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jueves, 3 de septiembre de 2015

Ejercicio de paciencia oriental

Y ya que estamos en Tailandia, ¿por qué no hacer un pequeño intento de dibujar con paciencia y lentitud? Reconozco que desde hace un tiempo me gusta poco dibujar en detalle y prefiero lanzarme a lo salvaje contra el papel de turno. Pero en vacaciones, cuando el ritmo se ralentiza, pensé que era una buena idea intentar algo diferente.
Le había echado el ojo a un logo de una famosa empresa de cerveza y agua tailandesa llamada Singha. Era perfecto para trabajar en un solo color y pensé que para ejercitar la paciencia, nada mejor que un instrumento algo imprevisible como es el pincel recargable. Se trataría, por tanto, de ir sobre la marcha generando manchas planas y conservando las líneas entre ellas sin invadirlas con la tinta. Parece fácil pero me costó telita acostumbrarme. Al no tener un esquema previo, tenía que calcular al mismo tiempo las proporciones, la posición y dimensión de las manchas, mantener un grosor similar en los espacios entre manchas, etc., etc. En un primer intento la cosa quedó así:


En general no me puedo quejar, aunque eso sí, me llevó una enorme cantidad de tiempo sólo hacer esta parte del diseño ¡y eso que todavía faltaban algunas de las parets más difíciles del mismo! Claro, no se trata de un estilo muy Urban Sketching en principio, donde predomina la velocidad y los acabados más gruesos. Realmente era algo casi cercano al Zen que requería grandes dosis de concentración.

¡A ver cómo queda acabado!

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Clase de yoga matutina en Orion

A veces, a Uno le toca hacer algo de yoga. Teniendo en cuenta que mi mujer es profesora de esta milenaria disciplina, no es extraño ;). En Koh Phangan está viviendo una amiga del mundo del Yoga que nos llevó a comer y a visitar sitios fantásticos. Trabaja en una escuela de Yoga muy chula que se llama Orion y teníamos la posibilidad de hacer clases allí. Duele un poco, porque había que levantarse para estar allí sobre las 7 h de la mañana, pero a pesar de unas agujetas notables, mereció la pena.
Llevaba yo una bolsa con cosas varias entre las que se encontraban los rotus y demás historias del Urban Sketching, y una vez hube terminado mi práctica, viendo que a mi mujer le quedaba un ratejo, me lancé a hacer unos apuntes muy rápidos de la parte final de la clase:
 

Utilicé para ello los Tombow y Stabilo Point 88 que se dejan diluir bien con algo de agua  y así es más fácil dar a entender los volúmenes y dar una sensación de tridimensionalidad. En alguno de los casos tuve que medio inventarme buena parte del apunte, debido a un imprevisto cambio de posición. Me habría gustado hacer una serie de asanas en pequeñito pero lamentablemente no tuve tiempo para ello ¡aunque siempre habrá alguna oportunidad!
 
¡Hasta la próxima!

Playa de Shritanu en Koh Phamgan

¡Toma playa de postal! No, en serio, lo de la playa de Shrittanu al lado de la que nos quedamos no era normal. Teníamos una playita entera casi para nosotros, con una ocupación mínima y con la suerte añadida de que hacía un tiempo bastante bueno. Casi demasiado, porque no se podía aguantar muy bien el calor en la arena y además el agua no refrescaba ¡estaba calentorra!
En fin, uno de estos días, y por no perder práctica me llevé las cositas de dibujar y me puse con las acuarelas a sugerir el paisaje. la cosa me convenció hasta tal punto que finalmente decidí no meterle línea ni rotulador ni nada:


Me empecé a fijar en cómo hacer el cielo de una manera más realista y efectiva, y no cubrirlo todo de azul uniforme, por ejemplo. Y empecé a entender (algo hizo 'click' en mi cabecita) que teñir el cielo con acuarela tiene mucho más que ver con los espacios vacíos que con el color. Es decir, que se trata de saber dónde dejar huecos blancos para sugerir las nubes y no tanto de dibujar las nubes con color. Recuerdo que Fortuny, por ejemplo, hace unos cielos a la acuarela soberbios con apenas cuatro manchas, eso sí, puestas donde tienen que estar. Y esa es la línea que decidí seguir. Hay un pequeño gran defecto en la zona de la arena, que consiste en que al seguir la forma de la playa con una pincelada curva de ocre muy diluido, da la impresión de que hay una parte de la playa en cuesta. Intenté corregirlo, pero no fue posible y así quedó la cosa. Muy graciosas quedaron las cabañas del fondo, aunque lógicamente se podría haber resuelto de otra manera.

¿Seguimos?...

sábado, 29 de agosto de 2015

Nuestro balconcito en Koh Phangan


Pues nada, henos aquí en Koh Phangan, una isla al lado de Koh Tao, famosa por su Full Moon Party - una fiesta masiva con mucha tradición pero que lamentablemente ha acabado por ser algo así como Lloret de mar en su peor faceta, llena de guiris- pero que en verdad esconde muchos rincones espectaculares y tranquilitos. Nosotros vinimos a dar con uno de ellos, en búsqueda de una amiga que desde hace unos meses vive por aquí. Me refiero a la zona de Shrittanu, en la zona noroeste de la isla y que es un oasis de tranquilidad, con gente simpática y amable y unas playas de postal en las que pudimos pasar horas sin agobiarnos por la gente, ya que estaban bastante desocupadas.
Tuvimos además el aliciente de irnos desplazando en moto, lo que nos dio una libertad de movimiento considerable para acercarnos al cercano pueblo de Tong Sala o ir a ver templos que se escondían por el interior de la isla.
Estando en el balconcito de nuestro bungalow, me pareció una buena estampa para hacer un pequeño ejercicio de acuarela, sólo mancha sin línea. El papel sobre el que lo hice tiene algo de historia: el año pasado, cuando fuimos de viaje por la India, me llevé un papel muy grueso para acuarela de formato cuadrado. Era un cuadernito de 25 hojas y de unos 10 x 10 cm con el que pensaba yo hacer algunos retratos con las estupendas fotos que mi mujer iba haciendo de la gente que salía a nuestro paso. Finalmente no hice nada con él, por falta de tiempo y ganas, así que se quedó descansando en mi caja de los materiales para dibujo a la espera de mejor ocasión. Y la ocasión llegó en este momento. Hice una primera aproximación a lo que yo intentaba plasmar:
 
 
Mal, maaaaaal. Un poco desastroso. Empecé a trazar con manchas suaves la estructura del bungalow, que no había quedado muy mal, pero fracasé estrepitosamente a la hora de hacer el fondo. Precisamente porque quería que fuese el fondo, pero a la vez lo veía como uno de los protagonistas del dibujo, por la vivacidad de la vegetación, que saltaba -casi literalmente- a la vista. Esto causó un malentendido entre mi cerebro y mi mano que dio este resultado. Para colmo de males, intentando dotar de mayor protagonismo a la barandilla y el poste de madera, hice unas líneas con el pincel recargable que se extendieron por la mancha húmeda y acabaron de desbaratar cualquier buena intención que tuviese. Es un efecto que puede ser muy agradecido en otros casos, pero desde luego no en este. En general tengo que intentar pararme a observar y determinar con claridad qué será aquello sobre lo que quiero llamar la atención del observador para evitar este caos de manchas casi sin sentido.
Para redimirme, hice un segundo intento:
  

Vaaaaaaale, esto ya es otra cooooosa. Aunque tenemos el mismo problema con la vegetación del fondo, hay una intención muy buena en la sombra arrojada por la barandilla y también en el tratamiento de la hamaca y los pliegues de la tela. En el momento en que terminé de hacer la vegetación me di cuenta de que habría sido mucho mejor haber dejado casi en blanco el sector por el que entra la luz, para mejorar la sensación de la luz entrando entre los barrotes. Pero a posteriori poco se puede hacer. También me quedo con la perspectiva, muy exagerada con la finalidad de destacar todo esto en contraposición al fondo.

¡Volvemos en cuanto podamos!

El templete del Wind Beach Resort

¡Amig@s! Ya estamos alojados en Koh Tao en el arrriba mencionado "resort". Aquí llaman resort a todo, no es que estemos en un complejo hotelero de 37 estrellas. De hecho son como pequeñas habitaciones adosadas. No hemos tenido mucha suerte, porque el sitio es bastante ruidoso, lleno de guiris borrachos que se ponen a gritar a cualquier hora de la madrugada y enfrente de una de las tantas escuelas de buceo, por la que pasan cientos de personas durante el día. En fin, para una futura posible vez ya lo sabemos.
El último día que pasamos aquí, me levanté pronto por la mañana aprovechando que mi mujer tenía que hacer sus ejercicios de yoga y libreta en mano me dirigí al templete que había no muy lejos de la habitación. En Tailandia suelen verse con frecuencia estos templetes en hoteles, museos, mercados, etc. Creo que están relacionados con el culto a sus dioses y probablemente con la buena suerte y los buenos augurios (son tela de supersticiosos). Lo bueno de estos templetes es que reproducen con bastante fidelidad la estructura arquitectónica de los templos budistas tailandeses así que me pareció un ejercicio genial para entender cómo están construidos éstos.
Como se puede apreciar en la foto, se componen de una mesa enfrente de cada templete, donde se depositan ofrendas (generalmente flores, incienso y algo de comida -¡incluso golosinas o refrescos!)
 y detrás la construcción propiamente dicha. Normalmente los templos tienen una cubierta compuesta de varios tejados a dos aguas superpuestos tanto longitudinal como transversalmente, pero lo que realmente me interesa a mi y en lo que cualquier dibujante se podría pasar horas, es en la ornamentación. Las cubiertas suelen tener unas hileras de volutas que apuntan hacia arriba y que a veces se rematan con dragones en las esquinas. Las columnas están ricamente decoradas y esculpidas y las entradas adinteladas se suceden hasta llegar al vano de la puerta.
Yo no me compliqué tanto la vida porque no disponía de mucho tiempo, pero intenté dar la idea general de esta decoración: 
 

Me gusta el dibujo, pero empiezo a cansarme de esta línea "blanda" que utilizo con frecuencia, porque me parece que hace aparecer las estructuras arquitectónicas y escultóricas como menos contundentes de lo que son. Eso sumado a que el tratamiento de acuarela podría haber sido mejor y que quizá tuve algo de horror vacui y no dejé ni un sector con el blanco del papel, no me acaban de convencer, pero el dibujo en sí no está mal, y lleva bastante currete. Fue un buen medio para entender un poco más y mejor cómo "funcionan" estos templos, y además estuve proyectando intentar hacer un diagrama de los mismos, pero finalmente me faltó tiempo :).
 
¡Más en el próximo episodio!
 

Barco a Ko Tao!!

Finalmente cogimos el barco con destino Koh Tao no recuerdo bien a qué hora (tenía más sueñoooo). Hubo un momento que miré a mi alrededor y vi un montón de gente dormidita, de manera que me pareció el escenario adecuado para volver a sacar la libreta e intentar dejar reflejado a alguno de ellos. Había un chaval francés sentado al lado nuestro que me lo puso a huevo y no tuve más remedio que hacerle un par de apuntes:
 
 
Este con los Tombow, aprovechando que son acuarelables. Antes de partir me había hecho con un Tombow negro, porque pensé que era una idea genial para hacer bocetos súper rápidos que luego pudiese manchar con agua para sacar volúmenes manteniendo el blanco y negro. Aquí hice un primer experimento en este sentido. Ya se ve que con muy pocas pinceladas de pronto el dibujo gana en tridimensionalidad. Y luego, abriendo el plano ;): 
 
 

Aquí ya se incluye un poco el panorama general de muestra fila de asientos. De nuevo los medios son los Stabilo Point 88, Tombow y también el Faber-Castell Pitt con punta blanda gris para algunas sombras. Este apunte me gusta especialmente porque se percibe mejor que de costumbre el espacio y me parece haber conseguido algo más de profundidad. Además el cielo y el mar están solucionados con unas pinceladas muy generales pero efectivas.
Y poco antes de llegar a la isla, vi una escena en cubierta que me llamó la atención:
 

Había hay un marinero tailandés sentado en las escaleras y apoyado contra la barandilla que no hacía nada más que fumar un cigarro de una forma casi angustiosa. Me pareció una imagen potente relacionada con la soledad y el hastío así que la resolví en cuatro líneas con el Faber-Castell Pitt color sepia, uno de mis rotuladores favoritos. La figura quedó algo corta de brazos, pero me gusta la expresión de la cara, que recoge más o menos lo que yo quería dar a entender.
Unos minutos después estábamos ya desembarcando en el muelle de Koh Tao, listos para lo que pudiese venir....

Continuará

jueves, 27 de agosto de 2015

En tren de segunda a Ko Tao


Aquí podéis ver algún detalle del interior de un vagón en un tren tailandés. Fuimos en un vagón de segunda clase desde Bangkok a alguna estación (no me preguntéis el nombre ;)) para después ser transportados a la isla Koh Tao. Se trata de una islita no demasiado urbanizada en la que el rey es el submarinismo y que goza de la fama de ser uno de los sitios más baratos para sacarse el PADI o certificado para hacer submarinismo profesionalmente. De hecho hay mucha gente que llega aquí para hacer este PADI y que se acaban quedando más de lo previsto, porque empiezan a trabajar en alguna de las múltiples escuelas de submarinismo.
Pero en fin, vamos a lo nuestro. Iba yo traquilo en el tren y una vez que hubieron sacado las camas para que fuésemos echando un sueñecito me pareció que tenía suficiente estabilidad y tiempo como para hacer un par de instantáneas dibujísticas de lo que se veía allí dentro. Por ejemplo una panorámica del vagón:
 
 
Admito que marqué con un par de líneas el punto de fuga y quizá por eso la perspectiva está más lograda, hehehe. Aún así sigo notando que uno de los mayores obstáculos para que estos dibujos me queden bien es que no manejo correctamente la profundidad mediante el color aunque sí mediante el uso de los diferentes grosores de línea. De manera que cuando está hecho el dibujo a rotulador queda bastante aparente, pero una vez que le meto color, pierde "eficacia" por decirlo así.
Pero no quedó ahí la cosa. Recuerdo que en nuestro anterior viaje a Tailandia, hace algo menos de 2 años me había quedado sorprendido la primera vez que entré en un vagón de tren y vi esto: 

 
Del techo de estos trenes penden unos ventiladores giratorios basados en un mecanismo muy simple y verdaderamente eficaces a la hora de climatizar el espacio, a pesar del zumbido constante que acompaña el movimiento. Así que con los rotuladores Stabilo hice un pequeño esquema del aspecto y funcionamiento que quedó muy resultón. Un pequeño texto con la pluma Lamy le dio a la página un aspecto muy entretenido y con esto y un bizcocho, me pude ir a dormir (o a intentarlo, había alguna gente por ahí hablando como si estuviesen solos, ¡malditos!) hasta las 3 de la mañana que llegábamos a la estación de destino. Allí nos tuvieron esperando un par de horas más hasta que legaron los autobuses que nos tenían que acercar al barco. Y después: ¡rumbo a Koh Tao!
 
 To be continued...