Oficialmente el cumpleaños es mañana, pero ayer ya le di el dibujo terminado a mi compi de trabajo y buena amiga Heike para que lo pueda preparar un poco (enmarcar y demás). Por mi parte, no mucho más que comentar, el martes por la noche después de venir del Espai d'art me puse un último rato a perfilar detalles y corregir un par de cosillas que ya había comentado en el último post. Por último, y para darle más profundidad a la mirada y a ciertas partes del retrato, utilicé un poco de negro, en contra de mi proceder habitual, pero la ocasión lo requería. Por último me deuve en el detalle del collar con un par de gestos rápidos que diesen a entender la forma del mismo. Y sin más, así quedó el dibujo finalizado:
A la madre de la interesada le gustó bastante y espero que a Sara también. De manera que ¡muchas felicidades y que cumplas muchos Sara!
¡Hasta la próxima!
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jueves, 21 de mayo de 2015
¡Felicidades Sara!
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martes, 19 de mayo de 2015
Pendiente de veredicto...
Hablo ahora del dibujo para Sara, al que ayer le metí un par de horas. Las directrices eran muuuy claras, resituar el ojo derecho, que había quedado más alto que en la foto, así como alinearlo con el ojo izquierdo. Suavizar los contornos d la nariz y calibrar bien la forma y dimensiones de la misma. Por supuesto, trabajar todo el esquema de luces y sombras de nuevo, para que vaya ganando en materia. Así lo habíamos visto con Heike, la madre de la retratada, y yo me dispuse a atacar estos puntos débiles.
Iba todo más o menos bien, pero en algún momento me empezó a atacar la obsesión del "que quede bonito" y fue lo peor que pude pensar. De pronto estaba haciendo cosas sin sentido, iluminando demasiado algunas partes y oscureciendo sin sentido otras; no estaba respetando las proporciones má elementales y para colmo, los pasteles se me iban mezclando, con lo que al intentar poner un naranja, a veces acababa poniendo un violeta. Así las cosas, me levante un minuto, respire hondo y volví al asunto con más calma. Al final logré salvar la sesión, que pasó volando y llegar a este punto:
Mucho queda que retocar aquí: me molesta especialmente las formas que se dibujan debajo del labio inferior, que exageran en demasía este área. Para colmo y cerca ya de las doce de la noche voy y me doy cuenta de que había hecho la cara demasiado ancha y que me sobraba cerca de un centímetro en la parte derecha de la misma. Tuve que trazar un par de líneas con saña para corregir esto, que también ha dado lugar a que el contorno sea mucho más cuadrado y duro de lo que aparece en la foto. Dentro de este cúmulo de despropósitos, se salva el trabajo realizado en el pelo, que básicamente trataba de perfilar los diferentes mechones y reorganizar el claroscuro correctamente; y muy especialmente estoy contento de la zona del cuello.
La idea era taérselo hoy a Heike al curro, pero no me pareció que estuviese suficientemente bien, así que prefiero darle un último repaso hoy y seguramente mañana se lo pueda entregar ¡que nerviosss! ;)
¡Hasta la próxima!
Iba todo más o menos bien, pero en algún momento me empezó a atacar la obsesión del "que quede bonito" y fue lo peor que pude pensar. De pronto estaba haciendo cosas sin sentido, iluminando demasiado algunas partes y oscureciendo sin sentido otras; no estaba respetando las proporciones má elementales y para colmo, los pasteles se me iban mezclando, con lo que al intentar poner un naranja, a veces acababa poniendo un violeta. Así las cosas, me levante un minuto, respire hondo y volví al asunto con más calma. Al final logré salvar la sesión, que pasó volando y llegar a este punto:
Mucho queda que retocar aquí: me molesta especialmente las formas que se dibujan debajo del labio inferior, que exageran en demasía este área. Para colmo y cerca ya de las doce de la noche voy y me doy cuenta de que había hecho la cara demasiado ancha y que me sobraba cerca de un centímetro en la parte derecha de la misma. Tuve que trazar un par de líneas con saña para corregir esto, que también ha dado lugar a que el contorno sea mucho más cuadrado y duro de lo que aparece en la foto. Dentro de este cúmulo de despropósitos, se salva el trabajo realizado en el pelo, que básicamente trataba de perfilar los diferentes mechones y reorganizar el claroscuro correctamente; y muy especialmente estoy contento de la zona del cuello.
La idea era taérselo hoy a Heike al curro, pero no me pareció que estuviese suficientemente bien, así que prefiero darle un último repaso hoy y seguramente mañana se lo pueda entregar ¡que nerviosss! ;)
¡Hasta la próxima!
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sábado, 16 de mayo de 2015
El retrato de Sara va cogiendo entidad...
El jueves pasado tenía un par de horas perfectas para dar continuidad a este retrato a pastel, teniendo en cuenta que tendría que estar acabado para la semana que viene, y que no quiero andar con prisas de última hora ;). Preparé todos los bártulos y con los pasteles en mano, me lancé a por ello. Fui trabajando por zonas, como se verá a continuación, puesto que el conjunto estaa ya más o menos bien planteado.
En una primera fase estuve trabajando el sector de la izquierda: la blusa y el pelo, dándole mayor riqueza de colores y perfilando con las barritas de pastel sin difuminar, para ir creando efectos de claroscuro y diferenciando unos planos de otros (especialmente en lo que al pelo se refiere). También fui aclarando el tono de la piel en la cara, porque estaba demasiado saturado y en la fotografía original es mucho más "apastelado":
Para continuar, me pasé al sector superior derecho del cabello, que ofrecía unos matices de diferentes colores muy guapos que poder resaltar con el pastel. La amalgama de azules, rojo, naranja e incluso verde da muy buen resultado y define a la perfección las ondas del pelo y las diferentes posiciones de los mechones unos en relación con otros. Por supuesto continué trabajando en la cara, en este caso en la zona de la nariz y la boca, que también tocaba "aclarar". Una vez hecho esto, el parecido con la imagen de referencia se va haciendo más patente:
En esto de los retratos, Uno va aprendiendo con el tiempo que aunque lo que parece lógico es que el parecido se centre sobre todo en los ojos, nariz y labios, resulta que a veces es un pliegue de la piel, el rictus de la boca, una levísima curva que dibuja la ceja o una luz bien dispuesta lo que en realidad nos va a dar este parecido. A veces, las cosas se manifiestan indirectamente y dar un rodeo es la manera de hacerlas visibles, ¡ahí queda eso! Y para terminar la sesión del jueves (que no el retrato):
Era el momento de acometer la parte inferior derecha del pelo, con sus múltiples bucles y juegos de luz y sombra. Como en un primer momento estaban más bien difuminados, fue un trabajo de perfilar y definir, aparte de valorar las zonas de máxima luz y máxima oscuridad. Un detalle que no me gustó es que en mi afán de dotar al cabello de color y vivacidad, se me ha girado un poco hacia el verde y los tonos más verdosos. Tendré esto en cuenta para la próxima sesión. Por último estuve trabajando, (¡casi esculpiendo!) más aspectos de la cara para lograr un aire de mayor naturalidad. Un foco de atención era la boca, en la que modulé la saturación, pues en la fotografía era un tono muuuy suave, cercano al de la piel del rostro. También me estuve ocupando de la pequeña fracción de blusa que se ve en a parte inferior derecha y también de la zona en la que asoma la camiseta, justo en el centro del papel, en el extremo inferior.
Y hasta aquí de momento los progresos. Esto ya va cogiendo cuerpo y actitud. Una de mi mayores preocupaciones, que eran la boca y especialmente los dientes (una de mis bestias negras) han quedado finalmente bastante bien resueltas. Como comentaba anteriormente, tengo que trabajar nuevamente la zona de los bucles del pelo, pues la encontraba más de mi agrado con unas tonalidades más tirando al naranja y el rojo, que también le dan un aspecto más cálido al dibujo. En fin, espero rematarlo mañana en una última acometida, tras la que podremos observar el resultado final y su parecido con la realidad.
¡Hasta entonces!
En una primera fase estuve trabajando el sector de la izquierda: la blusa y el pelo, dándole mayor riqueza de colores y perfilando con las barritas de pastel sin difuminar, para ir creando efectos de claroscuro y diferenciando unos planos de otros (especialmente en lo que al pelo se refiere). También fui aclarando el tono de la piel en la cara, porque estaba demasiado saturado y en la fotografía original es mucho más "apastelado":
Para continuar, me pasé al sector superior derecho del cabello, que ofrecía unos matices de diferentes colores muy guapos que poder resaltar con el pastel. La amalgama de azules, rojo, naranja e incluso verde da muy buen resultado y define a la perfección las ondas del pelo y las diferentes posiciones de los mechones unos en relación con otros. Por supuesto continué trabajando en la cara, en este caso en la zona de la nariz y la boca, que también tocaba "aclarar". Una vez hecho esto, el parecido con la imagen de referencia se va haciendo más patente:
En esto de los retratos, Uno va aprendiendo con el tiempo que aunque lo que parece lógico es que el parecido se centre sobre todo en los ojos, nariz y labios, resulta que a veces es un pliegue de la piel, el rictus de la boca, una levísima curva que dibuja la ceja o una luz bien dispuesta lo que en realidad nos va a dar este parecido. A veces, las cosas se manifiestan indirectamente y dar un rodeo es la manera de hacerlas visibles, ¡ahí queda eso! Y para terminar la sesión del jueves (que no el retrato):
Era el momento de acometer la parte inferior derecha del pelo, con sus múltiples bucles y juegos de luz y sombra. Como en un primer momento estaban más bien difuminados, fue un trabajo de perfilar y definir, aparte de valorar las zonas de máxima luz y máxima oscuridad. Un detalle que no me gustó es que en mi afán de dotar al cabello de color y vivacidad, se me ha girado un poco hacia el verde y los tonos más verdosos. Tendré esto en cuenta para la próxima sesión. Por último estuve trabajando, (¡casi esculpiendo!) más aspectos de la cara para lograr un aire de mayor naturalidad. Un foco de atención era la boca, en la que modulé la saturación, pues en la fotografía era un tono muuuy suave, cercano al de la piel del rostro. También me estuve ocupando de la pequeña fracción de blusa que se ve en a parte inferior derecha y también de la zona en la que asoma la camiseta, justo en el centro del papel, en el extremo inferior.
Y hasta aquí de momento los progresos. Esto ya va cogiendo cuerpo y actitud. Una de mi mayores preocupaciones, que eran la boca y especialmente los dientes (una de mis bestias negras) han quedado finalmente bastante bien resueltas. Como comentaba anteriormente, tengo que trabajar nuevamente la zona de los bucles del pelo, pues la encontraba más de mi agrado con unas tonalidades más tirando al naranja y el rojo, que también le dan un aspecto más cálido al dibujo. En fin, espero rematarlo mañana en una última acometida, tras la que podremos observar el resultado final y su parecido con la realidad.
¡Hasta entonces!
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lunes, 11 de mayo de 2015
EL dibujo de Sara
¡Menudo domingo productivo el de ayer! Eso sí, me costó un buen madrugón, pero por lo menos avancé mucho con este dibujo y pude meterle mano también al de la semana 10. Bueno, pero a lo que estamos: sobre el encaje acometido el pasado jueves, empecé a difuminar los diferentes tonos de pastel para crear el fondo de color sobre el que deberé seguir trabajando. Esta es una fase del proceso súper agradecida, porque se trata de mezclar rayas de colores sobre el papel y luego con la mano, ir distribuyéndolo a saco y moldeando las formas. Es parecido a esculpir con colores, lo cual es una perspectiva bastante sugerente.
Porcuré asimismo introducir colores no tan obvios o incluso discordantes, especialmente en el pelo (un azul celeste, por ejemplo) para que el retrato gane en riqueza. Esto también lo apliqué a las sombras, que como bien comentaba Iratxe en alguna ocasión que recuerdo remotamente, contienen todas azul. Por tanto, la primera parte de la sesión acabó con el dibujo tal y como sigue:
Ya se ve la potencia del tono del papel que nos va a hacer de fondo y que creo ha sido un gran acierto por los matices que nos va a ofrecer. Y después sólo quedaba continuar hasta llegar a esto:
Síiiiii, es verdaaaaad, dejé la cara para el final, a pesar de que en muchas ocasiones he hablado de cómo todo ha de trabajarse a la vez para evitar incoherencias. Pero al tratarse de un encargo, me venció el clásico miedo a "que quede bien" y dejé el rostro para postre, que todos tenemos nuestras flaquezas ;). Lo primero, antes de lograr el parecido es localizar las zonas más claras del retrato y disponerlas correctamente (una parte de la frente, la barbilla, el cuello, las mejillas). Y por supuesto también las zonas más oscuras. Fijémonos que la claridad de las mencionadas zonas no viene dada porque sean claras de suyo sino más bien por que son planos con una determinada inclinación que hacen que la luz incida sobre ellos y reflejan mayor cantidad de luz. ¡Toma ya la parrafada! Pero son este tipo de cosas en las que Uno se va fijando según avanza en este mundo del dibujo y la pintura. Lo que queda realmente muy resultón es la zona derecha del pelo, por los bucles que presenta, que lo hacen muy atractivo a la vista. También estuve aclarando la camisa, ya que en la imagen superior el tono era demasiado semejante a la cara.
Sobre el fondo utilicé una pequeña enseñanza de Esteve: necesitaba un color que evidentemente contenía azul, pero el azul oscuro que tengo es demasiado intenso y necesitaba un color más apagado. En su día me había dicho el jefe: si quieres desaturar un color (es decir, que se apague, que tenga menos intensidad y/o/u concentración de pigmento), lo mezclas con su opuesto. Así que me paré un segundo y pensé en los colores complementarios: amarillo con violeta, rojo con verde y... ¡azul con naranja! Tan simple como meterle estos dos colores mezclados y como por arte de magia nos sale un gris más cercano a lo que estaba necesitando. Gracias a ello, ya se distingue sin problema la figura del fondo y tengo este apartado resuelto.
Podría parecer que en este punto se puede dar por finalizado este retrato, pero la verdad es que le falta mucha definición, más vibración de colores y por supuesto, sacar el parecido un poco mejor, aunque está más o menos encauzado. Tengo que espabilar un poco porque tiene que estar para la semana que viene. Iremos informando puntualmente de los avances al respecto.
¡Hasta la próxima!
Porcuré asimismo introducir colores no tan obvios o incluso discordantes, especialmente en el pelo (un azul celeste, por ejemplo) para que el retrato gane en riqueza. Esto también lo apliqué a las sombras, que como bien comentaba Iratxe en alguna ocasión que recuerdo remotamente, contienen todas azul. Por tanto, la primera parte de la sesión acabó con el dibujo tal y como sigue:
Ya se ve la potencia del tono del papel que nos va a hacer de fondo y que creo ha sido un gran acierto por los matices que nos va a ofrecer. Y después sólo quedaba continuar hasta llegar a esto:
Síiiiii, es verdaaaaad, dejé la cara para el final, a pesar de que en muchas ocasiones he hablado de cómo todo ha de trabajarse a la vez para evitar incoherencias. Pero al tratarse de un encargo, me venció el clásico miedo a "que quede bien" y dejé el rostro para postre, que todos tenemos nuestras flaquezas ;). Lo primero, antes de lograr el parecido es localizar las zonas más claras del retrato y disponerlas correctamente (una parte de la frente, la barbilla, el cuello, las mejillas). Y por supuesto también las zonas más oscuras. Fijémonos que la claridad de las mencionadas zonas no viene dada porque sean claras de suyo sino más bien por que son planos con una determinada inclinación que hacen que la luz incida sobre ellos y reflejan mayor cantidad de luz. ¡Toma ya la parrafada! Pero son este tipo de cosas en las que Uno se va fijando según avanza en este mundo del dibujo y la pintura. Lo que queda realmente muy resultón es la zona derecha del pelo, por los bucles que presenta, que lo hacen muy atractivo a la vista. También estuve aclarando la camisa, ya que en la imagen superior el tono era demasiado semejante a la cara.
Sobre el fondo utilicé una pequeña enseñanza de Esteve: necesitaba un color que evidentemente contenía azul, pero el azul oscuro que tengo es demasiado intenso y necesitaba un color más apagado. En su día me había dicho el jefe: si quieres desaturar un color (es decir, que se apague, que tenga menos intensidad y/o/u concentración de pigmento), lo mezclas con su opuesto. Así que me paré un segundo y pensé en los colores complementarios: amarillo con violeta, rojo con verde y... ¡azul con naranja! Tan simple como meterle estos dos colores mezclados y como por arte de magia nos sale un gris más cercano a lo que estaba necesitando. Gracias a ello, ya se distingue sin problema la figura del fondo y tengo este apartado resuelto.
Podría parecer que en este punto se puede dar por finalizado este retrato, pero la verdad es que le falta mucha definición, más vibración de colores y por supuesto, sacar el parecido un poco mejor, aunque está más o menos encauzado. Tengo que espabilar un poco porque tiene que estar para la semana que viene. Iremos informando puntualmente de los avances al respecto.
¡Hasta la próxima!
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sábado, 9 de mayo de 2015
Un dibujo para Sara
Hace unos meses, mi compañera de trabajo Heike me comentó que le gustaría regalar un retrato a su hija mediana, porque en alguna ocasión ésta se lo había pedido. Total, que hace más o menos un mes, lo concretamos y quedamos en que le haría un retrato para su cumpleaños el 22 de Mayo. Le dije a Heike que el pastel podía ser una muy buena idea para este retrato y el tamaño aproximado de unos 52 x 32.5 cm. De manera que me pasé el jueves por Barna-Art para pillar un papel Canson sobre el que acometer esta faena. Estuve valorando algunos colores, pero la idea que llevaba en la cabeza era de utilizar uno color rojo. En este caso me decanté por un Canson color Burdeos o Bordeaux, como se prefiera. Por un lado pensé que las minúsculas trazas de rojo que se pudiesen apreciar le darían gracia a este retrato y por otro lado, la parte de atrás quedará en este rojo, que queda muy chulo en caso de enmarcar con metacrilato, por ejemplo.
¡Basta de cháchara y al lío! Me puse un rato largo por la tarde para hacer el encaje y dejarlo lo más cuadrado posible, ya que en este caso se trata de pulir el parecido. Cogí mis adorados pasteles Rembrandt que estaban parados desde hacía ya mucho y con el verde limón me puse a ello:
Y ahí está el comienzo de este retrato. Las medidas están bastante bien cogidas y el parecido en esta primera fase también. Por supuesto todo ello irá variando en función de este primer encaje, pero tengo un buen presentimiento sobre este dibujo. Iremos viendo el desarrollo en próximos posts.
¡Hasta entonces!
¡Basta de cháchara y al lío! Me puse un rato largo por la tarde para hacer el encaje y dejarlo lo más cuadrado posible, ya que en este caso se trata de pulir el parecido. Cogí mis adorados pasteles Rembrandt que estaban parados desde hacía ya mucho y con el verde limón me puse a ello:
Y ahí está el comienzo de este retrato. Las medidas están bastante bien cogidas y el parecido en esta primera fase también. Por supuesto todo ello irá variando en función de este primer encaje, pero tengo un buen presentimiento sobre este dibujo. Iremos viendo el desarrollo en próximos posts.
¡Hasta entonces!
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