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sábado, 13 de agosto de 2016

Viernes corto en el curro, vamos a hacer unas frases en cancilleresca...





Cuando a Uno se le mete algo en las castañas (como diría mi querida madre), no para hasta darle fin. Es lo que tiene, amigos, así es que también el viernes encontré mi ratito de asueto en el trabajo para poder ir haciendo una frasecita:


Muchos habréis reconocido que se trata del inicio de Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez. Es un libro que me marcó muchísimo en la época, por todo, la forma en que escribe el arriba mencionado, la estructura del libro, el realismo mágico, el repaso por la historia latinoamericana, etc. Es uno de aquellos libros que marcan un antes y un después en la Historia de la Literatura, vaya ahí mi humilde opinión. Y tanto la primera como la última frase del libro son de una potencia abrumadora, así que era una buena motivación para practicar la caligrafía cancilleresca. De hecho me comí una palabra por el camino, pero no altera el sentido de la frase. Aproveché para hacer unas pocas florituras e ir soltándome con esto.
La cosa no quedó ahí: luego por la tarde tuve un ratejo para ponerme a hacer lo mismo pero ya con la pluma Speedball y con la tinta hecha a base de nogalina en papel malucho, que es lo mejor para soltarse. y estuve buscando algunas frasecitas en latín que caligrafiar:



Queda chulo, pero se nota que hay que calentar la mano, como puede verse a continuación:





Probé a hacer la misma frase de Cien años de soledad con la pluma y fue una gozada, muy fluido todo. Para rematar hice la primera frase de La metamorfosis de Kafka, otro libro que me encanta:





Y de paso me tiré a la piscina e intenté hacer algo que nunca había probado, doblando el grosor de las letras. Así que este fue mi viernes, aunque ahí no quedó la cosa...

¡Hasta ahora!

domingo, 13 de marzo de 2016

Caligrafiando...

¿Y qué mejor para un rato tonto que un poco de caligrafía? El domingo por la mañana, después de ir a correr un rato era una de esas horas tontas de la mañana en la que no hay mucho que hacer y para la comida quedaba un rato. ¡Perfecto! Saqué la pluma Speedball, la tinta de nogalina y los papeles de DIN A3 y me dispuse a continuar (despacito y -nunca mejor dicho- con buena letra) con el curso que da online el amigo Rousselot en Domestika. Había visto el vídeo en el curro, pero ahora me puse a verlo más a fondo, comparándolo con la pauta que tenía y un poco más a mis anchas en papel más grande. Se trataba en esta ocasión de hacer mayúsculas, números y signos de puntuación:


Queda muy guapo así visto, pero no era tan fácil ;). Cuesta al principio porque hay que andar calculando dónde empieza y acaba cada trazo y eso supone estar bastante atento, que por otro lado es lo que hace de la caligrafía casi un arte de meditación. Claro, las minúsculas ya más o menos las tenía pilladas por la mano, pero para las mayúsculas, los trazos cambian, hay mucha línea vertical inclinada con una ligera curva y también mucho trazo en curva que pone a prueba la paciencia de Uno (la 'B', 'D', 'P', 'R', etc...). Y curiosamente las que más me molestaron fueron algunas de las que parecen más sencillas de entrada: la 'I', la 'O', la 'U', en fin, mucha práctica le falta a Uno todavía:


Y en una segunda página acabé con el alfabeto. La 'Y' me salió bastante bien, a pesar de ser una letra que me da algún dolor de cabeza. Y la que suelo clavar es la 'Z' mira tú por dónde. Para terminar la vídeo lección, se trataban los números, que me resultaron bastante más costosos de lo que había pensado en un principio:


Eso sí, quedan guapísimos, porque unos van por encima de la línea de escritura y otros por debajo, como las letras. EL '6' y el '0' me resultaron especialmente puñeteros. Al lado se pueden ver los signos de interrogación que según el profe no existían en la época pero lógicamente ahora sí se utilizan. Una vez hecho esto mi idea es seguir practicando en pequeñito en el curro, ¡a ver si me dejan!

¡Hasta otra!