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jueves, 14 de enero de 2016

Empezando el curso de caligrafía de Domestika

Los reyes de este año me han traído un curso súper chulo de Domestika. Se trata de un curso para hacer un exlibris de la mano del tipógrafo y diseñador Ricardo Rousselot. He de confesar mi ignorancia, puesto que no había oído hablar de él, pero después de los vídeos introductorios del curso, pude comprobar que es una referencia en el sector, con una dilatadísima carrera y miles de anécdotas interesantes que contar.
El curso es una gozada, con un montón de información útil sobre tipógrafos de renombre, libros de caligrafía y lettering, breve historia de la letra cancilleresca que es la que se practica durante el curso, etc. Hay otro apartado sobre los materiales muy interesante, en el que explican cómo hacer tinta para la pluma a base de nogalina, un colorante natural extraído de la cáscara de la nuez; también habla de unos manteles de usar y tirar que venden en La Bolsera de Barcelona, que van bastante bien para prácticas...


En fin, como alumno obediente que soy, me hice con todo aquello y me construí una pauta sobre la que practicar la letra cancilleresca. En un primer momento utilicé el mencionado papel de batalla y la pauta por debajo, para que sirviese de apoyo. Pero para mi decepción pude comprobar que la tinta traspasaba demasiado el papel. Hice un primer intento todo de memoria:


Utilicé para ello una pluma con su portaplumas o paliller todo ello de la marca Speedball, altamente recomendable y muy cómoda para utilizar:


En la foto de debajo se puede ver la nogalina en polvo soluble en agua y debajo el bote con la tinta ya preparada:


Total, que me pasé un rato súper agradable y entretenido, aunque no conseguí que me saliese una "a" decente, y eso que me hice cuatro líneas sólo con esta letra. En fin, una muy buena experiencia y un montón de ejercicios y cosas por descubrir de la mano de este gran tipógrafo e ilustrador.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 13 de enero de 2016

Nuevo trimestre, nuevo enfoque en el Espai d'art

¡Qué guay reencontrarse con los compis del Espai d'art en en nuevo año! Un trimestre más aquí estamos, dispuestos a darlo todo con los óleos. Había comprado una nueva tela 25 P, para continuar haciendo paisajes, que en principio es lo que me había propuesto para este curso. Había hablado con Esteve de hacer cuadros por gamas, es decir, con imágenes que tuviesen un color predominante. Tenía preparada una batería de fotografías algunas de las cuales había tratado con el GIMP para acentuarles los colores, ya que había entendido que esto era lo que tenía que hacer. El profe me comentó que de lo que se trataba era de buscar instantáneas en las que en torno a un 80 % de las mismas fuese de una gama de color. Pues después de revisar mis opciones, me decidí por esta:


Es un paisaje balinés muy coqueto que me llamó la atención. Para que se entienda lo que yo estuve haciendo con el GIMP, pongo la foto original y debajo la foto con los colores "virados" al verde:



Eso es lo que yo había comprendido, pero finalmente bastaba con la original. Así que me puse manos a la obra a encajar con carboncillo:


Claro, son pocos elementos, pero hay que andar con ojo con la perspectiva que en este caso es de dos puntos y que va "torciendo" las líneas paralelas al suelo en este caso (no siempre tiene por que ser así). Para ser un poco más efectivo, doblé la fotografía ligeramente para marcar la mitad del papel en sentido transversal y longitudinal y medí en palmos el lienzo para trazar un par de líneas que también me indicasen la mitad y el centro del cuadro. De esta forma tan sencilla, tenía información muy valiosa para acometer el encaje y una vez situado este primer elemento en el cuadro, podía continuar don los demás:

Y eso sería a grandes rasgos. Tuve que pelearme un poco con las medidas y proporciones y comerme un poco de la parte superior de la imagen pero en líneas generales está todo conseguido. Se puede observar que el fondo vegetal no tiene casi trabajo. Pensemos en que va a ser una parte muy gestual, de trazos a pincel para marcar la forma de la vegetación, así que no era necesario entrar en demasiado detalle. Sólo me marqué las zonas de máxima oscuridad para orientarme y en posteriores fases lo trabajaré más a conciencia.
Y ya no quedaba mucho más de una hora (encima había llegado media hora tarde), así que intenté cubrir la tela todo lo que pude:


Me dediqué al fondo y al agua, para enmarcar un poco las estructuras arquitectónicas. Aunque se me olvidó hacer la foto, también di un par de pinceladas sobre las de la derecha, para no dejar espacios en blanco en la tela y que no hubiese diferentes grados de trabajo sobre la misma. Pero fue un poco desastre, porque los colores estaban bastante sucios en la paleta y no se entendía muy bien el claroscuro de entrada. Sin problema, ¡la próxima semana más y mejor!

¡Hasta entonces!



martes, 12 de enero de 2016

Dibujo de la semana 1 ya en el 2016

¡Pues bienvenidos a todos al primero de una serie de dibujos a pastel que irán llenando mis semanas este 2016! Encontré unas cuantas fotos chulísimas en Flickr, llenas de colorido, para hacer frente a este mini reto del presente año. Como tocaba paisaje, y después de observar unas cuantas instantáneas, me pareció bien empezar con esta:


Por desgracia ahora no consigo encontrar el link para la foto, que es alucinante. La gama de colores, del rojo al violeta es muy guapa y creo que es un buen comienzo, algo no demasiado exigente y a la vez muy contrastado, para ir entrando de nuevo en el juego. Lo pongo al formato proporcional de aquel en el que trabajaré, que cambia ligeramente respecto al año pasado (50 x 65 cm vs. 50 x 72 cm):


La foto queda algo más "cuadrada" y de esta manera la barca aparece más grande que en la fotografía original. Preferí comerme el espacio de la izquierda de la imagen, que ofrecía menos interés que el de la izquierda, donde se ven algunas estructuras que le dan más ritmo a la fotografía. Y ¡hala! a encajar:


De todos los papeles de colorines que había comprado, escogí este, que me pareció muy chulo por el contraste que ofrece con los colores de la foto y además podría jugar con el propio tono del papel a la hora de hacer los tonos rojizos y anaranjados que rodean la luz del sol. Para encajar estaba utilizando un pastel de color azul celeste, pero se daba de patadas con el color del papel (no en vano, son complementarios), así que pasé a usar un verde oscuro. Parece una locura encajar con un color oscuro cuando a lo mejor la superficie se tendrá que cubrir de un color medio o claro, por ejemplo, pero pensemos que en el pastel todo se va mezclando y hasta etapas muy avanzadas del dibujo, se pueden ir sobreponiendo colores (incluso claros sobre oscuros). Así que con éstas, me hice una primera aproximación a la situación general de los elementos allí visibles: la línea del horizonte, una primera tentativa del casco de la barca, para situarlo respecto a otros objetos y las estructuras de la derecha, barca y pilones incluidos. Con esto ya tenemos una primera disposición del encaje sobre la que seguir trabajando:


Y lo hacemos así, a lo bruto. Terminé la forma de la barquita y los elementos que la acompañan a la vez que marcaba la zona de sombra arrojada de la misma. Una vez hecho esto, el resto es más pintar que dibujar, por entendernos, así que fui aplicando el azul celeste de base para la zona del mar. Lógicamente, el mar en este caso no es azul. De hecho a la hora de pintar es muy raro encontrar colores planos, a no ser que esa sea la intención del dibujo/cuadro. Igual que el oro no es amarillo. Hay miles de matices en cada objeto dependiendo de su color y el color de la luz que absorben. Motivo por el cual, el mar en este caso será violeta, azul claro, azul oscuro, con trazas de rosa, gris y algo de blanco. Eso por lo que respecta a lo que se ve. Ahora bien, como ocurre con el óleo, podemos incluir colores que no están presentes en la propia imagen para dar más vida al dibujo, con lo que a lo mejor un verde claro, un marrón y otros compis también se unirán a la fiesta del color. En la imagen de debajo se puede apreciar un poco mejor lo que quiero decir:


Así es la cosa. Fui sumando manhas y trazos de los colores arriba mencionados y de forma paralela estuve posicionando el reflejo del sol y las nubes en el agua. Todo ello, eso sí, de forma provisional y muy difuminada, que ya habrá tiempo para poder perfilar todo mejor. La barca también se llevó lo suyo, con mucho marrón y verde en la zona de sombra y los colores predominantes en la parte de arriba, ya que se reflejan en su superficie. El toque de luz para los bordes de la embarcación lo llevé a cabo con un azul celeste para resaltar la zona. ¿Y qué nos queda?:


Pues el cielo y terminar de poner todo en consonancia, dando más sombra y color en la zona del agua. Como comentaba mas arriba, en el cielo y el reflejo sobre el agua jugué un poco con el tono del papel, que en ese caso no es necesario cubrir del todo y es interesante que asome. De lo contrario nos daría igual dibujar sobre este papel que sobre uno en blanco. El cielo considero que apunta maneras muy buenas, con trazos limpios y los colores en su sitio. Intentaré acabar el dibujo este fin de semana, pues se trata de abundar en lo ya hecho y de utilizar más la línea para ir definiendo unos elementos respecto a otros. Lo que eché de menos durante toda la sesión fue un difumino. De hecho, eché de menos tener varios difuminos. El pastel no es como el carboncillo, que con una punta de difumino para extenderlo ya vale. Al haber variedad de colores, necesitaré una punta casi para cada gama de los mismos o como mínimo una para los claros y otra para los oscuros. Así las cosas, me he ido esta misma tarde a Barna Art a coger un par de ellos para que pueda echar mano cuando los necesite y también para ver si me sirven o no. Además me interesa tenerlos porque en los últimos dibujos a carboncillo estuve experimentando con tramas de línea negra y sobre ella, tramas de difumino y el resultado me pareció muy interesante, por lo que me gustaría no dejar de lado esta línea de trabajo.

¡Hasta la próxima!

lunes, 11 de enero de 2016

Faber Castell style

El viernes era día de Academia Taure ¡y yo que tenía viernes largo! Eso me supone ir cargado como una mula al curro para luego ir deprisa y a carrera a la Academia y después, si quedan energías, al gimnasio. Pues para evitar ir tan cargado tomé una decisión salomónica y franciscana: llevar un bloc de apuntes DIN A4 y un portaminas Faber Castell de mina ancha. Al final me pareció demasiado austero y acabé por llevarme uno de los estuches del Urban Sketching también ;).
Durante el día en el curro, me dio por sacar el portaminas. Este cacharro tiene historia en mi imaginario personal: si mal no recuerdo se lo vi por primera vez a un compañero de clase en el instituto. Me quedé fascinado, porque hasta entonces yo sólo conocía los portaminas de toda la vida. Me hice con uno parecido pero no era tan estiloso, además nunca le supe sacar partido del todo. Fue muchos años después cuando me compré uno como aquel que había visto y aunque aún así no le saqué muchísimo partido, ahí lo tengo para estas ocasiones.
En un rato de asueto en la jornada laboral, vi el pobre portaminas triste y solo, así que lo cogí y empecé a garabatear cuatro rayas:




Y me salió esto, que estaba medio gracioso. Me encanta ir haciendo líneas y que en el mismo momento, viendo la forma que se va presentando, la cabeza empiece a valorar posibilidades de en qué convertir aquello. Y quedó en una especie de jovenzuelo con flequillazo al que sólo restaba meter algo de trama:


Muy elemental todo, pero también muy gracioso y con una expresión taciturna bastante lograda. Así me quité el mono de dibujar un rato y bien que hice, porque al acercarme por la tarde a la Academia Taure comprobé ¡que estaba cerrada! Están de vacaciones hasta esta semana, en la que si espero poder pasarme.

¡Hasta otra!

domingo, 10 de enero de 2016

Espinas clavadas: dibujo de la semana 29/2015

El año 2015 hace ya un ratito que se ha acabado. Me quedé en un total de 28 dibujos semanales (¿o debería decir quincenales?), 4 menos que en el 2014. Dándole muchas vueltas al asunto y para no hacerme promesas que luego a lo mejor incumpliría (como pasó en e 2015), decidí empezar un nuevo dibujo semanal a carboncillo. Quiero intentar como mínimo llegar a los 32 que conseguí en el 2014, eso si no hago más :).
Así que como tocaba paisaje en blanco y negro, me dcidí por la siguiente foto de Henk Sijgers, alojada en Flickr:


Me gusta el contraste de la máxima luz con el negro profundo del charco, por ejemplo, y me parece ideal para trabajarlo como venía haciéndolo el año pasado, a saber, en un par de sesiones y con trazos más gestuales que medidos. Lo paso al formato en el que trabajamos y queda así:


Un poco recortada por debajo. Ahora ya podemos empezar a encajar, lo que debería ser fácil una vez localicemos el punto de fuga:


Pues bien, estas cosas son fáciles cuando Uno dispone de una regla, pero a ojo la cosa se complica ligeramente. Tras mucho tomar medidas a ojo y sirviéndome del carboncillo para determinar la posición e inclinación de las rectas, conseguí -más o menos- tener una aproximación de donde se encontraba este punto, haca el que todas las líneas paralelas al suelo fugaban. Y sobre esto, lo que toca es ir construyendo los edificios:


Tampoco quería hacer un encaje mega detallado de cada cornisa, columna, dintel, etc. sino tener unas líneas generales sobre las que luego apoyarme a la hora de sombrear. De hecho, y al igual que pasaba en este otro dibujo, lo interesante es resolver en menos trazos, de forma más expresiva. Y es así como fui engarzando algunos elementos para hacerme una composición de sitio:


Vaaaaaaale, y aquí ya podemos ver más o menos a lo que se parecerá el dibujo. Un detalle que tiene su gracia, pero estorba un poco a la vista es el bordillo de la acera izquierda de esta calle, que ha quedado bastante deformado y destruye un poco el efecto de la perspectiva. No me importa que ciertas líneas rectas aparezcan un poco curvadas, pero si va a estropear la ilusión de perspectiva, considero que es un elemento que hay que trabajar. Así que así quedó la cosa de momento, hasta el próximo rato que pueda sacar para hacer la segunda y última sesión.

¡Hasta entonces!

jueves, 7 de enero de 2016

Nuevo proyecto y líneas maestras para los dibujos semanales del 2016

Nuevo año y nuevas cositas para hacerrrr con los dibujos semanales. Más o menos desde Octubre llevaba dándole vueltas a mi cabecita linda para ver por dónde tiraba. Tenía las siguientes ideas:

- Podía hacer mareas negras: se cubre el papel con polvo de creta y se trata de ir sacando luces
- Podía tirar por la tinta china, bien en plumilla, bien en pincel
- Había pensado también en utilizar un papel con color y hacer dibujos con carboncillo y pastel blanco para las luces
- O también utilizar papel negro sobre el que sacar luces.

Pero me encontraba con las siguientes desventajas:

- Marea negra: tenía pinta de ser algo que me iba a cansar rápidamente aparte del lío para preparar el papel
- Tinta china, si era en plumilla, me obligaba a volver a formato DIN A4. Y si era en pincel, tendría que utilizar bien sólo tinta (demasiado expresivo para estos ejercicios) o bien tinta y aguadas (demasiado próximo a la acuarela). Y por otro lado prefería continuar con técnica seca.
- Lo del papel con carboncillo y pastel blanco me tiraba, pero no sabía si podría aplicarlo a todas las imágenes y realmente no es una técnica que haya utilizado. Esto habría estado bien hacerlo un semestre, pero no un año entero.
- Y lo del papel negro se me ocurrió al final, pero me parece que iba a resultar aburrido al cabo de pocos dibujos.

Así que mi decisión fue: ¡vamos a por el color! Ya he estado un par de años currando el blanco y negro, así que me pareció bien pasar el ecuador de esta experiencia con el pastel, técnica seca y con mucha potencia de color. Y con ésas me fui a Barna Paper y me pillé 16 hojas de colores variados (2 de cada) para los primeros 4 meses (que eso dependerá de los retrasos, claro XD):


65 x 50 cm hacen estas hojas Canson es decir, casi igual que el papel en el que venía trabajando el carboncillo. Y por supuesto mis pasteles Rembrandt:


Con los que me inicié en esta técnica de la mano de Esteve en el Espai d'art. Así que este año me dedicaré a llenar de color todos estos papeles y a experimentar un poco con el propio color de los mismos. Compré también un par de difuminos que necesitaré. ¡He de acordarme de no mezclar los colores y utilizar cada punta para una gama tonal!
Por lo que respecta al cómo: pienso seguir la línea de mis últimos trabajos a carboncillo. No pretendo hacer dibujos hiperrealistas sino que tiraré más por la expresión de las mancha y el trazo. Por tanto me doy un plazo muy jodido de 2 días para cada dibujo semanal. Chungo, porque ahora hay más colores que manejar y eso lleva más tiempo, pero es la manera de sintetizar al máximo y olvidarse un poco del modelo, para poder pasar a expresar a través de la plástica y del color.

Así que empezamos otro año llenos de ganas e ilusión por ver cómo vamos evolucionando ¿os apuntáis?

¡A por elloooooooo!

miércoles, 6 de enero de 2016

¡Los reyes se portan!

¡Buenooooooo! ¿Pero tan bueno he sido yo este 2015? Madre de Diox, cómo se han portado los reyes... Me trajeron todo esto:


Es decir, un bloc de papel para acuarela, un par de cómics y unas cuantas cosas para hacer caligrafía. Los cómics son brutales, el de Raúl Cimas Demasiada pasión por lo suyo, es una ida de olla de cuidado y hubo algunos ratos que me meaba de risa yo sólo leyéndolo (sobre todo con la historia del panadero...XD). Crónicas Birmanas de Guy Delisle trata de la vida cotidiana del marido de una médico que se traslada a Myanmar para ayudar a Médicos sin Fronteras durante un año. Sólo lo he empezado, pero está genial, sobre todo en el apartado narrativo, muy sencillo, pero transmite. Y luego un detalle que me hizo muchísima gracia:


¡Los reyes me trajeron un par de sellos con el Like y Dislike del Facebook! Esto sería genial para llevarlo por la calle y ponerlo por todos sitios, pero de momento le daré un uso más doméstico, hehehe. De hecho lo utilizaré para el curso de caligrafía online que me trajo Papá Noel (¡cómo se comunican el barbudo y los reyes!). De esa manera puedo señalar las prácticas que me gustan y las que no ;). Y hablando del curso de caligrafía, también me cayeron unos cuantos rotuladores para ello:


Un par de Tombow con colores súper chulos y unos rotuladores biselados muy guapos para practicar el arte de escribir bonito. Y para rematar, un pincel recargable que utilizaré también para el mencionado curso.
Encantado con el acierto de los reyes, me dispongo a utilizar toooodos los materiales en diferentes momentos, muahahhaha.

¡Hasta la próxima!