continuarlo, una vez pasada la pereza inicial. Así que fui trabajando los siguientes aspectos:

- La vegetación del fondo más en detalle
- Los bordes de las estructuras arquitectónicas para que se "separasen" del fondo
- La perspectiva y construcción de la estructura piramidal que sustenta el motivo más próximo al espectador
- El agua y sus reflejos
- El "color" y la textura de la piedra
- Y todo ello dio como resultado lo abajo mostrado:


Sí señor, lo veo muy equilibrado todo y listo para una siguiente fase. Uno de los detalles con los que me quedo es la texturización de la piedra en primer plano. Parece tal y cual piedra. Una acertada combinación de ocre con blanco y azul, sobre la que apliqué algunas manchas del granate que estaba utilizando para la torreta del fondo, dieron como resultado un verosímil aspecto de piedra. Luego el agua, me encantó hacerlo un poco a lo bestia y notar cómo enseguida aparecía reflejado el templete. También disfruté lo mío con la vegetación, haciendo mil mezclas de verdes, inzluyendo algo de blanco, magenta, naranja, azul, etc, para logra diferentes matices, respetando el claroscuro general en la zona.
Y aquí lo dejamos, ya muy cerca de las 21:30, que había hambre y sueño, cosas ambas fácilmente solucionables, gracias a lo que sea. Mi intención de cara a la semana que viene es seguir añadiendo materia y aplicar una veladura que Esteve me sugirió hiciese en la parte de la izquierda de la vegetación. Me dijo que quedaba algo plano y que sería interesante darle algunos matices para que ganase en riqueza. Por otro lado, tengo que corregir un leve error en la perspectiva que se aprecia en la errónea inclinación de una línea que representa la base del templete del fondo, nada serio. Esas serán mis directrices, aparte de alguna otra diablura que me invente por el camino ;)

¡Hasta la semana que viene, Espai d'art!

miércoles, 13 de enero de 2016

Nuevo trimestre, nuevo enfoque en el Espai d'art

¡Qué guay reencontrarse con los compis del Espai d'art en en nuevo año! Un trimestre más aquí estamos, dispuestos a darlo todo con los óleos. Había comprado una nueva tela 25 P, para continuar haciendo paisajes, que en principio es lo que me había propuesto para este curso. Había hablado con Esteve de hacer cuadros por gamas, es decir, con imágenes que tuviesen un color predominante. Tenía preparada una batería de fotografías algunas de las cuales había tratado con el GIMP para acentuarles los colores, ya que había entendido que esto era lo que tenía que hacer. El profe me comentó que de lo que se trataba era de buscar instantáneas en las que en torno a un 80 % de las mismas fuese de una gama de color. Pues después de revisar mis opciones, me decidí por esta:


Es un paisaje balinés muy coqueto que me llamó la atención. Para que se entienda lo que yo estuve haciendo con el GIMP, pongo la foto original y debajo la foto con los colores "virados" al verde:



Eso es lo que yo había comprendido, pero finalmente bastaba con la original. Así que me puse manos a la obra a encajar con carboncillo:


Claro, son pocos elementos, pero hay que andar con ojo con la perspectiva que en este caso es de dos puntos y que va "torciendo" las líneas paralelas al suelo en este caso (no siempre tiene por que ser así). Para ser un poco más efectivo, doblé la fotografía ligeramente para marcar la mitad del papel en sentido transversal y longitudinal y medí en palmos el lienzo para trazar un par de líneas que también me indicasen la mitad y el centro del cuadro. De esta forma tan sencilla, tenía información muy valiosa para acometer el encaje y una vez situado este primer elemento en el cuadro, podía continuar don los demás:

Y eso sería a grandes rasgos. Tuve que pelearme un poco con las medidas y proporciones y comerme un poco de la parte superior de la imagen pero en líneas generales está todo conseguido. Se puede observar que el fondo vegetal no tiene casi trabajo. Pensemos en que va a ser una parte muy gestual, de trazos a pincel para marcar la forma de la vegetación, así que no era necesario entrar en demasiado detalle. Sólo me marqué las zonas de máxima oscuridad para orientarme y en posteriores fases lo trabajaré más a conciencia.
Y ya no quedaba mucho más de una hora (encima había llegado media hora tarde), así que intenté cubrir la tela todo lo que pude:


Me dediqué al fondo y al agua, para enmarcar un poco las estructuras arquitectónicas. Aunque se me olvidó hacer la foto, también di un par de pinceladas sobre las de la derecha, para no dejar espacios en blanco en la tela y que no hubiese diferentes grados de trabajo sobre la misma. Pero fue un poco desastre, porque los colores estaban bastante sucios en la paleta y no se entendía muy bien el claroscuro de entrada. Sin problema, ¡la próxima semana más y mejor!

¡Hasta entonces!