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domingo, 21 de febrero de 2016

La Plaça del Rei




Barcelona -es de todos conocido- destaca por tener rincones muy llamativos, que Uno a veces se encuentra mientras camina por ahí en el Eixample, dando una vuelta por Gràcia o en Ciutat Vella. Uno de éstos fue el elegido por Antonio para llevarnos el sábado a dibujar. Se trata de la Plaça del Rei (no confundir con la Plaça Reial), un rinconcito antaño poco frecuentado por los turistas, pero ahora masificado como todo en el centro. Al subir desde la plaza donde se encuentra el metro de Jaume I, se abre una calle hacia la derecha donde se encuenra sita este coqueto espacio. Con su mezcla de fachadas góticas y renacentistas y sus escalinatas en una de las esquinas, es el sitio ideal para hacer una parada y tomarse n algo a la fresca. Normalemente hay algún artista de calle tocando una guitarra o haciendo algún número para los presentes.
Nosotros, al ser sábado por la mañana, nos lo encontramos petado de gente. Sin embargo, nos vino bien en este caso, porque Antonio nos dijo a los repetidores que nos tocaba hacer gente con el edificio de fondo. Pues nada, nada, ¡a dibujar gente! El jefe dijo que hiciésemos una mancha general y a partir de ahí sacásemos luego la línea. Lo seguí al pie de la letra y empecé a dibujar la gente y luego la pared del fondo, estilo renacentista también sólo con mancha. Debido a un problema de perspectiva, tuve que ampliar a 4 los arcos de esta fachada, porque si no, no podía englobar a uno de los gurpos lejanos de tursitas que estuve dibujando, pero eso le dio hasta más gracia al asunto. Si he de ser sincero, no me gustó de entrada lo que estaba haciendo, una masa de colores sin demasiado orden ni concierto, una especie de quiero y no puedo. Estando en ello, hablaba con otro compi del curso y me dijo que había que meter línea después de la mancha de color. Bufff, me quedé aliviado; es verdad que el profe lo había dicho, pero por algún motivo estaba empecinado en la macha de color y ni me acordé. Y luego se me ocurrió algo guapo: utilizar diferentes tonos de rotulador para dar a entender las diferentes iluminaciones y distancias en la escena. De manera que para la pared de la derecha usé el Faber-Castell Pitt sanguina, para la pared del fondo el mismo rotu en sepia y para los grupos de gente, rotulador calibrado negro en diferentes grosores. Y así resultó todo el experimento:


Hombre, está feo que yo lo diga, pero ha quedado chulísimo, con una iluminación bastante guapa. Y encima, los grupos de gente han quedado muy resultones. Sí que es verdad -como me indicaba una compi- que los colores del grupo de gente deberían ser más potentes, para destacar un poco del fondo. Tengamos en cuenta que muchos de los tonos en la ropa de la gente son parecidos a los del suelo o el fondo de la escena, lo que da la idea al ojo de que se trata del mismo plano, iluminación, etc. Tendré que retocarlo en un momento de lucidez. Pero es increíble, le decía a uno de los compis que llevan repitiendo bastante tiempo, cómo con cuatro líneas se puede levantar un dibujo y hacerlo parecer un trabajo de mucha calidad. En fin, no me tiro más flores. Luego, aunque era prácticamente la una de la tarde, nos fuimos al otro lado del edificio que en este dibujo queda a la derecha, para ir a dibujar la estatua ecuestre de Ramón Berenguer III. Disponía de poco tiempo para hacerlo, que tenía que comer con mi mujer, mi cuñada y su novio, pero eso fue casi una ventaja en este caso:



Antonio nos dijo que no cogiésemos toda la estatua, que quedaría muy pequeñita y que nos centrásemos en algún elemento de la misma. Yo le propuse hacer la cabeza del caballo y me dijo que perfecto, porque así enlazaba con el dibujo anterior. Con un trabajo de acuarela a capas fui obteniendo estos verdes más oscuros cada vez, intentando conservar en blanco las zonas de máxima luz. Y lo logré trasladar con bastante verosimilitud. Al final empecé a hacer algo de trama con el pincel recargable y la acuarela y fue un efecto guapo también.
Y así terminó la mañana del sábado, con una sonrisa de oreja a oreja por un trabajo bastante bien hecho y un cuaderno que está quedando francamente brutal. Eso sí, no pude hacer la foto finish, pero estuve viendo los trabajos de los compañeros y había algunos realmente buenos.

¡Hasta la semana que viene Urban Sketchers!



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