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sábado, 11 de junio de 2016

Urban Sketching + Spinning




Esta mañana nos había convocado Antonio enfrente de la Estació del Nord de Barcelona. Al llegar nos encontramos con todo el pastel:


Mogollón de gente en sus bicis de spinning y tres monitores (¡tres!) preparados para desgañitarse y motivar a toda esta buena gente. Para mi guay -pensé yo. ¡Qué iluso! No contaba con los bafles que había en el suelo y que empezaron a escupir música a un volumen atronador. Siguieron así durante una hora y media más o menos, y es posible que algo de todo este ritmo frenético se volcase en mi dibujo:



La idea de la disposición fue del profe y el rotulador de base mío. Cuando estaba dándole color, me sugirió Antonio que hciese un poco como mi buena compañera Espe y diese manchas de color más a lo salvaje. y me puse a ello. Me ayudó la propia Espe, con unas manchas brutales y muy salvajes, momento que aproveché para fichar cómo da ella el color a sus dibujos, que son una pasada ;).
Luego volvió Antonio a repasar con rotulador 0.2 mm algunas líneas que habían quedado sepultadas bajo el aluvión de color y a hacer un par de trucos con el Posca blanco, para resaltar la figura de los pobres ciclistas y algunas partes de la cristalera de la estación. Resultado: ¡yo no hice casi nada! XD. Es muy interesante ver cómo trabajan los demás y compararlo con lo que Uno mismo hace para poder ir avanzando y adoptar nuevos enfoques que de otra manera no se me ocurrirían. Luego hice una ronda de fotos:












Y sin más nos fuimos a tomar una caña, que el jefe estaba seco y el día invitaba. Nos dirigimos a una terracita cercana y entre unas cuantas historias y risas nos pasamos un rato muy agradable en esta penúltima sesión del trimestre que ya va tocando su fin.

¡Hasta la semana que viene Urban Sketchers!







¡Marchando una de Urban Sketching en la Academia Taure!




La semana pasada tuve una mini-revelación en lo que al Urban Sketching se refiere. Me gusta hacer escenas, retratar a la gente en actitudes diversas, ver cómo interactúan e intentar dejarlo reflejado en mi cuaderno. Es muy divertido y al final quedan unos dibujos muy orgánicos y dinámicos. Así que estuve toda la semana rumiando que tengo una oportunidad semanal muy buena para hacer esto mismo en la Academia Taure. Es decir, en lugar de ir a lo que usualmente se va en las sesiones de desnudo, a dejar plasmadas las poses del/la modelo lo mejor posible, me planteé asistir allí como si documentase un hecho, incluyento al/la modelo en el medio d ela gente que dibuja. Es un pequeño cambio de enfoque pero lo cambia todo, porque el centro de atención es múltiple y lo interesante es rescatar el ambiente, no las poses. Total que me curré esto:


Me llevó unos 40 minutos, y después de ello, volví a la modelo, aunque siempre desde una marcada estética USK:





En la siguiente pose, empecé a jugar con la disposición del cuaderno, y dado que ni siquiera habré hecho un cuarto de este que me ocupa, dejé de intentar contener mis dibujos en una página y me propuse hacer que se desbordasen, utilizando la unión entre ambas. Buena muestra de lo que digo son los siguientes apuntes:



En este último traté de recrear una escena, pero se me fueron las proporciones y preferí dejarlo así en lugar de colorear. Y luego un par de ellos verticales:





Y la versión en pequeño de este segundo, porque no me había gustado la pésima estimación de las proporciones en el anterior:



Y ya para rematar 2 horizontales ocupando 2 páginas:





De lo mejorcito que he hecho  en mucho tiempo, lástima que en la vorágine del sombreado no me diese tiempo a llegar a la cara para rematarlo, pero no se puede ganar siempre ;). Una experiencia genial que me afianza en la idea de que hay que empezar a llenar cuadernos sin mucho mimo, como hace por ejemplo Dwaynesdoodles en Instagram. De hecho, estoy empezando a mirar otras libretas, como las Leuchturm1917 para ir a cuchillo con los dibujos e ir perdiendo manías y ganando fluidez.

¡Hasta la próxima Academia Taure!

jueves, 9 de junio de 2016

¡Siguiente! Dibujo de la semana 16




¡Peazo pez colorín! Todavía me quedaba darle un buen repaso y estuve ayer más rato de lo que pensaba para poder acabarlo, pero en fin, colorido ha quedado de narices. Lo primero, me metí a muerte con el pececillo, porque había zonas que me demandaban mucha atención e iban a ser complicadas. Sobre todo aquellos puntos en los que había dado un color de base y había tenido que hacer manchas o líneas en colores opuestos (amarillos en zonas de azul oscuro o azules encima de amarillos especialmente). Claro es muy complicado porque si se mezclan los colores, nos da un marrón muy sucio que no nos ayuda en nada. Por eso tendría que haber planificado con cuidado la estrategia a seguir, pero teniendo en cuenta los límites autopropuestos para estos dibujos, no podía andarme con remilgos. Otra opción que todavía no he ensayado es la de aplicar una capa de spray fijador, con o cual esa zona queda fija y se puede trabajar sobre ella; experimentos que Uno se tiene que plantear en algún momento ;). Donde se puede observar un buen tratamiento del dibujo sin solapamiento de colores es en la cola del pececillo, que tuve que reajustar para mejorar el claroscuro. Lo demás fue batallar por las diferentes zonas del pez para crear una imagen lo más fidedigna posible, cosa que no siempre se ha conseguido:


Fue muy complicado hacer la parte de la aleta lateral que es semitransparente y parece estar en movimiento. Uno diría que es bastante sencillo, unas cuantas líneas en azul oscuro y apañado. Pero había unos juegos de transparencias y espacios translúcidos que lo complicaban todo un poco. El ojo también me dio algún dolor de cabeza, pero lo resolví medio bien, aunque al final del dibujo le di un par de toques más como se puede apreciar en la siguiente foto:



Pero vamos, que básicamente en la segunda parte de esta sesión me dediqué al fondo. Es mi batalla contra las partes desenfocadas de las fotos. En un primer acercamiento no me quedó mal, pero siempre tengo la sensación de estar esquematizando y geometrizando demasiado las zonas de color. Como si fuese un pinta y colorea. Y no, señor@s, aquí es más una cuestión de fluidez y esta geometrización da lugar a aristas demasiado cortantes entre unas zonas y otras. Así que paré un instante a reflexionar qué forma realmente tenían esas manchas y determiné que seguían una pauta más bien redondeada. Así que empecé a trazar manchas con forma circular por doquier y a dejar trazos anchos (ejecutados con el lateral de la barra de pastel) invitando a que el ojo hiciese la fusión entre colores em la retina ;). Y la verdad es que visto a aro pasado, me gusta la textura y también el hecho de no haberle dado importancia al fondo, para que destacase el pez, ya que toda la fotografía era muy colorida. En fin, que como pasa muchas veces, podría haber estado mejor, pero no es ningún desastre. Ahora a por el próximo...

¡Hasta entonces!




miércoles, 8 de junio de 2016

Avanzando con el último cuadro

Bien, bien, bien y ¿qué dirían Vds. que estuve haciendo el martes por la tarde? Pues lo de todas las semanas (y bendita rutina sea ésta): ir al Espai d'art con los compis a charlar un ratejo, compartir historietas, ver lo que hacen los demás,... ¡ah! ¡Y pintar también un poco! XD
La semana pasada había comenzado esta especie de cuadro simbólico que tenía desde hace tanto tiempo en la cabeza. Sólo eso ya es un triunfo y además hay que poner los proyectos en acto en algún momento dado de la vida ;). Había estado haciendo una búsqueda intensiva de brazos, antebrazos y manos por internet, para cuadrar la imagen con la del desierto que ya tenía y que además las iluminaciones fuesen semejantes y eso no le restase coherencia al conjunto. Pues bien, tras hartarme de ver fotos que no tenían ni pies ni cabeza para mis propósitos (no, en serio, había de todo, especialmente fotos muy desagradables de heridas, ligamentos, tendones, etc.), encontré unas cuantas que me podían servir, y la que mejor me podía ayudar era esta:


Bien es verdad que el brazo de la izquierda, que es el que a mi me interesa tiene la iluminación invertida, pero basta con invertir también la imagen para poder encajarla en el conjunto. Luego estuve haciendo algunas fotos en casa para simular la iluminación del brazo y la mano (lo que más me preocupaba) y de entre todas ellas, esta me podía hacer buen servicio:


¡Menudo loco! Me reía yo solo pensando en la situación, pero era necesario para llevar este cuadro a buen término. Total, que haciendo un poupurri de todo esto, empecé a trabajar el brazo sobre el lienzo:


Me flipa la iluminación en la zona del dorso de la mano y también cómo al hacer un experimento con los dedos y pintar el contorno de azul, me ha dado una iluminación tenue que se ajusta perfectamente con el resto del cuadro.. Y una vez hecho esto que era lo que más me "preocupaba" o por lo menos a lo que más atención quería prestar, pase a cargar el fondo con más materia:


¡Buah! Me ha quedado un cielo bastante guapo, modestia aparte. Cuando Esteve lo vio me dijo que molaba, que era bastante apocalíptico. Y eso que también fue producto más del azar que do otra cosa, porque fui mezclando azules con cierto orden pero también de forma descuidada y un poco de verde rebajado con blanco para matar la monotonía del color. Me encanta igualmente el desierto, el primer plano me refiero, porque el fondo lo tuve que dejar un poco de cualquier manera ante la falta de tiempo. En la primera duna que soporta los pasos del caminante, he dado un tratamiento muy sucinto a las huellas, sin querer reflejar exactamente cada hoyo en la arena, sino libremente dando a entender las zonas de máxima claridad bañadas por la luz y otras más sombrías por donde ha pisado el pie de la figura del fondo.
Pero sobre todo, lo que me gusta, es el conjunto ;). Una compi se acercó para decir que daba un poco de miedo, que impresionaba, y era ese efecto dramático el que yo quería conseguir, así que podemos decir que vamos por buen camino. La semana que viene debería ser la última o penúltima sesión, ¡ya se verá!

¡Hasta entonces!


martes, 7 de junio de 2016

Lunes de terracita

Imaginaos: lunes por la tarde, con unos 24 graditos, nos reunimos unos cuantos sketchers convocados por Antonio para dibujar desde la terraza del Museo de Historia de Catalunya como parte de un curso intensivo de dibujo. Pues eso, una gozada y encima con una cervecita para acompañar el duro tracne XD. La terraza está situada en la azotea del edificio y tiene un aire muy cool y relajado. Éramos unos 8 participantes y nos pusimos a dibujarnos los unos a los otros integrándolo todo en una escena. Pues nada, aprovechando que llevaba unos días a full con lo de las escenas y que me estaban quedando fetén, me lancé a la piscina en esta nueva entrega de los dibujos de Uno.
Comencé por situar levemente los límites de la terraza a la izquierda de la imagen y con un marco más o menos hecho, me lance a por las 4 figuras del centro de la escena. Quedó chulo, la verdad. Lo único que al incluir a los otros dos compañeros más a la derecha tuve que deformar (o mejor dicho, dejar de deformar) la perspectiva, porque si no no me habrían cabido. De hecho y en proporción, la persona en el extremo derecho está más grande de lo que debería, pero tenía una pose tan golosa que no pude evitar explayarme. De hecho todo fue un explayarse en este sketch. Antonio nos dijo que teníamos unas 5 hojas para desarrollar esta escena ¡y vaya que si les di uso! Es muy relajante dibujar sabiendo que los límites son más laxos y que no tienes que ceñirte a una porción del cuaderno. Después de darle color, la cosa quedó de la siguiente manera:


Había estado discutiendo con Antonio la mejor manera de enfocar el color en este dibujo. En un principio había pensado en el amarillo y el morado, que es el complementario, para las sombras. Pero después de hacer una prueba fugaz sobre el ticket de las consumiciones, convenimos en que era mejor utilizar los tonos amarillos para las personas y elementos de importancia y un tono verde-azulado para las sombras y demás. Me habría gustado ver el dibujo hecho con morado, pero he de admitir que quedó guapo de esta manera. Sobre todo empieza a gustarme que aunque las personas no estén situadas 100 % de manera correcta, la impresión de movimiento y de vida que respira el ambiente es brutal. También me encuentro muy a gusto dibujando personas, es la verdad, y ahora que empiezo a integrarlas en un todo con el paisaje, todo respira y se genera una vida que mis dibujos antes no tenían. ¡Seguimos avanzando!

¡Hasta otra!

lunes, 6 de junio de 2016

Jardines de Casa Muñoz Ramonet




Ayer domingo habíamos quedado con Antonio para una cosa que le había surgido. Había conseguido que pudiésemos estar presentes unos cuantos sketchers en la inauguración de los Jardines Muñoz Ramonet, en el barcelonés barrio de Sant Gervasi. Se trata de una finca con su palacete que perteneció a Ferran Fabra i Puig, a la sazón alcalde de Barcelona y cuyos jardines encargó a Jean-Claude-Nicolas Forestier, uno de los paisajistas más relevantes de principios del siglo XX. Tras la muerte del alcalde, la finca fue comprada por los hermanos Muñoz Ramonet, que le dieron otra vuelta de tuerca al jardín con el paisajista Joan Mirambell i Ferran. Tras años de abandono y aparentemente litigios sobre la casa, se ha conseguido a través de la fundación que lleva su nombre poder recuperarla y abrirla al público.
Nosotros pudimos entrar un poco antes que los demás para ir buscando dónde nos queríamos posicionar durante la inauguración. la verdad es que el sitio era recoleto y espectacular:






No dio tiempo más que a dar una vuelta rápida y a sentarnos y ya empezó a llegar la gente a curiosear. También había un cuarteto de cuerda tocando piezas clásicas y unos señores con unos trajes muy currados de hojas y cosas de naturaleza que iban haciendo una pequeña performance por todo el espacio. ¡Hasta vino la tele y me hicieron unas preguntillas! Aquí dejo el enlace (minuto 9).
Pero nosotros a lo nuestro. Tomamos posiciones con otros compis a lo largo de uno de los estanques del jardín y desde allí intenté captar la escena general, asomando la casa en el último plano. Había comenzado con ciertas rigideces, pero luego me acordé de lo que había hecho el sábado, y decidí soltarme, tanto con la línea como con el color. De nuevo, estuve atento con la acuarela y apliqué primero los colores más claros y los verdes, para luego pasar a tonalidades más oscuras (ocre amarillo, marrón) y gracias a ello, el apunte levantó un poco la cabeza:







Esto debieron ser unos 40 minutos, y luego me fui en busca de nuevos objetivos. Encontré por ahí a una muchacha que captaba el ambiente con unos pasteles y tenía ahí un montón de materiales sobre el suelo, así que me tiré al barro y empecé a dibujar todo lo que pillaba:





Y así, casi sin querer hice uno de los mejores sketches que recuerdo, lleno de vida. Total que me vine arriba y con el tiempo que me quedaba, me fui al siguiente estanque a terminar con la jornada de apuntes:





Nada oye, que estaba en racha desde el sábado por la mañana y decidí aprovecharlo XD. Al final, el cuaderno japonés que me llevé quedó tal que de esta manera:





Y luego un par de fotos que alguien hizo:










Pues fue una jornada muy agradable, simpática y en la que el tiempo me cundió bastante. No sé, empiezo a ver muchas posibilidades nuevas en esto del sketching y de hacer escenas, además el hecho de trabajar con la paleta limpia realmente me ha dado un nuevo modo de enfocar las cosas (¡tanto puede cambiar las cosas una cosa tan sencillita! ;)). Encima hoy tenemos curso intensivo por la tarde, con el tema estrella: ¡¡terrazas!!

¡Hasta la próxima!





domingo, 5 de junio de 2016

Nuevo nivel en sketching



Estimad@s lector@s de este humilde blog: hoy ha ocurrido algo en la sesión de Urban Sketching a la que asisto habitualmente los sábados. Algo ha hecho click en mi cabecita loca y he dado un nuevo paso en esto de dibujar escenas. Como l@s más antent@s sabréis, este trimestre Antonio nos ha puesto a unos pocos que llevamos más tiempo a dibujar grupos de personas y escenas. La semana pasada fue un desastre para mí, así que esperaba currármelo esta semana y sacar algo chulo. pero también me apetecía pasar un buen rato y sin pretensiones (qué buena palabra: ¡pre-tensión!). Por otra parte, había cogido de la biblioteca el libro de Thomas Thorspecken sobre Urban Sketching y me había resultado muy inspirador. Todo este conjunto de factores para explicar que alguna confluencia de los mismos vino en disponerme de una manera favorable a la jornada que teníamos por delante.
Antonio nos había emplazado en la parada de FGC de la Avinguda del Tibidabo, en la zona alta de Barcelona. En esta avenida se encuentran una serie de palacetes muy guapos que son los que nos disponíamos a dejar plasmados en nuestros cuadernos. De entre todos yo elegí el que alberga el Asador de Aranda, un edificio complicadito a más no poder, pero tenía la secreta intención de no complicarme demasiado la vida.
Y como se trataba de organizar una escena, pues dibujé a los primeros transeúntes que vi por allí a la izquierda del cuaderno, bajando por la calle. Quedaron bastante chulos, pero una vez hechos me di cuenta de que había dibujado la calle en una perspectiva que no me permitía continuar con el dibujo... sin forzarlo bastante. Y se me ocurrió que si doblaba bastante algunas líneas aquello podía dejarme un marco excepcional para cuadrar la imagen y que el edificio no quedase como una pegatina, sino que formase parte de un todo. Fue de esta manera que dejé hecho el siguiente dibujo a rotulador:


Y también como novedad, había limpiado mi cajita de acuarelas. Últimamente estaba tan sucia que hasta Antonio que es un fanático de dejar los restos sobre la cajita me había dicho que estaba tela de guarra. Aquí se puede ver el aspecto que presentaba ;):


y ahora lo bueno. Empecé a pensar en utilizar la acuarela de forma más racional y eficiente. Es así que empecé con los amarillos (que si lo pienso bien nunca están presentes con mucha pureza en mis dibujos) y luego con verdes, que también se me suelen ensuciar. Y fui haciendo manchas más generales apra la vegetación y para el suelo. Y no me preocupé demasiado por los detalles y sí más por el aspecto del conjunto. Entre estas y otras cosas, al final conseguí un dibujo que me dejo encandilado:




Lo veo ya muy Urban Sketching, muy dentro de lo que son estos dibujos rápidos pero que con pocos recursos cuentan toda una historia. Así que me quedé muy contento con que de pronto todo haya encajado en mi cabeza y lo haya podido trasladar al papel. Para postre os dejo con unas fotos-finish del evento ;):









Y es de esta forma como acabamos otra jornada para el recuerdo del grupo de urban sketchers. De verdad que fue muy entretenido, todo ello aderezado con los comentarios y risas de los compis, que es un acompañamiento ideal para estas salidas.

¡Hasta la próxima Urban Sketchers!




http://www.asadordearanda.net/es/content/asador-de-aranda-barcelona-av-tibidabo