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jueves, 11 de agosto de 2016

Comenzando el dibujo de la semana 24



Último dibujo de esta nueva serie de pasteles, que por tanto tiene que ser un animal. Y había pensado originalmente en un lemur, por motivos prácticos, a saber, no disponía de ciertos colores (aquellos que no se hallan presentes en el pelaje del lemur XD) y que quería hacer algo un poco diferente. pero esto es así, si no se encuentran fotografías que nos motiven, mejor no forzar la cosa. De manera que empecé a pensar en utilizar una foto de un insecto o algo así. Y luego me vino a la cabeza un tema con bastantes posibilidades: un caracol. Parece sencillo y muy tonto, pero encontré fotos geniales de caracoles y de entre todas me quedé con este wallpaper:




Soberbio por la iluminación y el dema del agua, que me puede dar mucho juego, habida cuenta de lo que le gusta a la gente pintar el agua y ver el agua pintada (no deja de ser llamativo, como si captar ese juego de reflejos y refracciones fuese un tema en sí; ¿quizá tenga que ver con la fragmentación de nuestra sociedad, de nuestra imagen de nosotros mismos, de nuestro entorno? Preguntas para otro rato...)
La pena es que era una foto muy alargada e iba a perderse información:




Pero al final no fue tan malo, se veía lo que se tenía que ver y quedaba chulo. Y tras elegir un papel naranja, para enmarcar la imagen, me hice un buen encaje:




Bastante concienzudo, porque no podía permitirme el lujo de hacer un reflejo en el agua a las buenas de diox, así que me apoyé en un sistema de referencias que iba trasladando a la imagen reflejada, que aún así creo que es más grande que el original, pero de momento me funciona. Lo mismo hice con la gota de agua, cuyo reflejo ya de inicio quedó descentrado. Lo corregí un poco y con estas indicaciones me fui a por el color:



Y no se dio mal la cosa, a pesar de que iba escatimando con el blanco porque no me quedaba mucho. esta tarde iré a comprar más y también azul ultramar oscuro. Al final lo más complejo y he de reconocer que con esto siempre tengo problemas, era dar la forma correcta a las ondas que crea la gota sobre la superficie del agua. Si Uno se pasa de grosor, enseguida se nota que algo rechina por ahí. En fin, salvé bien la situación, si bien veo ahora que quizá tendrá que volver sobre ello. Los colores bastante bien para ser la primera sesión. Y luego hice el claroscuro general del caracol, la seta, la vegetación y el reflejo. Lo mismo digo, que para una primera fase es más que suficiente, lo único que el reflejo me está molestando, porque creo haber utilizado una gama de colores que hace parecer que se encuentra fuera del agua. tengo que mirar mejor los valores de cada tono que tenga que utilizar en esta zona para que quede todo más coherente. En cuanto pueda le doy fin.

¡Hasta la próxima!







miércoles, 10 de agosto de 2016

Y ahora yes very well Manuel: ¡terminamos el dibujo de la semana 23!





¡Venga amigo, vamos a ello! Ayer fue el día elegido para poder acabar con este dibujo. Claro, desde que no tengo cursos por las tardes tengo algo más de tiempo para los dibujos semanales y eso hace que vaya a buen ritmo y ayer un unas 2 horitas y tal pude terminar este desnudo. E hice bien, porque de haberlo querido terminar en la última sesión, todo parece indicar que habría quedado mucho menos pulido. Esto me hace recordar las palabras de Esteve. Hay un momento que la obra ya tiene un magma, una entidad, una cantidad de trabajo que hace que respire por sí misma, y es en ese punto cuando se le puede dar la forma definitiva y dejarlo acabado.
Así que empecé allí donde lo había dejado el día anterior: en las piernas y subiendo por el brazo:


Hay algo en este dibujo que me instaba a meterle color. La fotografía original tiene unos tonos muy neutros pero en los que mis ojos iban viendo matices de verde, violeta, carmín de garanza, azul celeste, etc. Y según iban apareciendo ante mi, no podía por menos de dejarlos plasmados en el papel. La combinación es rara pero funciona y me ilumina correctamente los diferentes puntos del dibujo, destaca los volúmenes correctamente, los contornos son limpios, y en general no rechina. Así que decidido a continuar en esta tónica pasé a la zona del torso:



Igualmente había una mezcla allí de colores que a pesar de no ajustarse (para nada) a la imagen de referencia, tenía un encanto especial, como si fuese una vieja pantalla de televisión. Me costó un poco la zona de los pliegues abdominales, pero quedaron bastante ajustados. Ya sólo quedaba la parte del cuello y la cabeza:



¡Y he aquí cómo transformar a un señor de facciones asiáticas en uno occidental! No sé exactamente cuál fue el matiz que llevó a esto, pero curiosamente la cara no es la de la fotografía, aunque se mantienen los valores de color iguales y los volúmenes también. El pelo fue un trabajo muy divertido de manchas con blanco y azul oscuro sobre las que ir luego trazando "pelos" con azul celeste, gris o blanco y algo de verde para que no quedase tan sosete. Quizá se le podía haber metido más marrón por lo de los oscuros, pero me gustó de esta manera porque se diferenciaba muy bien del cuerpo. Una leve pasada al fondo para difuminar un poco la presencia de la zona más clara alrededor de la figura y lo di por finalizado. Sigo mirándolo y me parece curiosísimo lo de los colores, no encajan pero a la vez encajan, toda una paranoia. El caso es que como conjunto funciona perfectamente y es una forma de dibujar interesante. En fin, vamos a por el siguiente, a ver si me puedo poner esta tarde.

¡Hasta el siguiente!




Miércoles por la mañana, aprovechando el tiempo en el curro




Llevo un montóooooon de tiempo con este curso de Domestika, y aunque me encanta, me había estancado por falta de tiempo y práctica. Así que sin más, esta semana me he puesto las pilas y voy a ver si acabo el curso antes de que nazca el bebé. Para ello me he visto forzado, obligado, compelido, incoado, coaccionado y ante la ineludible necesidad de utilizar el tiempo del curro para ello. Es jodido, no se crean Vds. porque cada vez que levanto la cabeza después de una sesión de caligrafía tengo que aterrizar, porque me voy leeeeeejos, lejos.
Así que sin más, estuve practicando las mayúsculas y minúsculas en la escritura cancilleresca mediante la escritura de nombres, empezando por la 'A' y acabando por la 'Z'. Primero hice una prueba con nombres que me iban viniendo a la cabeza:


Y ante los fallos evidentes, como por ejemplo al escribir 'Fernando' o 'Hans', decidí mirarme otra vez el vídeo correspondiente a este apartado para hacerlo con los nombres que daba el bueno de Rousselot:



Ahí fue cuando entendí que no se trataba de hacer caligrafía como en el cole: por ejemplo, lel final de una 'u' y el comienzo de una 'm' no van unidos por una línea, sino que la primera acaba abajo y la segunda empieza arriba, sin unirse. Eso y la posición de algunas consonantes respecto a las minúsculas que la siguen fueron valiosas lecciones aprendidas con este nuevo visionado del vídeo. Seguiré practicando, que tengo que colgar este ejercicio en Domestika.

¡Hasta la próxima!

martes, 9 de agosto de 2016

Retomando la caligrafía ¡que ya está bien!

Mucho hacía desde el último día que me puse en el curro a hacer algo de caligrafía, pero gracias a lo que sea, el ritmo ha bajado lo suficiente como para permitirme estos lujillos. Además -pensé- he empezado este curso con el amigo Rousselot en Enero de este año ¡Enero por el amor de diox! Y creo que va siendo hora de avanzar y terminarlo. Así que me hice un par de alfabetos para ponerlos en el foro del curso en Domestika:



Y luego un ejercicio de letras con la misma morfología que también se pedía como requisito para poder seguir avanzando:


Me sorprendió la fluidez con que resolví ambos ejercicios, o sea que no he olvidado todo de golpe ;). Ahora me queda por delante hacer nombres utilizando mayúsculas y minúsculas, a ver si mañana tengo tiempo.

¡Hasta otra!

Lunes con Bubu



Los lunes suelo ir al gimnasio, pero como ya comentaba en otro post, entre que es Agosto, estaba ligeramente contracturado del cuello y con una pereza suave, me quedé en mi casita con mi mujer a hacer cosas y dar un paseo. Cuando llegué a casa, pensé que ya estaba bien de pereza y que tenía que continuar con el libro de nuestro bebé. Y me hice esto:

A partir de una fotografía de un bebé encontrada en internet, decidí hacer un dibujillo con lápices de colores, porque me vino así a la mente y pensé que era una buenísima opción para darle a la estampa un aire más acogedor (no se me ocurre una mejor palabra :)). Luego con un rotulador de caligrafía que tiene la punta blanda fui haciendo líneas para oscurecer progresivamente el marco del dibujo, para lo que me ayudé de los propios lápices de colores y también de los rotuladores calibrados. Al final quedó chulo, con una iluminación muy simpática. Era ya sólo cuestión de aderezar todo esto con algunas letras y explicaciones sobre este capítulo, que quedaron bastante simpáticas para lo malo que soy yo con estas cosas. Así es que querido/a hijo/a, continuamos explicándote el mundo lo mejor que podemos, espero que te guste.

¡Hasta el próximo capítulo!



jueves, 4 de agosto de 2016

Miércoles con el dibujo de la semana 23

Hice un esfuerzo extra para poder acabar este dibujo el miércoles, que es mi día de dibujo. Sólo que este miércoles tenía que limpiar y eso me comió bastante tiempo de la tarde (¡ah! ¡Las rutinas! Inyectándose poco a poco en los intersticios de la vida para, poco a poco, ir haciéndose con el tiempo libre, tal como ocurre con aquellas hierbas que crecen entre las baldosas de la calle). Así que esta vez contaba con un par de horas para continuar con el desnudo masculino empezado el martes y además algo de cansancio por las tareas caseras. Ya os adelanto el resultado: no pude acabar el dibujo. Eran cerca de las 23 h cuando me pregunté si aguantaría hasta las doce de la noche y siendo honesto conmigo mismo me dije que no, porque sería una pena ir al galope para finalmente no poder darle el acabado cuidadoso que este dibujo está pidiendo a gritos. Pero hicimos cosas muy interesantes que no deben ser desdeñadas:


Tuve que trabajar bastante el fondo, que era una de las cosas que más me molestaba, con aquel color marrón tan insulso. Había ido a Barna Art a hacerme con más pasteles y ya sin el corsé de la austeridad, pude explayarme a saco con un buen trabajo de tramado para dar a entender las diferentes capas de iluminación del fondo. En un principio mezclé varios colores para darle más vibración al color de base que rodea a la figura, magentas y violetas fueron bienvenidos. Pero no obstante, se veía demasiado todavía el desastre de la sesión anterior, así que continué en esta línea. Por otra parte, tenía que hacer algo con la figura, así que a base de un concienzudo trabajo de rescatar los blancos y utilizar sólo colores bastante suaves, fui delimitando las principales masas de color sin entrar en demasiado detalle:

Luego fui haciendo un degradado a base de trama desde las zonas más oscuras del fondo, pertenecientes a las esquinas de la imagen  hasta la parte contigua al cuerpo del bailarín, para lograr un efecto de iluminación menos brusco,. En un principio había utilizado un azul celeste para esta última parte, pero en última instancia me pareciío exageradamente claro, y lo fui cubriendo progresivamente con el ultramar desaturado (con mucha carga de blanco) que se ha convertido en un imprescindible de mi paleta. Es util para estos tonos medios de oscuridad, así como para zonas de sombra que no queremos machacar con un color muy oscuro. Y ya con esto solucionado pude pasar a lo que me dio tiempo del cuerpo:





A saber, las piernas, los pies y la mano del modelo, aparte de blanquear algunas zonas del cuerpo en las que me había pasado de oscuro. A la hora de ir consiguiendo los tonos medios, no podía contar con el naranja y sólo a medias con el ocre amarillo, de manera que me decanté por utilizar tramas muy sutiles de violeta y azul ultramar claro, que quizá en una fase posterior voy a trabajar con más ocre amarillo para que estas superficies se asemejen más a la piel y menos a la piedra ;). Todo esto se puede apreciar mayormente en las piernas, el brazo con la mano del fondo y la mano de primer plano. Se puede observar que aumenté el tamaño del pie. Y ello por el siguiente motivo: viendo con perspectiva la pierna estirada me di cuenta de que el muslo era muy cortito y en principio pensé que me había confundido al encajar. Pero resulta que estaba bien, lo que pasa es que debido a la perspectiva, la pantorrilla y el pie eran más grandes en la imagen. En principio el pie había quedado muy raquítico y no estaba en consonancia con esta ilusión espacial, así que lo engrosé y trabajé sucintamente los dedos y las sombras del mismo, en un ejercicio que no dejó de asombrarme por la verosimilitud de esta zona a pesar de los limitados recursos utilizados.
Como ya adelantaba al principio no pude acabarlo, creo que habría sido un poco precipitado y prefiero darle un buen final a este dibujo, así que en cuanto pueda me pongo un par de horas y a por ello.


¡Hasta entonces!

miércoles, 3 de agosto de 2016

Empezamos perezosos con Agosto: Dibujo de la semana 23

¡Buah! Entre el calor sofocante de esta ciudad y que he ralentizado el ritmo de todo, desde el curro hasta los cursos -y subsecuentemente el dibujo- pues como que da un perezal de cuidado el ponerse a hacer cosas. No obstante, y dado que llevo un ritmo bastante interesante con los dibujos semanales, decidí ponerme ayer martes al lío con un nuevo dibujo, el que correspondería a la semana 23 y de temática desnudo masculino. El problema fue que me lié a hacer otras cosas y con temas de la casa y al final me vi en una vorágine de dibujo en la que sólo contaba con una hora, hora y media para poder dar un primer toque a esta obra.
Vamos allá: de modelo había tomado la siguiente foto de internet:


Ya lo he comentado varias veces, pero hacer búsquedas en la red con las palabras "desnudo", "masculino", "modelo" y demás suele conducir en muchas ocasiones a páginas más tirando a porno, que no es mi foco de atención. Hasto de búsquedas infructuosas, decidí ir intentando otras posibilidades. El último dibujo de desnudo masculino lo hice basándome en una genial foto de un asana de yoga. Y tirando de ese hilo, pensé en utilizar también la danza como núcleo de esta nueva pesquisa. Y salieron cositas, sí señor. No de muy alta calidad o en tamaños no todo lo grandes que me gustan para trabajar, pero había historias chulas. Y fue así que me decanté por este bailarín, en el que la pose destaca ciertos músculos y la pierna toma una perspectiva muy interesante. Los colores apagados eran un estímulo para controlar más la paleta cromática a utilizar. Cierto es que no es un desnudo en sentido estricto, pero la franja del calzón que se ve no me parecía ser obstáculo para desechar la imagen. Así que la pasamos a nuestro formato de trabajo (50 x 65 cm):


Y ya podíamos ponernos a trabajar, primero con un sólido encaje:


La dificultad de este dibujo reside en que no se podían tomar apenas referencias desde el borde del papel y todo tenía que ser hecho por líneas de aproximación. Hay una cosa que me está funcionando mucho últimamente cuando me veo en estas tesituras: tomo el difumino y lo alineo con la línea (valga la redundancia) de la imagen que quiera transportar al papel. Después, con cuidado, giro hacia el papel sin mover la mano y trazo la línea donde corresponde, prestando siempre mucha atención a la inclinación del difumino. Y la verdad es que me da muy buenos resultados. Luego continué con la faena:


Hasta incluir todo el contorno de la figura. Había elegido un papel muy claro, color hueso y me empezaba a arrepentir del pastel que estaba utilizando para el encaje, un azul ultramar rebajado que quizá me iba a dejar rastros muy oscuros teniendo en cuenta la claridad de ciertas partes del cuerpo. Pero como ya no era cuestión de parar, me lancé a terminar el encaje:





Ya de entrada podría jurar que hay algún desfase con la pierna extendida y el pie se me hace pequeño, pero quiero trabajar un poco más el dibujo antes de corregir esta parte. Y a darle una pasadita al fondo:


No queda muy bien, y me da el aspecto de algo hecho deprisa y a carrera, demasiado marrón y muy simplón, sin matices, sin vibración. El desastre mayor llegó luego. Toda vez que el encaje estaba más o menos conforme, me vi con poquísimo tiempo y falta de algunos pasteles que se han vuelto fundamentales en mi paleta, como el azul de Prusia o el verde oscuro y eso me desestabilizó un poco el curso del dibujo. De forma que hice una pequeña catástrofe:

También cuenta que acostumbrado a papeles de colores no sabía muy bien cómo actuar con este color de papel, estaba un poco perdido. Así que me limité a cubrir el fondo con lo más oscuro que tenía a mano y marcar con manchas generales las diversas zonas del cuerpo, aunque el resultado fue sucio y peligroso, porque hay mucha zona que luego tendré que recuperar con blanco y ya vimos en el pasado que no es muy buena idea llevar el blanco encima de zonas que han sido tocadas con colores más oscuros... En fin, veremos.




¡Hasta otra!